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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

El despotismo nacional de los tres poderes

José Luis Palomera
Redacción
sábado, 9 de diciembre de 2006, 10:27 h (CET)
La ley se ideó por el hombre para subyugar a los hombres.

El Poder legislativo, ejecutivo y judicial, componen la supuesta separación de poderes, que no es tal como demostraré a continuación:
Las funciones del Estado necesarias para la protección del ciudadano se fundamentan en las Leyes, generales, y administrativas las cuales han de aplicarse en forma particular, con la finalidad de resolver conflictos evitando todo despotismo, cosa que se soluciona con la llamada separación de poderes. Si esta institución no existiera, una sola entidad monopolizaría el poder estatal precediendo el absolutismo
El principio en mención es uno de los más importantes del liberalismo político ilustrado. Conjuntamente con el respeto a los derechos fundamentales de las personas, la división o separación de poderes se convierte en elemento fundamental de los que se dio en llamar “Estado de Derecho” y que, a la vez, configura el elemento base del Constitucionalismo Moderno.

Ahora bien, aunque verdad es que las instituciones de los tres poderes son hechos reales, también es verdad que los individuos que componen dichas instituciones practican casi la misma función, es decir, Licenciados en derecho , con lo cual en mi entender, no contribuye en nada a la separación de poderes propiamente dicha cuando los responsables de esos poderes pertenecen en su mayoría a la rama del Derecho.

Me explico, el poder legislativo, juristas, el poder judicial, magistrados y fiscales y el poder ejecutivo, gobierno, licenciados en derecho. Si a esto unimos las leyes por las cuales el gobierno tiene capacidad de elección parcial en la composición del consejo del poder judicial entre otros, bien se puede decir que los tres poderes se lo reparten casi exclusivamente: licenciados en derecho, precisamente la asignatura donde el ciudadano de a pie más indefenso se encuentra, es por eso que entiendo reflexión al decir que España padece nepotismo de individuos, sin que los individuos necesariamente lo sean.
En resumen, aunque las instituciones que representan a los tres poderes se den por separadas, los individuos básicamente son los mismos, es decir, profesionales de la justicia o jurisprudencia.En el actual gobierno, los ingenieros, campesinos, humanistas, físicos, licenciados en idiomas, ambiente, recursos humanos, etc., brillan por su ausencia, y espero que nadie me diga que un licenciado en derecho gobierna mejor que un licenciado en agricultura, pesca o alimentación, por poner un ejemplo...
Se han preguntado alguna vez por qué determinados sectores apenas tienen presencia en un gobierno para todos y todos los oficios. La respuesta es bien fácil, sólo hay que ver que los grandes partidos políticos se fundan por gestes del derecho y otros mercantiles que conocen mejor que nadie los entresijos de los mismos. Luego puede ser que un campesino que sabe más del campo que toda la retahíla de ministros, se incruste en el extracto social del partido incluso algún ingeniero, arquitecto o licenciados en otras actividades, puede ser, pero la realidad es que no lo es.

La exclusividad la ostentan licenciados en derecho, hombres de negocios, banqueros e influyentes personajes de los medios de comunicación, referentes de todo el poder del partido en cuestión. Luego gobiernan los elegidos para gobernar sobre la base del interés general del partido, más que otros intereses que hoy padecemos en todas las facetas los seres humanos, ya sean ambientales, sociales, judiciales etc.

El pueblo ha dado su poder para ser gobernado y esto ha supuesto el mayor desgobierno universal, ya que los gobernantes en nada tienen que ver con la filosofía del pueblo en su conjunto.

Yo vengo defendiendo la gestión por gobierno, ya que nadie tiene potestad para gobernarse ni a sí mismo. La gestión ha de sustentarse en gestoras, en vez de partidos, gestoras de ciudades, comunidades y naciones, gestoras donde un grupo humano, el más inteligente para el puesto a desempeñar, trabaje por el pueblo, cobre del pueblo y dé cuentas al pueblo, con cifras, hechos y realidades.

Este es el futuro que hay que reclamar ya que no hay otro, visto lo visto, los actuales gobiernos tanto o más que los antiguos sólo han traído hambre, muerte y destrucción. El sistema es horroroso,todo sistema lo es, la gestión es la trasmisión del sentir del pueblo a los más preparados para tal fin, y dar cuentas cada tres meses de las realidades, y no como actualmente cada cuatro años a través de muchas ilusas personas, sobre todo gentes mayores, desconocedores del poder seductivo de la publicidad y la imagen.

El despotismo no es sólo parecerlo es sobre todo serlo, y yo como individuo español, sostengo que los tres poderes no son tal, ya que en su casi totalidad los ejercen hombres de leyes, para desgracia de las leyes y de las vidas que dependen de las leyes.

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