Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

ZP, De Juana y el Estado de Derecho

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 11 de noviembre de 2006, 05:47 h (CET)
Iñaki de Juana Chaos es el responsable del asesinato de veinticinco inocentes. A todos ellos asesinó el “gudari” en nombre del terrorismo nacionalista vasco. Todos ellos fueron ejecutados para reclamar la inventada e históricamente inexistente Euskalherria socialista de los siete territorios. Es Iñaki un malnacido sin remordimientos. Es ese tarado que en su celda celebraba con champán cada asesinato, cada funeral, cada escena de dolor y muerte. Aquél que vaticinaba hace ya años que “aquí, en la cárcel, sus lloros son nuestras sonrisas y acabaremos a carcajada limpia”.

Es Iñaki el bastardo que, al tiempo en que veía por televisión cómo tres pequeños huérfanos enterraban a su mamá y a su papá, asesinados por sus cobardes camaradas de ETA, afirmaba que "me encanta ver las caras desencajadas de los familiares en los funerales… Esta última acción de Sevilla ha sido perfecta; con ella, ya he comido para todo el mes."

Es Iñaki, además, el asesino de la dieta hipocalórica. El etarra del pan de molde, la miel, el chocolate y el jamón. El mentiroso de la huelga de hambre de la señorita Pepis.

Pues Iñaki, a pesar del cambio de criterio de la jerárquica y nada independiente fiscalía, acaba de ser condenado por los jueces de la Audiencia Nacional a cumplir doce años y siete meses de prisión. Doce años y siete meses que el etarra de las amenazas en “Gara”, condenado por el Código Penal de 1995, deberá cumplir íntegramente. Y de los que no se podrá librar salvo enfermedad irreversible o indulto gubernamental. Los más sectarios –que los hay a puñados- serán capaces de afirmar sin sonrojarse que los jueces están en contra de la “paz”. Como si hubiera quien, salvo los asesinos, deseara que ETA siguiera matando. Como si aquí hubiera una guerra. Como si el deber del Juez no fuera la aplicar la Ley. En lo que están empeñadas sus Señorías es en no declarar en tregua al Estado de Derecho ni a la democracia. Se niegan, afortunadamente, los jueces a hacerle el trabajo sucio al gobierno. No piensan, como es la obligación de cualquier demócrata y de un Juez aún más, claudicar ante una Batasuna/ETA cada día más envalentonada, que ha exigido la inmediata puesta en libertad y “sin condiciones” del asesino múltiple.

Arnaldo Otegui, que llevaba un tiempo desaparecido –cuentan que a estas alturas "El Gordo" tiene menos influencia en Batasuna que Artur Mas en el Tripartito de la Generalidad- ha afirmado que el Estado de Derecho, la aplicación de la ley, la justicia, y, por ende, la democracia, son incompatibles con el “proceso de paz”. O se renuncia a la aplicación de la ley o no habrá “proceso”. O el Estado, Instituciones inclusive, se ponen de rodillas ante Txapote o no hay nada que hacer. Aquí o se suelta al psicópata o no hay trato. Trato del que, por cierto, se cuenta que habría quedado constancia por escrito. Los documentos de la indignidad se hallarían a buen recaudo en una caja fuerte en Suiza. Si es verdad, sin duda, lo sabremos. Como en su día conocimos los enjuagues entre el PNV y ETA que dieron lugar a la tregua-trampa del año 1998.

Y, mientras, Rodríguez Zapatero, que sigue empeñado en mostrarse tan comprensivo con los etarras como duro con el Partido Popular (Patxi López –investigado judicialmente por reunirse con una organización considerada por la Unión Europea y por el Tribunal Supremo español como terrorista; esto es, Batasuna- ya ha dejado claro con qué otra formación política va a romper su partido tras las municipales. Y no es con Batasuna/ETA. Adivinen.), va y nos larga sin anestesia previa que el asesino en serie, es, según él, un hombre que se muestra “favorable al proceso de paz”. Será que está "en contra del cambio climático"...

Pues si ZP por un casual considerase que De Juana, pese a no haberse arrepentido jamás de ninguno de sus horrendos crímenes, ni haber pedido perdón a ninguna de sus víctimas, debe salir de prisión por el motivo extrajudicial que sea, que tenga valor y lo indulte en el próximo Consejo de Ministros. Que derogue la Ley de Partidos. Con arreglo al Estado de Derecho y al imperio de la Ley, que es como se hacen las cosas en democracia. Que legisle para soltar al animal a ojos vista de toda la ciudadanía. Porque es así como actúan los valientes y los demócratas cuando nada tienen que esconder. Y a ZP se le conoce por Jose Luis, "el valiente".

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris