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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Tres eran tres

Ignasi Castells Cuixart (Barcelona)
Redacción
martes, 19 de diciembre de 2006, 22:15 h (CET)
“Es que se ha perdido la autoridad, el respeto, y hasta la vergüenza,…”¿Se han dado cuenta de que el noventa por ciento de las conversaciones sobre temas relacionados con comportamientos poco cívicos en la escuela concluyen siempre con esta sentencia lapidaria a tres bandas?. Hay quórum. Y es que una gran mayoría de ciudadanos seguimos creyendo que este trío de conceptos, principios, valores o como se les quiera llamar, tienen la clave para la solución de este penoso culebrón de violencia física y verbal que nos ha tocado presenciar. Pero, ¿dónde y – sobre todo - por qué se perdieron estos tres pilares de la convivencia?

En clave de fábula, cuenta la leyenda que el primero en “perderse” fue la “autoridad”, que solicitó la excedencia en los asuntos académicos porque estaba harta de que los chavales le confundieran con su primo, el autoritarismo, - el de “la letra con sangre entra”-, y no quería pasar a la historia con el sambenito de facha. El “respeto” por su parte, anunció que necesitaba un paréntesis vital para reflexionar sobre el sentido de su existencia, ya que los alumnos más atrevidos le decían que en una sociedad democrática, fundamentada sobre la igualdad, nadie era más que nadie, - y menos el profesor - por lo que ser respetuoso era algo más bien servil y, por tanto, antidemocrático. La “vergüenza”, herida en su amor propio y roja como un tomate, pidió el traslado urgente hacia otras latitudes más proclives. Estaba cansada de que la gente le sacara los colores tildándola de tímida, cursi, y mojigata, reprochándole su supuesta falta de frescura y de espontaneidad. Le decían que nadie tenía que avergonzarse de nada. Y que los jóvenes tenían que mostrarse tal cual eran, naturales, prescindiendo de si los demás pudieran sentirse incómodos o molestos. A día de hoy, y a pesar de gratificarse generosamente su localización, los tres conceptos siguen en paradero desconocido. ¿Les extraña?

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