Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Cine

Etiquetas:   Cartelelera   Películas   -   Sección:   Cine

Cartelera de la semana

Así en la Tierra como en el Infierno, El corredor del laberinto, God help the girl, Joe, Si decido quedarme y Yves Saint Laurent, estrenos del fin de semana
Luis Alcázar
@luisalcazar_
lunes, 22 de septiembre de 2014, 10:22 h (CET)
Así en la Tierra como en el Infierno
Título original: As Above, So Below
Género: Terror
Nacionalidad: Estadounidense
Año de producción: 2014
Director: John Erick Dowdle
Guion: Drew Dowdle, John Erick Dowdle
Fotografía: Léo Hinstin
Música: Dan Wilcox
Duración: 93 minutos
Intérpretes: Daniel Auteuil, Kristin Scott Thomas, Leïla Bekhti, Vicky Krieps, Richard Berry, Jérôme Varanfrain, Laure Killing, Anne Metzler, Laurent Claret, Jean-François Wolff

Disparatado film de terror que encierra pocos sustos y aún menos verosimilitud. Sólo aprovechable como terapia de choque si el espectador sufre de claustrofobia.

Los hermanos Dowdle tienen el dudoso honor de haber sido los responsables de perpetrar la adaptación norteamericana de la interesante y efectiva cinta española Rec, a la que pusieron el título de Quarantine. Con esos mimbres, el cesto Así en la Tierra como en el Infierno sólo podía consistir en un dislate donde se dan cita Dante, Nicolas Flamel, Irán, las catacumbas parisinas, un puñado de descerebrados liderados por una doctora a la cual le han regalado sus títulos universitarios y, claro está, un bajísimo presupuesto.

Scarlett, interpretada por Perdita Weeks, va en busca de la piedra filosofal de Nicolas Flamel, obsesión heredada de su padre (ninguno se enteró de que la dichosa piedra la escondió Harry Potter: más leer e ir al cine y menos excavar restos arqueológicos). Para seguir la pista que finalmente puede llevar al tesoro del famoso alquimista necesitará la ayuda de George (Ben Feldman), traductor de arameo; Benji (Edwin Hodge), el cámara que debe documentar la expedición; y la pandilla de Papillon (François Civil), guías temerarios de las catacumbas que yacen en el subsuelo de París. Pero una vez allí todos se enfrentarán a sus miedos y pecados no confesados.

La falta de talento, originalidad u oficio al principio de la película ponen de manifiesto que estamos ante un producto de serie Z. Una vez aclaradas las expectativas, los adictos del terror barato pueden disfrutar de un ambiente claustrofóbico, único elemento al que el film le saca partido. La grabación de cámara en mano (o al hombro, o en la cabeza, o donde buenamente se les ocurra) origina irremisiblemente situaciones de mareo y arcada: no vamos a negar que el género se beneficia de esta reacción física, pero sería de agradecer que la digestión de la audiencia no terminase sobre la butaca.

En el último tramo del relato el montaje de sonido ocasiona algún susto, que ya se echaba en falta durante el resto del metraje, y el ritmo se anima, tratando de reconducir la película (sin conseguirlo) hacia una trama levemente psicológica. Y justo en ese momento los poco más de 90 minutos llegan a su final.

Apta para fans del terror fácilmente impresionables.


El corredor del laberinto
Título original: The Maze Runner
Género: Ciencia ficción
Nacionalidad: Estadounidense
Año de producción: 2014
Director: Wes Ball
Guion: James Dashner, Noah Oppenheim (adaptando la novela de James Dashner)
Fotografía: Enrique Chediak
Música: John Paesano
Duración: 113 minutos
Intérpretes: Dylan O'Brien, Aml Ameen, Thomas Brodie-Sangster, Ki Hong Lee, Will Poulter, Kaya Scodelario, Blake Cooper

Nueva saga de ciencia ficción adolescente que provoca tensión y suspense en buenas escenas de acción, pero que traiciona por su decepcionante final.

James Dashner se encarga de guionizar su propia novela, otro fenómeno súper ventas de protagonista adolescente que se rebela contra el orden establecido en busca de la libertad, del que ya hemos tenido ejemplos más sólidos. Todos ellos persiguen el éxito alcanzado por la franquicia Los juegos del hambre. La dirección ha recaído en Wes Ball, que ha confesado en algunas entrevistas haberse inspirado en fuentes como Perdidos, El señor de las moscas y Alien. Para ello ha contado con la ayuda de un productor, Marty Bowen, que ya había trabajo en la saga juvenil Crepúsculo. El reparto cuenta también con experiencia en este tipo de productos: Dylan O’Brien es conocido por su papel en la serie televisiva Teen Wolf, Will Poulter intervino en las películas basadas en las Crónicas de Narnia y Thomas Brodie-Sangster es uno de los actores de la elogiada serie Juego de Tronos.

El argumento es sencillo: Thomas (Dylan O’Brien) llega a un campamento en mitad de un pequeño bosque sin ningún recuerdo previo, ni siquiera su nombre. Alby (Aml Ameen) lidera el grupo de muchachos que, igual que Thomas, han acabado allí. Todos ellos se encuentran rodeados por un gigantesco laberinto en el que aguardan unas terribles criaturas que significan la muerte para todo aquel que se cruza con ellas. Thomas comprende que sólo arriesgándose a entrar en el laberinto tendrán la oportunidad de escapar.

El planteamiento, bastante simple pero interesante, funciona perfectamente. La interpretación (sin alardes) y el guion (sin florituras y apoyado en estereotipos) logran establecer en poco tiempo el perfil de cada personaje y se lanza a la acción in crescendo envuelta en el misterio. La llegada de una chica (Kaya Scodelario), la única enviada al laberinto, sirve de pistoletazo para que la película apriete el acelerador (la conocida técnica de la cuenta final). Por desgracia el desenlace, que ha de rendirse a la necesidad de continuar la trama en próximas entregas, cae en una explicación inverosímil, que defrauda incluso al menos exigente de los espectadores.

Para fans de Los juegos del hambre o Divergente que se conformen con un sucedáneo más flojo.


God help the girl
Título original: God help the girl
Género: Musical
Nacionalidad: Británica
Año de producción: 2014
Director: Stuart Murdoch
Guion: Stuart Murdoch
Fotografía: Gilles Nuttgens
Música: Varios autores
Duración: 111 minutos
Premios: Premio Especial del Jurado al mejor reparto en el Festival de Sundance 2014
Intérpretes: Emily Browning, Olly Alexander, Hannah Murray, Cora Bissett, Pierre Boulanger, Sarah Swire, Mark Radcliffe, Stuart Maconie, Ann Scott-Jones

Musical indie que nació con pretensiones de película de culto pero que se quedó en un drama flojo dedicado a los fans del grupo escocés Belle and Sebastian.

God help the girl es el título de un disco y proyecto musical de Stuart Murdoch, cantante y compositor del grupo indie Belle and Sebastian, ideado para ser cantado por vocalistas femeninas en un experimento narrativo que intenta hablar sobre las inquietudes de las chicas. Parte del proyecto era realizar una película que coleccionara algunas de estas canciones y Stuart Murdoch, además de trabajar en la composición musical, decidió llevar a cabo también el guion y la dirección del film, siendo éste su ópera prima.

El largometraje narra cómo Eve (Emily Browning) compone canciones como salvavidas antes los problemas psicológicos que la han llevado al hospital. La música le sirve también para conocer a un atractivo cantante, Anton (Pierre Boulanger), pero también a James (Olly Alexander) y Cassie (Hannah Murray). Estos dos últimos se convertirán en sus amigos inseparables, embarcándose con ella en la creación de una banda.

Teniendo en cuenta la experiencia cinematográfica de Murdoch, podemos hablar de una digna incursión en el lenguaje audiovisual, pero que dista mucho de ser una gran película. El relato arranca con un número musical atractivo en su sencillez y capaz de despertar el interés. El trazado inicial de sus protagonistas va adquiriendo cuerpo rápidamente para encontrarnos con la trama de «chica encuentra al chico que le conviene pero le gusta otro más guapo hasta que se da cuenta de que el primero está por sus huesos», que por tópica no deja de ser efectiva. Sin embargo, a partir de ahí la necesidad de marcar la diferencia «hipster» de la película va diluyendo toda empatía con los personajes, que se pierden en canciones más o menos sensibleras y diálogos pretenciosos con escaso significado y mucha pose (o «postureo»).

Una de las debilidades de God help the girl es que Hannah Murray (más conocida por su papel en Juego de Tronos), en un rol secundario, termina siendo el personaje más simpático de la película, por encima de Olly Alexander y Emily Browning, actores principales cuya interpretación no es capaz de levantar unas líneas de guion pocas veces inspiradas, bastantes veces pedantes y muchas insípidas. La pantalla termina ofreciendo una serie de videoclips hilados por breves excusas narrativas que se ganan a pulso la indiferencia del espectador.

Para adolescentes y jóvenes con tendencias musicales indie y ganas de encontrar su sitio.


Joe
Título original: Joe
Género: Drama
Nacionalidad: Estadounidense
Año de producción: 2013
Director: David Gordon Green
Guion: Gary Hawkins, adaptando la novela de Larry Brown
Fotografía: Tim Orr
Música: Jeff McIlwain
Duración: 117 minutos
Premios: Premio al mejor intérprete joven en el Festival de Venecia 2013
Intérpretes: Nicolas Cage, Tye Sheridan, Gary Poulter, Ronnie Gene Blevins, Adriene Mishler, Brian Mays, Aj Wilson McPhaul, Sue Rock, Heather Kafka, Brenda Isaacs Booth, Anna Niemtschk, Elbert Hill III, Milton Fountain, Roderick L. Polk, Aaron Spivey-Sorrells

Drama violento y realista que radiografía las zonas rurales estadounidenses y consigue que Nicolas Cage vuelva a parecer un ser humano.

Uno de los estrenos más interesantes de la semana es esta cinta, protagonizada por Nicolas Cage y el jovencísimo Tye Sheridan. Joe es un ex presidiario que ha logrado un precario equilibrio en su vida dando trabajo a una pequeña cuadrilla de trabajadores negros en un pueblo tejano. Hasta él llega Gary, un adolescente que intenta sacar adelante a su familia a pesar de la mezquindad y el alcoholismo de su padre. Entre ambos se establece una relación paterno filial franca y sin concesiones destinada a una cruel redención.

David Gordon Green, que ha tocado en otras ocasiones, además de la dirección, los palos de la producción y el guion, consigue un retrato crudo de la sociedad rural norteamericana. La narración es oscura y tensa, con tramos de una violencia descarnada y cruel, que contrastan con escenas costumbristas rodadas con una gran naturalidad. El relato ofrece de esta manera al espectador buenos momentos que transitan por el drama y el thriller con oficio y talento. Los personajes, creados de forma realista en el guion, se benefician de unas actuaciones brillantes, sobre todo por parte de Tye Sheridan.

¿En el lado negativo? Joe es más previsible de lo que cabría esperar: encontramos pocas sorpresas, de las cuales alguna hubiéramos preferido no encontrarla jamás, como la explicación de la truncada vida del protagonista. Por este motivo el film corre varias veces el riesgo de perder casi todo el interés del espectador.

Recomendable para quienes busquen un buen drama y no tengan miedo a la angustia emocional.


Si decido quedarme
Título original: If I stay
Género: Drama
Nacionalidad: Estadounidense
Año de producción: 2014
Director: R. J. Cutler
Guion: Shauna Cross, adaptando una novela de Gayle Forman
Fotografía: John de Borman
Música: Heitor Pereira
Duración: 106 minutos
Intérpretes: Chloë Grace Moretz, Jamie Blackley, Mireille Enos, Liana Liberato, Lauren Lee Smith, Aliyah O'Brien, Aisha Hinds, Joshua Leonard, Chelah Horsdal, Jakob Davies, Sarah Grey, Gabrielle Rose, Peter J. Gray, William C. Vaughan, Raj Lal

Típico drama adolescente diseñado para provocar lágrimas.

Mia (Chloë Grace Moretz) es una portentosa intérprete de violonchelo, cuyos padres roqueros (Mireille Enos y Joshua Leonard) adoran, su novio roquero (Jamie Blackley) adora, su amiga del alma (Liana Liberato) adora, su hermano pequeño (Jako Davies) adora, su abuelo (Stacy Keach) adora… Pero un accidente la deja en coma. Dramón. No obstante, la magia de Hollywood lo puede todo, y el espíritu de Mia recorre el hospital decidiendo si despierta o no.

Con sinceridad, la excusa argumental de cómo el alma es sometida a la prueba de decidir si la vida merece la pena es buena. Casi brillante. Desgraciadamente la película Si decido quedarme la desaprovecha absolutamente, porque en lugar de profundizar en el sentido de la vida se limita a contarnos la historia de siempre: chica conoce a chico y se enamoran. Punto final.

¿Y como drama romántico funciona? A medias. La labor actoral es solvente, incluso caen simpáticos en general. Dirección y guion en cambio son más bien aburridos. Los flashback empleados para valorar la vida de la protagonista son contados en un tono amable, con elementos cómicos y dramáticos repartidos por igual, buscando la identificación con el target de este film: las chavalas adolescentes. El resultado es efectivo, pero demasiadas veces visto. Y es que el guion pretende dar su do de pecho en los regresos al presente del hospital, donde intenta originar puntos de inflexión de una gran carga emocional: es aquí donde la película patina. Tanto giro argumental que ataca directamente al lacrimal del espectador termina agotando.

Para fans del romance adolescente y la lágrima fácil que perdonen una realización e interpretaciones rutinarias.


Yves Saint Laurent
Título original: Yves Saint Laurent
Género: Drama
Nacionalidad: Francesa
Año de producción: 2014
Director: Jalil Lespert
Guion: Jacques Fieschi, Jérémie Guez, Marie-Pierre Huster, Jalil Lespert (sobre la biografía escrita por Laurence Benaïm)
Fotografía: Thomas Hardmeier
Música: Ibrahim Maalouf
Duración: 101 minutos
Intérpretes: Pierre Niney, Guillaume Gallienne, Charlotte Le Bon, Laura Smet, Marie de Villepin, Nikolai Kinski, Ruben Alves, Astrid Whettnall, Marianne Basler, Adeline D'Hermy, Xavier Lafitte, Jean-Édouard Bodziak, Alexandre Steiger, Michèle Garcia, Olivier Pajot

Biopic correctamente realizado pero sin garra, a pesar de haber buscado la polémica sacando a la luz las adicciones del célebre diseñador.

El talento y la genialidad muchas veces corren de la mano de vidas tortuosas, incluso atormentadas. Sobre este lugar común se construye la película Yves Saint Laurent, cine biográfico que desde el principio adolece de dos claros errores: la superficialidad y el inexistente ritmo narrativo.

El estilo elegante de la ambientación (no podía ser de otra manera tratándose de moda) no puede disimular la falta de emociones que el guion imprime a su primera parte. La cámara resulta fría y el relato no está interesado en enganchar al espectador en ningún momento. Pierre Niney parece más preocupado en parecerse al modisto que en descubrir la psicología del personaje, y Guillaume Gallienne aparece encorsetado, obligado a interpretar a un Pierre Bergé (pareja del diseñador) perfecto y entregado, el santo varón que el Pierre Bergé de carne y hueso habrá impuesto a la producción para permitir esta adaptación cinematográfica.

Resultado: lograr el aburrimiento sin remisión antes de llegar a la mitad del metraje. Para despertar al público, alguna de las muchas mentes que han metido mano en el guion decidió subir la temperatura, dando rienda suelta al retrato más sórdido de la vida de Yves Saint Laurent: el film entonces se precipita a una loca carrera de escenas explícitas de consumo de drogas, alcohol y sexo, cada vez más extravagantes y desenfrenadas. Naturalmente, el intento llega tarde. Conscientes de ello, el final llega a trompicones y de mala manera, sin apenas explicaciones, en algo que parece más un tropiezo que una inflexión narrativa.

Apta para repasar los diseños del gran modisto y si se tiene interés morboso por conocer cuántos hombres caben en una orgía.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

El Festival de Cine Europeo de Sevilla llega a la sala Berlanga

Hasta el 20 de noviembre

Disney anuncia una nueva trilogía de Star Wars

De la mano de Rian Johnson

Organizadores de la Fiesta del Cine achacan los resultados al buen tiempo, a la Champions y a Cataluña

La fiesta seguirá celebrando ediciones

Cine oriental en Sitges

El cine fantástico y el de terror permiten abordar los miedos desde su catarsis o desde la distancia de seguridad que los encuadra en clave de ficción

Cine de autor fantástico en Sitges

Los universos cinematográficos, igual que las personas que los crean, sufren la tensión de lo clásico vs. la vanguardia
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris