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Etiquetas:   El crisol  

Pinochet, morirá en la cama

Pascual Mogica
Pascual Mogica
jueves, 7 de diciembre de 2006, 12:55 h (CET)
Las fotos de prensa y las imágenes servidas por televisión nos han mostrado el desconsuelo de los hijos del dictador Pinochet, a la salida del centro hospitalario donde este se halla ingresado. Hay quien emplea el prefijo “ex” pero en este caso no cabe tal prefijo ya que este miserable vivió, y morirá, como un dictador. No hay más que recordar aquella frase suya: “Yo no tengo que pedir perdón a nadie, es a mi hay quien hay que pedir perdón”. Es comprensible la aflicción de sus más allegados, pero el pesar de estos es más llevadero porque habrán tendido la suerte, para ellos, para otros fue una desgracia, de haber podido contar con la presencia de su padre durante muchos años, el dictador tiene 91, y de verle morir en una cama, sabiendo de que y por que ha muerto, contando con todos los medios para evitar su muerte o al menos para que sufra lo menos posible en sus últimos momentos.

Los padres, los hijos y los hermanos de algunos miles de chilenos que tuvieron la desgracia de ser contrarios a las ideas políticas del dictador Pinochet, no tuvieron la suerte de ver morir a estos cuando por ley de vida les hubiera tocado en suerte, no, murieron cuando el dictador así lo decidió y murieron después de sufrir tortura en siniestras mazmorras, lejos de su hogar y sin la más mínima posibilidad de que alguien les atendiera en sus últimas horas evitándoles dolor y sufrimiento. Su muerte fue trágica, la de Pinochet será buena para él. Vivió como una bestia sanguinaria y morirá como una persona normal, como hay que morir, rodeado de los suyos y en una cama decente. Quedándoles, además, a sus hijos, el consuelo de haber podido darle un entierro decente que sus víctimas no tuvieron y pudiendo visitar su tumba, cosa que los familiares de los que fueron asesinados con el consentimiento del dictador, no pueden hacer. No, sus familiares no tienen por que afligirse por su muerte. Pinochet tendrá una buena muerte. Morirá de viejo.

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