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Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

La pesadilla laboral

¡Y a mí qué me cuentas! ¿Acaso el empresario es una ONG?
Mario López
miércoles, 3 de septiembre de 2014, 06:55 h (CET)
En estos tiempos de Marianos y Rajoyes los españoles vivimos en la gloria, recuperándonos de la crisis con la misma inmediatez, prontitud y celeridad que José Tomás de sus cornadas. Y, qué decir de la regeneración democrática, de la nueva y reluciente ética empresarial. Como muestra, un botón. Mañana mi hijo empieza a trabajar en la obra (de 8:30 a 18:00) sin contrato, cobrando 45 euros al día (ocho veces menos que un cortacésped en Miami). Claro, es que el empresario necesita cinco obreros, pero sólo puede hacerles contrato a dos. Esta crisis, maldita sea. Y, claro, el beneficio empresarial, la productividad, está por encima de cualquier otra consideración, qué leches.

Eso del plusvalor que genera el obrero es una cosa obsoleta, de marxistas, de vendepatrias, de ateos. El beneficio empresarial para el empresario, que es el que arriesga, y el plusvalor que genera el obrero, pues para el empresario también ¿O no debe ser así? ¿Es que, acaso, el obrero no debe estar profundamente agradecido a su empleador por darle trabajo? ¿Que el salario es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de subsistencia del obrero? ¡Pero, qué me dices! Lo que tiene que hacer el obrero es consumir con "racionalidad", no vivir por encima de sus posibilidades, que eso es lo que nos ha llevado a esta maldita crisis ¿Que el obrero pierde sus derechos laborales, sus prestaciones por desempleo o su pensión de jubilado, por no tener contrato? ¡Y a mí qué me cuentas! ¿Acaso el empresario es una ONG?


Si es que el empresario es un santo, en lugar de meterse en estos follones de la obra, tener que contratar a obreros consumistas, podría invertir su dinero en la Bolsa, en el trading, en las velitas japonesas, en los derivados, el mercado de divisas ¡Qué se yo!, en el Casino. Pero no, el empresario quiere levantar España, ayudar a los más necesitados y poner la marca España en lo más alto ¿Que el obrero no está cubierto por un seguro, que qué va a pasar si sufre un accidente? Bueno, hombre, a mi no me vengas con esas porque España tiene la mejor sanidad del mundo y, además, los obreros españoles tienen una cualificación de tal calibre que no saben lo que es un accidente laboral.

El caso es que tenemos una gatita de cinco días a la que hay que darle el biberón cada tres horas y, ahora que mi hijo se va a la obra, ¿quién se va a hacer cargo de ella? ¿El empresario? ¿La hija del empresario?

¡Cuánta paciencia hay que tener para no volverse loco y tirarse al monte? En fin, que si no trabajo me matan y me matan trabajando.
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