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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

La juez sabionda. Caso Tous

José Luis Palomera
Redacción
domingo, 17 de diciembre de 2006, 05:14 h (CET)
Una juez de despacho y señoría envía a la cárcel al yerno de los Tous por entender uso innecesario de la pistola...

Caponado, acojinado, descolocado y descoloro me deja la magistral- ora. Es imposible mayor indecencia, yo que no quiero escribir sobre la basura que tenemos por justicia un día tras otro tugurios y avalanchas de imbecilidades me desbordan hasta no poder más, y vuelvo a caer, en la tentación de escribir sobre las imbecilidades de la injusticia Española.

Una juez que desconoce el momento preciso, la situación personal, las circunstancias, el peligro emocional, el grado de peligro que en defensa de su vida entiende el sujeto presente, la complejidad del sujeto, es decir todas esas circunstancias que se dan cuando unos sujetos invaden la intimidad y el derecho a la vida de los demás.

Estoy cansado de decir que los magistrales magistrados son el mayor cáncer que la justicia soporta, y lo son no porque lo desean ser, ni tan siquiera por que lo intenten, lo son por que de ecuánimes, extreman tan escrupulosamente la neutralidad, entre víctima y verdugo que terminan rizando el rizo y sentenciando lo que jamás de los jamases sentenciarían si ellos fueran las víctimas afectadas, repito, jamás de los jamases.

¿Acaso esta magistrado puede demostrar que ella en la situación del condenado hubiera actuado de distinta forma? ¿Qué hubiese hecho? ¿les manda bajar y les dice: chicos sed buenos que si no saco la pistola? o ¿tal vez hubiera contoneado las caderas para seducirles? o quizás hubiese subido al coche para que la dieran una vuelta por la manzana de Eva violada. ¿Acaso piensa la juez que estos atracadores asesinos estaban allí por casualidad? o tal vez se trataba de un grupo de caritativos y buenos ciudadanos, que únicamente pretendía segar el césped del jardín.

Aun más, si la juez entiende uso innecesario del arma reglamentaria, lógicamente ha de saber cuál es el uso necesario para que la mencionada desproporción no se de, es decir, ¿cuándo entiende la Juez que hay que sacar la pistola, cuando el otro sujeto eche mano de la suya, o después de tener cuatro balazos en el cuerpo?...

Desgraciadamente estos estudiantes teóricos de leyes que juzgan vidas y libertades no tienen ni pajolera idea de la practica habitual de los asesinos, donde te juegas la vida en apenas un segundo de indecisión, sobre todo con las bandas de pistoleros profesionales que asolan España.
Eso sí, el juez está para juzgar y le trae, supongo, al pairo, juzgar a un asesino que aun supuesto defensor de su vida , porque al parecer según su señoría aseñorada debió de esperar acontecimientos, sin saber que apenas una milésima de segundo puede ser suficiente para no ser asesinado aunque- según su sentencia- de suma importancia para ser encarcelado... Oigan..., yo prefiero lo segundo, vivo aunque encarcelado que muerto por tonto y retrasado. Y como de momento no hay casta en la sociedad actual para echar abajo el sistema de injusticia que padecemos “el pueblo español” pues nada.

Ahora bien, sin género ni duda, o cambiamos el sistema judicial o acabaremos en la cárcel por defender a nuestras familias, y en la calle quienes las violan, eso sí, los solemnes magistrados ni fu ni fa, ellos con vivir entre lamparones, togas, y señorías, y “a juzgarrr” que son dos días.

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