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Septiembre para ti
Eduardo Cassano
Si tuviera que volver a empezar
escogería septiembre para ti,
y conocer los labios que desear
este otoño aún por venir.
Renglones en las madrugadas,
junto al pensamiento unido
de dos vidas separadas
por una aurora sinsentido.
Si debo seguir buscando,
necesito un trozo de esperanza
alentadora, un efímero y ufano
modo de sentir que todo va bien,
que la vida contigo avanza.
Quédate para siempre a mi lado,
que te necesito,
y con el corazón en la mano
bésame, y olvida el vado
permanente de tus piernas
hasta el próximo verano.
Pero ahora que por fin te encuentro
se repite de nuevo la historia,
y a la neblina le sigue un aguacero
de palabras que deteriora
la carta del cartero,
que después de traernos paz
perturba por siempre la gloria.
Miénteme con destreza,
y a tu falta interés
le sobrará la exigencia
que crece entre la maleza
de nuestro amor.
Escúchame con júbilo
decir que ya no eres especial,
y el rencor mutuo acumulado,
superfluo e insustancial,
brotará olvidando el pasado
y nos devolverá la felicidad.
Ódiame o quiéreme;
dime que me amas
más allá de la necesidad
y compartir la cama
por miedo a la soledad
Dime que me odias,
y negociemos juntos el desamor
antes de perder también la amistad.
Dime que me quieres,
y regalémonos otra oportunidad.
Cuántas veces haga falta…
sólo si tú también lo quieres.
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