Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Un lugar llamado desarrollo   -   Sección:   Opinión

Los 3 puntos clave del desarrollo del liderazgo

Hay que conocer al líder
César Piqueras
@cesarpiqueras
miércoles, 10 de septiembre de 2014, 08:33 h (CET)

El desarrollo del liderazgo es un tema crucial para muchas empresas que quieren afrontar procesos de cambio y mejora directiva. Uno nunca sabe con toda exactitud qué es lo necesario para una empresa, ya que el liderazgo como hemos hablado otras veces es un concepto amplio, abierto y dinámico según el momento, la empresa y el tipo de objetivos a conseguir. En este post hablo de las características clave que hoy en día considero necesarias para liderar.


El desarrollo del liderazgo KSA
Las cualidades las dividiremos en tres dimensiones (KSA), a través de las cuales se articula la capacidad de un líder. Las tres son necesarias y entre ellas debe haber equilibrio.

Conocimientos (Knowledge): Lo que sabe el líder sobre algo.

Habilidades (Skills): Lo que hace el líder y cómo lo hace.

Actitudes (Attitudes): La predisposición del líder frente a algo.

Estos tres ejes son fundamentales, no serviría de nada tener muchos conocimientos si no tenemos las habilidades o la actitud necesaria. Así como que muchas habilidades sin conocimientos no servirán de mucho. Veamos cada una de ellas.

1. Conocimientos del líder
Los conocimientos se pueden aprender, nos los da la experiencia, también la formación, los libros, los blogs, los videos, la observación. Los conocimientos son todo aquello que sabemos, es decir que forma parte de nuestro disco duro.

El tema de si el líder debe ser el mejor técnico, es un aspecto que ha dado mucho que hablar. Mi punto de vista es que el líder no siempre debe ser un experto en la materia, quizás en su equipo hayan personas más expertas en uno u otro campo que él o ella. Hay algunas empresas que promocionan como líder al mejor técnico, llegando a cumplir en ocasiones con el principio de Peter en el que “una persona acaba ascendiendo hasta su máximo nivel de incompetencia”.

Aunque también es cierto que si una persona es experta en una materia, hará que su equipo lo/la legitime como como líder. Pero esta tendencia no siempre es así. El CEO de una compañía puede ser un gran director de operaciones ascendido a consejero delegado, y no ser un experto en marketing, ni en finanzas, o recursos humanos ¿quiere decir esto que no hará un buen papel dirigiendo al equipo directivo?

En realidad no es una condición indispensable, pero sí diremos que ayuda lo de ser monaguillo antes que fraile.

El líder, independientemente de la posición que ocupe, debe tener en mayor o menor grado conocimientos de:

• El mercado en el que se opera.
• Las empresas de la competencia, sus fortalezas y debilidades.
• Su propia empresa, procedimientos, forma de trabajar, etcétera.
• La tecnología utilizada por su empresa.
• Las personas de su equipo, sus características, puntos fuertes, áreas de mejora, roles que desempeñan, etcétera.
• Los distintos stakeholders de su empresa (clientes, accionistas, otros directivos, proveedores…)
• Lo que ocurre en el entorno, de los distintos movimientos y tendencias sociales, económicas y culturales. Lo que le será de gran ayuda con la estrategia.

2. Habilidades para el liderazgo
Las habilidades tienen que ver con nuestra capacidad de hacer algo, bien sea para comunicar o para llevar a cabo una tarea. Las habilidades se aprenden haciendo, la experiencia también es una buena maestra, así como los programas de formación experiencial en los cuales los directivos aprenden a desarrollar ciertas habilidades del liderazgo.

Las habilidades del liderazgo podrían ser muy extensas, ya que a un líder le podemos presumir muchas de ellas. Sin embargo, algunas que sí son claramente necesarias para liderar:

1. Influencia: Capacidad de motivar e influir positivamente sobre un grupo de personas para que se involucren en la consecución de los objetivos definidos en una situación determinada, desarrollando, transmitiendo y alineando al equipo con la misión, visión y valores de la empresa. Implica también ser un ejemplo en su estilo de gestión para las personas con las que trabaja.

2.-Delegación: Capacidad para asignar tareas a los colaboradores en función de las capacidades profesionales y madurez de éstos, de forma que el colaborador asuma la responsabilidad y el compromiso de obtener resultados en la tarea encomendada.

3.-Desarrollo de personas: Capacidad para identificar las necesidades de desarrollo de los colaboradores, ayudándoles y apoyándoles para su realización personal dentro de la empresa.

4.-Visión estratégica: Capacidad para comprender rápidamente las tendencias cambiantes del entorno, detectando oportunidades y anticipándose a las necesidades que se demandarán, adoptando para ello las decisiones y acciones precisas.

5.-Resolución de conflictos: Capacidad para aceptar y solucionar el conflicto, manteniendo una actitud positiva y haciendo que este sea positivo para el equipo y lo fortalezca. Siendo asertivos en la solución del mismo expresando los sentimientos propios de forma adecuada, sin juzgar a los demás.

6.-Capacidad analítica y Resolución de problemas: Capacidad para comprender una situación, desagregándola en pequeñas partes e identificando sus implicaciones, para obtener conclusiones válidas, analizar las distintas alternativas y tomar la decisión idónea, para resolver las situaciones de forma positiva.

7.-Autocontrol y Tolerancia a la presión: Capacidad de mantener el estado emotivo y el comportamiento bajo control a pesar de la presión o situaciones adversas, no dejándose llevar por el desánimo de no estar consiguiendo los resultados deseados.

8.-Organización y planificación: Capacidad para actuar de forma sistemática y ordenada, identificando las prioridades de su trabajo y desarrollando planes de actuación para el logro de los objetivos y tareas definidos. Implica además una gestión adecuada del tiempo, distribuyéndolo conforme a las prioridades establecidas.

9.-Orientación al logro: Capacidad de esforzarse, organizar las tareas, y planes de acción de forma que el cumplimiento de estos afecte directamente a los objetivos fijados por la empresa.

10.-Capacidad comunicativa: La capacidad de comunicar con otras personas de forma que estas entiendan perfectamente el mensaje. Ser capaces de escuchar y comprender perfectamente a los demás y construir mediante la interacción con otros conceptos y mensajes claros.

De estas 10 competencias hay algunas relacionadas con la tarea, otras con el equipo y otras con las personas. Son los tres ejes clave por los que debe de velar el desarrollo del liderazgo: Tarea, Equipo, Personas.

3. Actitud
La actitud tiene que ver con una predisposición nuestra hacia las cosas. La actitud es como un traje que decidimos ponernos. Podemos ser personas con muchas habilidades y conocimientos, pero si nuestra actitud no es la adecuada, nuestro liderazgo no será efectivo. La actitud es clave, por ahí se dice “contrata a las personas por su actitud, fórmalas para desarrollar su habilidad”, y es que no hay nada peor que contratar a alguien con la actitud inadecuada. De forma que sí analizamos la predisposición del líder frente al cambio, las dificultades y frente al trabajo podemos encontrar tres actitudes que serán vitales para que un líder haga un buen trabajo:

1. Positividad frente al cambio. No todas las personas afrontan los cambios de la misma manera. Algunas se cierran a cualquier cambio y resulta muy complicado que consigan buenos resultados. Las personas con esta actitud tienen flexibilidad para adaptarse a los cambios con rapidez, trabajando eficazmente y mostrando habilidad y predisposición para aprender cosas nuevas, adquirir nuevas competencias y progresar.

2. Constancia y perseverancia frente a las dificultades El líder no debe tirar la toalla fácilmente, su capacidad en muchas ocasiones depende de su actitud perseverante y constante. Liderar no es una tarea fácil que ocurra a la primera, conseguir objetivos a través de otros requiere esfuerzo y determinación.

3. Posibilidad y oportunidad frente a la escasez. Ser capaces de ver un poco de luz en la oscuridad, ser capaces de ver oportunidades donde otros no las ven es otra de las actitudes clave del líder. Un buen líder siempre encontrará una nueva posibilidad, algo que de esperanza e inspiración a las personas. Donde otros ven escasez el buen líder ve oportunidades, dónde otros ven que no se puede hacer nada el buen líder ve posibilidades.

Tenemos que saber que el liderazgo se desarrolla, se actua sobre él y se mejora. En los planes planes de desarrollo orientados al liderazgo que llevo a cabo me doy cuenta de que toda empresa merece tener buenos líderes, pues son ellos los que encienden la chispa para que las cosas salgan bien.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke

Patriotismo vs. pasotismo

“Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” E. von Wildenbruch

La retirada de Trump del acuerdo sobre cambio climático y el movimiento social que desencadenó

Falta de educación

El respeto, la educación y los buenos modales se están perdiendo en los adolescentes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris