Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Pinochet y Castro: Diatriba contra el 'hombre fuerte'

Michel D. Suárez
Redacción
domingo, 17 de diciembre de 2006, 05:28 h (CET)
Ha muerto Pinochet y, con su cuerpo, se marcha el penúltimo dinosaurio del período Holoceno. ¿Sucederá lo mismo con sus ideas?

A juzgar por las manifestaciones de apoyo recibidas y el fervor fascista con que sus simpatizantes le despidieron, es evidente que la extrema derecha representa un sector no despreciable de la sociedad chilena, y que los fans internacionales del estilo "mano dura" siguen dispuestos a reivindicar el peligroso papel de los nuevos Mesías, unos antiCristo a los que incluso los Papas les extienden la hostia y los parlamentos electos les cuelgan medallas.

La teoría de quienes hoy, desde la extrema derecha, elogian el legado pinochetista, se fundamenta en que su irrupción violenta en la vida política chilena "salvó" a ese país del comunismo. Muy similar a la de quienes argumentan desde el izquierdismo radical que Fidel Castro "salvó" a Cuba de Estados Unidos y que a partir de 1959 la Isla fue por primera vez una "nación". Una vez más, los extremos se tocan.

Durante todo el siglo XX, la peligrosa tesis sobre "héroes" y "salvadores" del mundo elevó y mantuvo en el poder a siniestros personajes como Hitler, Franco, Castro y Pinochet, entre muchos otros. Tales mesianismos, sin embargo, a veces se resisten a ser enterrados junto a sus protagonistas, y la "necesidad de un hombre fuerte al mando" continúa siendo frecuentemente invocada desde algunos sectores que juegan al mal menor en coyunturas históricamente trascendentales.

La convivencia en democracia no debería permitirnos deslices como estos, porque absolutamente nada justifica un golpe de Estado ni una guerra de guerrillas en países con sistemas validados en las urnas. Ninguna idea política, por pretendidamente salvadora que sea, merece fabricarse con la sangre de los adversarios; ninguna recuperación económica, por brillante que resultara, puede edificarse con la navaja en la yugular de los ciudadanos, como tampoco tiene mérito escudriñar presuntos aspectos positivos en cualquier régimen violador de los derechos fundamentales.

De nada valen los éxitos económicos atribuidos a Pinochet ante los más de 3.000 muertos y los miles de desaparecidos que produjo su mandato. Las cruzadas, como la Inquisición, forman parte de un pasado lejano y tenebroso. Tampoco cuentan las loas a los sistemas sanitario y educacional cubanos frente al récord castrista de miles de fusilados, casi dos millones de exiliados y un país atado de pies y manos, sin libertades de ningún tipo.

La convivencia democrática pasa hoy, 58 años después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por el pleno respeto a la vida y la libertad de las personas.

Aunque la vía electoral no garantiza estrictamente la estabilidad democrática futura (verbigracia, Venezuela y Bolivia), por lo menos es un buen comienzo para un proceso urgido de legitimarse día a día. Contra una democracia consagrada mediante el voto, pero autoritaria en su trasfondo, no valen intentonas militares ni hechos de excepción, sino las propias urnas o, en su defecto, la justicia o la acción diplomática internacional. Esta última tan ausente, justo cuando más se necesita.

____________________
Michel Damián Suárez Sian es periodista.

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris