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Etiquetas:   Internacional   Paraguay   -   Sección:   Opinión

Arnaldo Samaniego representa el fracaso de la derecha anti-bolivariana

La derecha paraguaya que vociferaba contra la revolución bolivariana hoy se ahoga en su fracaso mientras el pueblo naufraga sumergido en la miseria
Luis Agüero Wagner
@Dreyfusard
viernes, 4 de julio de 2014, 07:17 h (CET)
Dijo el escritor británico William Somerset Maugham que sólo un inepto rinde siempre al máximo de sus posibilidades, y el principal exponente de la ultraderecha anti-bolivariana de Paraguay, Arnaldo Samaniego, es un verdadero paradigma de ello. Dando todo de sí, ha sido capaz de superar sus marcas de ineptitud una y otra vez.

Con justo merecimiento a sus esfuerzos, la Junta Municipal de Villa Hayes resolvió declararlo persona no grata por la decisión unilateral de trasladar la basura de Cateura al municipio bajo su administración. Comunicaron que también la Junta Departamental y toda la ciudadanía están en contra de esta decisión.

La declaración de persona no grata también alcanza a los propietarios de las empresas El Farol y Empo, encargadas de los vertederos de Villa Hayes y Cateura, respectivamente.

La basura del precario vertedero del municipio asunceno había empezado a flotar en el río desbordado, horrorizando a la ciudadanía capitalina, de allí que Samaniego haya tomado otra de sus geniales determinaciones.

A pesar de la dramática situación, muchos internautas han decidido enfocar la arista humorística de la tragedia que azota a los pobladores de los barrios ribereños. Algunos se consuelan en las redes sociales afirmando que uno de los principales aportes de Arnaldo Samaniego y su equipo, es haber aportado los carteles que promocionaban su candidatura para ser utilizados como techo y pared de cartón por los damnificados.

Es precisamente a esa gran mayoría de excluidos, que hoy se ahoga literalmente en su miseria, que el grupo político de Arnaldo y sus amigos empresarios de la prensa intenta convencer de los males de la Venezuela bolivariana y sus países aliados.

Como durante su campaña utilizara como jingle un plagio de la canción “Tractor amarillo”, le sugieren utilizar ahora “Submarino Amarillo” de The Beatles, considerando la inundación por que afecta sobre todo a los barrios populares de la capital paraguaya. Demás está señalar la responsabilidad de las autoridades en el fenómeno, que aunque representa una derivación del clima, pudo haberse evitado con una defensa costera eficiente y previendo fenómenos climáticos que se sabía con más de una década de anticipación que se producirían este año.

La plaza uruguaya que Samaniego mandara enrejar, terminó siendo ocupada por los damnificados de las inundaciones, que hoy utilizan las rejas como perchero para colgar sus prendas de vestir y secarlas al sol. Como Samaniego utilizara la coartada de la inundación de los barrios periféricos para intentar recaudar más dinero, muchos recordaron sus antecedentes como funcionario de aduanas, cuando fue procesado y sus bienes embargados debido a recordados hechos de corrupción.

Las últimas decisiones del nunca bien ponderado Lord Mayor de Asunción están, sin duda, a la altura de sus antecedentes. Basta recordar una de sus primeras y más comentadas obras, cuando rindió honores a un impostor brasileño, Joao Pedro do Nascimento, quien se hizo pasar como miembro del Comité Mundial de la Paz de las Naciones Unidas e incluso Premio Nóbel de la Paz. Aunque el homenajeado nunca había recibido dichos galardones, Samaniego le rindió honores oficiales e intercambió con él elogios y obsequios.

El falso premio Nóbel fue entonces honrado como “visitante ilustre” de la ciudad de Asunción, título nobiliario que desde entonces Samaniego confirió con pompa a cualquier desorientado “notable” que desembarque en sus playas. De eso se ocupó mientras las lluvias azotaban a la capital paraguaya y se constataban las falencias de los desagües, al punto que la ciudad casi desapareció sumergida bajo las aguas como la legendaria Atlántida.

Desde la llegada de Samaniego a la intendencia, el deterioro de los monumentos de la ciudad a sido permanente y la acción comunal nula. Su único aporte al paisaje ha sido pintar la mayor escalinata de la ciudad con los colores de la bandera gay y autorizar la polución visual en la costanera.

Grietas, grafitos y olor nauseabundo es todo lo que su administración ofrece a quienes hoy transitan los espacios públicos de la ciudad. No sólo hay déficit en materia de vertedero: Las quejas sobre su servicio de recolección de basura son permanentes, al punto que la ciudad se asemeja cada vez más a un inmenso basurero.

Lo mismo puede decirse de las señalizaciones, como los pasos cebra de la ciudad, que se han borrado porque según informan los mismos funcionarios de Arnaldo, la pintura que se usa para marcar la franja peatonal fue diluida para malversar fondos.

Los baches en el asfalto tienen un tamaño tal que se asemejan a cráteres lunares o exploraciones en búsqueda de petróleo. En tanto promete sin que nadie le tome en serio que convertirá a Asunción en la capital verde de Sudamérica, vecinos de Zeballos-Cué lo denunciaron por ordenar una tala indiscriminada de árboles en su zona.

Lo peor de todo son los proyectos inconclusos como la defensa costera –cuya necesidad hoy se hace acuciante- o el mirador de Punta Karapá, con vista a la bahía de Asunción, para cuya construcción se habían recibido fondos más que suficientes de agencias de cooperación internacional. La tragada de Arnaldo y sus secuaces fue tal, que solo quedan como mudo testigo del proyecto una base de concreto con algunos pilares inconclusos.

Pretendiendo repetir el negocio, ha intentado convencer a la ciudadanía de las conveniencias de destruir el monumento más valioso de la ciudad, ubicado en el cerro Lambaré, sólo para construir otro mucho más anti-estético que permita a sus íntimos lucrar con él.

Faltando a la más elemental ética, Samaniego nombró encargado del tránsito de la ciudad a un operador político que es al mismo tiempo titular del gremio de taxistas. Desde entonces esta asociación dispone a su antojo de los espacios públicos. En una esquina donde confluyen dos importantes avenidas, estos conductores levantaron una construcción que obstruye totalmente la visual de la peligrosa esquina a los automovilistas.

Por si todo fuera poco, y a pesar de contar con el público apoyo del presidente Horacio Cartes, Samaniego ha sumado fracasos políticos a su desastrosa gestión. Tras una reciente votación, se eligió a un detractor de su administración para presidir la Junta Municipal si es que decide realmente renunciar a su cargo para postularse a la reelección.

Decía Rochefoucauld que si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien. Afortunadamente, nuestro héroe del tractor amarillo no nos impone una tarea muy agotadora en ese sentido.
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