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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

¡No señor ZP!

Juan Escribano Valero (Madrid)
Redacción
viernes, 15 de diciembre de 2006, 18:36 h (CET)
Al por mí admirado don Santiago Amón (que en paz descanse) le oí decir en cierta ocasión 'En España no cabe un gilipollas más'. Eso debe pensar nuestro presidente, que todos los españoles somos gilipollas, o retrasados mentales, tan perezosos para coger un libro, que daremos por bueno todo cuanto él nos cuente, tan pagado debe estar de su credibilidad. Pues bien ¡¡nooo!! La Constitución de 1978 no está inspirada, no tiene su origen, ni guarda ningún paralelismo con la Constitución de la II República de 1931. La Constitución de 1931, fue hecha por la izquierda contra la derecha y, la de 1978 fue producto de un consenso entre los partidos políticos con la esperanza de que en España reinara la concordia y la armonía, cosa que según a mí me parece nuestro ínclito presidente está empeñado en romper. Nuestra Constitución, no debemos olvidarlo, fue posible gracias a la generosidad de las Cortes franquistas, que se hicieron el harakiri para que ninguna de las dos Españas, nos volviera a helar el corazón. Según parece, tal sacrificio habrá sido inútil.

Nuestra Constitución, a la que yo voté (a pesar de que no me gustaban muchas cosas de su texto) para ver si era posible una convivencia sin rencores, sin odios, sin revanchas, ecléctica. Veo con amargura, que en sus 28 años de existencia, nuestra Carta Magna ha sido ultrajada, violada, y siempre por la izquierda y, por los nacionalismos. De una Nación única e indivisible, ya van por lo menos dos, la catalana, la andaluza y, pronto vendrán la vasca, la gallega, y puede que hasta Patones de Arriba y el Señorío de Molina. Esto en cuanto al artículo 2.

En educación el artículo 27.3 dice: 'Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones' y en el punto 4 dice: 'La enseñanza básica es obligatoria y gratuita'. En Cataluña es difícil escolarizar a los niños en lengua castellana, (digo castellana y no española, por que mal que les pese algunos, tan español es el catalán como el castellano) en algunas comunidades, España ha desaparecido de los libros de texto y, la asignatura Educación para la Ciudadanía, inspirada (pienso yo) en contra de la Formación del Espíritu Nacional (son unos nostálgicos estos chicos, casi siento pena) ¿no es una violación del articulo 27.3, al imponer unos conceptos que en ocasiones estarán en contra de las propias convicciones morales y religiosas de los padres? Hay más, pero seria muy largo. ¿Qué me dicen de la justicia? Se educa para la ciudadanía reforzando la autoridad de los profesores, que puedan exigir a sus alumnos y a los padres de estos, respeto para si, y respeto entre ellos.

Señor presidente ¿por qué no el cheque escolar? ¿Por qué no deja libertad para que los colegios establezcan libremente su ideario, de forma que los padres lleven a sus hijos al colegio que les dé la gana?

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