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Etiquetas:   Con permiso   -   Sección:   Opinión

Otegui y la mala leche de Naomi Campbell

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
miércoles, 1 de noviembre de 2006, 04:32 h (CET)
Yo creo que Zapatero tiene derecho a explorar las posibilidades de alcanzar un fin definitivo y pacífico con ETA. Sus antecesores también lo han hecho; aquél era un buen momento para alcanzar una salida negociada porque ETA estaba débil y muy castigada por la acción de las fuerzas de seguridad. Uno siempre prefiere encontrarse con un negociador débil y no con uno que esté lleno de fuerza y poder. Aquél era un adecuado momento para que Zapatero probase las posibilidades de alcanzar un final pacífico de ETA. Sin duda las posibilidades de futuro en Euskadi serán mucho mayores si la paz se alcanza con cierto acuerdo de todos que si se alcanza aplastando al enemigo. Sí, ya sé, posiblemente usted no está de acuerdo con Zapatero, pero el que manda es él, en buena parte gracias a los graves errores de Aznar y su guerra preventiva basada en el engaño y la mentira.

A mí me parece bien, conste entonces, que se haya intentado, que se esté intentando. Mejor lograr un acuerdo, con alguna cesión de todos, que machacar al enemigo y dejar que el sentimiento de venganza anide en los derrotados y que el resentimiento y el victimismo postizo al que estamos habituados dominen la política futura del País Vasco. Pero ya estoy en desacuerdo con todo lo que ha venido detrás, especialmente en algunas fases. La verdad es que tampoco me parece Zapatero un personaje del que me deba fiar. Melifluo, soso, con aire de inseguro pero con declaraciones de perdonavidas no es quizá alguien en quien yo confiaría mi hacienda, no me inspira confianza, no me aporta seguridad. Siempre me trasmite la sospecha de que algo trama, quizá por su mirada huidiza y vacilante, que si no me mira de frente por algo será. Pero sigue siendo mi presidente de Gobierno. A mi pesar.

Y como no me fío de él necesito saber dónde se llega, qué diantre está haciendo, necesito conocer por dónde se llegan en la negociación, en qué se muestran duros y en qué ceden unos y otros. No me fío porque lo de las trescientas y pico pistolas, a no ser que las estén devolviendo en este momento (permítanme ser ingenuo), es para echar a correr antes de que se les ocurra utilizarlas como argumento de la negociación. Y no he visto una postura fuerte sino contemplativa en el Gobierno, en mi Gobierno. Si ETA da un puñetazo sobre la mesa quizá sea el momento de que Zapatero y sus Airgamboys den otro igual de fuerte.

Porque la contraparte batasunoetarra ya ha dejado clara su posición numerosas veces. Son tan frecuentes los desplantes y ofensas al Gobierno que dan para un libro, pero no veo la misma firmeza en la otra parte, nuestra parte, la parte de los buenos. Y eso da para sospechar. ¿Hasta dónde aguantará un gobierno que necesita ese éxito como parte importante de su bagaje para las futuras elecciones? La chulería de Otegui, ese etarra que se “conformó” con ser político, cuando pide Navarra, y pide autodeterminación y pide que se derogue la ley de partidos y después sigue pidiendo sin cesar es para llamar a Naomí Campbell y que con su habitual mala leche se líe a tortas y telefonazos con él. Pero me da miedo. Otegui, digo. Bueno, la Campbell también, pero en otro plan.

Qué quieren que les diga, oigo mil veces a Zapatero y esos señores que se reúnen con él los viernes por la mañana (¿será para programarse el fin de semana?) decir que primero la paz y luego la política, pero eso no es lo que se ve venir, lamentablemente. ¿Por qué, Don José Luis, me produce usted tanta duda? ¿Por qué cuando dice que De Juana está por la paz me preocupo? ¿Y cómo podemos los mortales saber que este asesino en serie está por la paz? Porque jamás se le ha oído una simple manifestación de arrepentimiento, dolor o crítica, por leve que fuera, de su actuación como pistolero.

¿Por qué las palabras del PSOE sobre Navarra son a veces ambiguas y cuando no lo son enseguida ocurre algo que permite ponerlas en duda? ¿Por qué me cuesta tanto creerle, señor Presidente del Gobierno?

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