Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecta  

Tres mosqueteros en el oasis

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 4 de noviembre de 2006, 06:56 h (CET)
Albert Rivera, José Domingo y Antonio Robles. Son los nombres de los tres mosqueteros de Cataluña, los nombres de los tres diputados que Ciutadans, contra todo pronóstico nacionalista –otros hacía tiempo que venían anunciando que cabía la posibilidad de que esta nueva formación obtuviera, debido al hastío de la ciudadanía catalana con una clase política mediocre entregada a sus componendas y alejada de la realidad y de las personas, representación parlamentaria-, ha conseguido en unas elecciones catalanas marcadas por el abstencionismo y el descalabro de los de la Nocilla-Montilla.

No está mal para un partido fundado hace tres meses y que ha sido censurado por toda la prensa del oasis ¿verdad? Y es que la simple existencia de Ciutadans había sido brutalmente silenciada por esa prensa del régimen, tan valiente con el disidente no nacionalista al que descalifica sin piedad y, sin embargo siempre genuflexa y cobardica ante el poder establecido. Algunos plumillas que cobran de las televisiones públicas -como TVE o TV3- por demostrar día tras día que lo suyo es el pesebre, han ejercido estos últimos meses como verdaderos comisarios políticos franquistas, al negar voz, cámara y micrófono a los disidentes. Omertá.

La misma noche electoral, en un “59 segundos” que, en un nuevo ejercicio de burda manipulación de los que acostumbra, omitía en su vídeo-resumen sobre el desarrollo de la campaña electoral cualquier imagen del nuevo partido así como de las agresiones que han sufrido por parte de los nacionalistas los Ciutadans y el Partido Popular, una presunta periodista que da órdenes en “El Periódico” arremetía contra Ciutadans con un original argumento: los de Rivera estarían, según ella, financiados… ¡por la FAES de Aznar! Lástima que ninguno de los presentes preguntase a tan informada "periolistilla " por el vídeo que esta misma semana corría por la red y en el que Albert Boadella nos mostraba la verdadera utilidad de la prensa del oasis.

Otro señor que pululaba por ahí intentó superar a la cómica juntaletras de “El Periódico”: Arcadi Espada, uno de los promotores del invento y víctima de una agresión del fascio catalán durante la campaña del referéndum del Estatuto, “es un ultraderechista, no hace falta más que ir a su blog de Internet y darse cuenta”. Los presentes, como es natural, no daban crédito a lo que el ignorante balbuceaba.

El cabreo y el desconcierto de ambos "periolistillos" residentes en Matrix era patente. ¿Cómo era posible que estos muchachos, sin el apoyo de ellos, los opinadores profesionales, los que dictan qué hay que hacer, qué hay que decir y hasta cómo hay que vestir, hubieran logrado desafiar a todo el establishment y se hubieran colado en el Parlamento? ¿Cómo era posible que el electorado catalán hubiera decidido entregar casi 90.000 votos a una formación no nacionalista y de izquierdas? Es más... ¿cómo se habrían enterado de su existencia? ¿Hay vida fuera de ellos?

Según declaró la misma noche electoral un feliz y triunfador Albert Rivera, Ciutadans “luchará por una Cataluña donde puedas sentirte catalán y español sin que te digan facha… Hace mucho tiempo que teníamos un sueño, una Cataluña diferente donde no se sancione a las empresas ni los ciudadanos por hablar una lengua u otra, donde no se hagan informes para conocer la ideología de los periodistas, donde invertir en sanidad o vivienda sea más importante que discutir en selecciones catalanas”. Es decir, una Cataluña en libertad.

Y “libertad, libertad” era el lema más coreado por parte de los votantes de Ciutadans que acudían anoche a felicitar a su líder. “Libertad, libertad” fue también el grito espontáneo que surgió de las voces de los simpatizantes, dirigentes y votantes de los populares cuando fueron obligados por los camisas pardas del fascio catalán (y de las juventudes del PSC, como luego se supo) a quedarse encerrados durante dos horas en una sala en Martorell en plena campaña electoral.

Porque eso es exactamente lo que significa la entrada de estas tres personas en el Parlamento catalán: un soplo de libertad. Bienvenidos sean.

Noticias relacionadas

La Gloria de Nanawa, ochenta y seis años después

Hace ochenta y seis años, un soldado de nombre e historia prohibida cambió el curso de la última guerra sudamericana

¿Qué nos habrá ocultado Sánchez de sus pactos secretos?

Desde Bélgica creen que podrán tumbar al Estado español manejando a sus peones de la Generalitat catalán

El mundo feliz

El libro de Luisgé Martín plantea en sus páginas un enfoque virtual de la realidad humana

La gran tarea

La Junta de Andalucía va a ser gobernada por el pacto que ha llevado a cabo el PP con Ciudadanos y con Vox

Navidad antigua

La Navidad actual no tiene nada que ver con la original
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris