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Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

Y en Navidad… se armó el Belén

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 23 de diciembre de 2006, 09:15 h (CET)
Este domingo se celebra en el mundo occidental una de las fiestas cristianas más importantes y tradicionales, transmitida de generación en generación a lo largo de los últimos dos milenios de padres a hijos: Nochebuena. Noche en la que los cristianos celebran el nacimiento del niño Dios. Noche de alegría y fiesta para los católicos. Es la Nochebuena el día que anuncia el comienzo de las fiestas de la Natividad o nacimiento del niño Jesús. La Navidad.

Arranca, pues, el tiempo en que todos se prometen a sí mismos ser mejores, el tiempo en que la solidaridad se hace más presente que nunca. El tiempo de la celebración. A la Nochebuena le seguirán el día de Navidad y la Epifanía (día de los Reyes Magos). Son las fiestas de la fraternidad por excelencia, las fiestas de la bondad. Ya en época de los romanos los amos liberaban a los esclavos de sus trabajos y les invitaban a cenar en su mesa durante las fiestas navideñas. Es el llamado “espíritu de la Navidad”, que tan bien describió el genial Charles Dickens en su "Cuento de Navidad", el que lo impregna todo.

Espíritu de Navidad que no ha debido de llegar a los corazones de ciertos talibanes del anticatolicismo que en Navidad tuercen el gesto y demuestran su rencor, intolerancia y su amargura. No son las Navidades algo grato para esos del anticristianismo militante que pretenden que su niño haga la comunión “por lo civil”, porque “cómo se va a quedar mi niño sin regalos, traje de marinerito y fiesta”.

Me refiero a muchos de los que se autodenominan laicistas pero no tienen ni idea de qué es laicismo. Fue el Papa Gregorio VII quien lanzó la “revolución laica o legal” de la que salió el Renacimiento. El laicismo, consustancial al cristianismo, supone la separación Iglesia-Estado, la separación de lo espiritual y lo temporal. “Mi reino es de otro mundo”, afirmó Jesucristo. ¿Recuerdan la bíblica frase del “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”? Porque la Iglesia quería separarse del emperador. Pues bien, que yo sepa, al menos desde 1978, en España hay una Constitución que declara que el Estado es aconfesional y establece nítidamente la separación Iglesia-Estado. Claro que algunos mamelucos, los de la incultura oceánica- se creen que laicismo es insultar a los católicos o disgustar a los más pequeños arrojando sus trabajos a la basura…

Es esta gente la que detesta ver sonreir a mayores y niños cogidos de la mano. No soportan ver cómo las familias, pilar fundamental de toda sociedad, es en estos días más familia que nunca (y ellos que, como Marx, quieren destruirlas…). Les enferma ver los adornos navideños en todas las ciudades y plazas de Occidente. Y es que estos progres talibanes pretenden, no se olvide, negarle al hombre la felicidad.

Por eso se pasan el día criticando la Navidad, afirmando que “es consumismo puro y duro”, cuando eso sólo puede serlo desde una óptica no cristiana puesto que para los cristianos la Navidad es algo muy importante de gran significado espiritual. Para los “niños bien” de la burguesía progresista que se pasan el día tratando de prohibir e imponer, posiblemente no sean estas fiestas más que esos días en que se hacen con todos los regalos de una interminable lista. Y es que no hay nada , para disimular los remordimientos, que el darles todos sus caprichos. Lo cierto es que yo no sé muy bien qué celebran. Porque si no son cristianos... ¿Por qué hacer regalos justo el día de la fiesta cristiana? Pues por lo mismo por lo que pretenden hacer la comunión por "lo civil".

Ni que decir tiene que la directora del colegio público que tiró a la basura un Belén hecho por los alumnos de la clase de Religión (puag, rebuznará la inculta) afirmando que “el Estado es laico” , el día de Nochebuena, ignorando aún que el laicismo no es la intolerancia religiosa, se atracará a percebes, ostras, langostas y buena comida. Estoy segura que los políticos de la Junta de Andalucía que han respaldado a esta impresentable talibán del anticatolicismo celebrarán la Navidad. Es la habitual coherencia de los anticlericales. Ni Scrooge, que al final se sumó al espíritu navideño, habría llegado tan lejos. Era, seguro, más culto que toda esta cuadrilla.

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