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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La ignorancia y el cinismo

Antonio García-Palao
Redacción
domingo, 5 de noviembre de 2006, 21:37 h (CET)
La ignorancia tiene cura, el cinismo no. La ignorancia es compatible con la humildad, el cinismo no. La ignorancia es aceptable como punto de partida hacia el conocimiento, el cinismo no. La ignorancia puede ser eximente de culpa, el cinismo es prueba de delito. La ignorancia es alumna de la maestría, el cinismo de la mentira. La ignorancia es imprudente, el cinismo es destructivo. La ignorancia no ofende, el cinismo corroe.

No nos referimos aquí a los cínicos griegos (kínicos) representados por Antístenes y Diógenes que pretendían lograr la felicidad desde la sabiduría y la ascesis. Todo lo contrario. Nos referimos a los cínicos del oprobio, a los hijos de la desvergüenza y la impudicia, cuya larga tradición les ha hecho merecedores de esta deshonrosa acepción en el diccionario.

Decir que "si no existiese la lidia el toro desaparecería como especie" es de esta clase de cínicos. Maltratar a un animal con la excusa de protegerlo de su extinción es de sádicos. El cínico afirma que el asesinato es aceptable para que las víctimas tengan derecho a serlo. Es un insulto a la inteligencia, aunque no ofende el que quiere sino el que puede. Cuando es necesario proteger a una especie de su extinción se hace, pero con respeto, justicia, rigor, protocolo científico y con amor. Sobre todo si ha sido provocada por la mano del hombre. Otra cosa muy distinta es disfrutar con el sufrimiento ajeno queriendo hacerse pasar por su desinteresado salvador. Esto es propio del secuestrador, del impostor, del depredador más cobarde y del depravado. Su víctima preferida el débil y el inocente.

Estos cínicos sonríen siempre ante la esclavitud, la opresión, el acoso y el privilegio propio. Se alegran con el mal ajeno. Siembran en la ignorancia y aran con la demagogia. Este cinismo es veneno procaz para el incauto y el ignorante. Su antídoto... la virtud, la verdad, la precaución y el conocimiento.

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Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
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