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Alianza de Producciones

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 18 de noviembre de 2006, 00:43 h (CET)
Tenía que suceder. Al final los españoles nos hemos enterado en qué consiste eso de la tan traída y llevada Alianza entre Civilizaciones, tan publicitada por tierra, mar y aire por los de Zetapé. "Hay quienes consideran que la Alianza de Civilizaciones es un sueño ingenuo y bienintencionado. Como si sólo el pesimismo fuera el heraldo del realismo, como si sólo la desesperanza tuviese la sólida consistencia de las cosas, como si sólo las palabras amargas pudieran describir el mundo en el que vivimos", advertía, en defensa del buenismo, un cursi Rodríguez en Turquía, país al que, según denuncia el Partido Popular, se fue de fin de semana el presidente con más talante.

En Estambul y acompañado por el islamista Erdogan y por el ex presidente iraní Jatami -vaya par de rotos para un descosido-, además de por el siempre presente y jamás solvente Mayor Zaragoza, Rodríguez Zapatero se explicó por boca del llamado "Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones" -lo de Alto Nivel debe ser una concesión al humor- : la Alianza de Civilizaciones consiste en patrocinar películas y programas de televisión hispano-iranís o hispano-turcos. Paga, eso sí, el sufrido contribuyente español. Vamos, que es otro timo para seguir engrosando los ya abultadísimos bolsillos de los cineastas progres del “Hay motivo”. Es decir, que la mejor imagen de la Alianza de Civilizaciones sería la millonaria Pilar Bardem con el burkha puesto, apareciendo por sorpresa en una película y soltando una frasecilla con cara de "soy actriz" -como en "Alatriste", pero en plan odalisca-. O en una escena donde apareciera la bella Aitana Sánchez Gijón con el hijab puesto y caminando en silencio varios pasos por detrás del que, si las negociaciones de su padre -en la película, se entiende- con sus suegros prosperan, será su futuro esposo.

Claro que no se yo qué tal llevaría el presidente iraní, Ahmadineyah, eso de cofinanciar una película de cine dirigida por Almodóvar y protagonizada por, por ejemplo, Jesús Vázquez. Y es que en Irán, esa pieza fundamental en la alianza de ZP, la homosexualidad se castiga con la pena de muerte en la horca. Tampoco acierto a imaginar qué tal se tomaría el iluminado iraní que niega el Holocausto nazi el que la película contuviera escenas que mostrasen a mujeres despampanantes y ligeras de ropa protagonizando escenas de cama. Podrían contarle las actrices en cuestión al fundamentalista que han tenido que realizar dichas escenas "por exigencias del guión". ¿Se imaginan a Maribel Verdú tratando de convencer a Ahmadineyah o al imam de turno de que lo suyo es un "desnudo artístico"? Casi que no lo acabo yo de ver, oigan.

Fíjense que me imagino yo la película con mucho plantel masculino (lo de la paridad no se lleva por esos lares) en la cual se le cuente al masoquista espectador lo malos, malísimos, malos que son los judíos, a los que hay que borrar de la faz de la tierra "como sea" (nótense en esta última frase los efectos de la alianza), y, ¡cómo no!, los yankis, máximos exponentes de esa doctrina criminal, tan enfrentada al bondadoso y utópico socialismo, llamada capitalismo. Por no hablar del asqueroso liberalismo que defiende y propugna las nefastas libertades individuales (Hirsi Ali en su magnífico libro "Yo acuso" describe a la perfección el colectivismo que encierra el Islam, la negación del individuo que hay implícita en el Corán y que los musulmanes aceptan sin más), la igualdad ante la Ley de hombres y mujeres, la separación Iglesia-Estado y la libertad de mercado. En la película se explicará al mundo las bondades del islamismo y se presentará, por ejemplo, a los terroristas que asesinan a hombres, mujeres y niños indefensos en Irak por medio del coche-bomba como resistentes, insurgentes, gudaris, luchadores y hombres de la paz tipo De Juana Chaos. Ahmadineyah sería feliz.

Teniendo en cuenta que en la declaración que tan alegremente ha firmado nuestro Zetapé además se habla de un retroceso en las libertades y derechos fundamentales... de las mujeres… occidentales… y que se hace un llamamiento a los medios de comunicación para ejercer la “autocensura”… pues me parece a mí que todo esto de la alianza no es más que una rendición y un camelo. Uno más. Y, eso sí, mucha pasta gansa para los de siempre, que, no se vayan a pensar en un ataque de buenismo que son los pobres, sino que son los progres.

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