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La magia de Caparrós
Daniel Sanabria
El sábado llamé a un amigo gallego para ver juntos el Deportivo-Atlético. “Os vamos a ganar”, se pasó diciéndome desde las siete de la tarde hasta el comienzo del partido. Y yo pensando “sí, lo que tú digas...”. Pues al final sí. Ganaron. El Depor no hizo un gran partido, pero volvió a vencer en Riazor, y van 4 partidos y 4 victorias. Y eso es lo mejor que un equipo que quiere ser de primera fila puede hacer: convertir tu propio terreno en una fortaleza.
Y es que el Depor ha empezado más fuerte de lo que se esperaba, o al menos, yo esperaba. Recuerdo que durante el verano me sorprendía día a día con los fichajes que estaba haciendo Lendoiro. El perfil de fichaje que este año ha hecho el Depor se podría decir que es un talento joven, de canteras de equipos grandes, con poco experiencia en primera, pero, sobre todo, con mucha ilusión. Lejos quedan ya las grandes inversiones en estrellas.
Ninguno de ellos es un crack, pero todos cumplen bien su función. Barragán (19 años), que salió de la inagotable cantera del Sevilla, y que jugó el año pasado en el Liverpool, se está convirtiendo en una de las sensaciones de la Liga. Arbeloa y Rodri, centrales los dos, vienen del Castilla y Barça B respectivamente, y entre ambos no suman 45 años.
En la medular Cristian y Verdú aportan velocidad, frescura al juego y goles. Los dos proceden del Barça B, y los dos son del 83. El año pasado marcaron 11 y 15 goles respectivamente. Esta tempoarada debutan en primera y quieren ser dos pilares en el esquema de Caparrós.
Con más experiencia, y también para el centro del campo, llegaron Juan Rodríguez (del Málaga), Estoyanoff (del Cádiz) y Pablo Álvarez (del Sporting). El malagueño ya se ha convertido en uno de los líderes del equipo y ha empezado la Liga con buena puntería. Estoyanoff fue una de las piezas destacadas del Cádiz que descendió, y Pablo Álvarez es uno de los veteranos de segunda que este año ha dado el salto a la categoría de oro.
Para conseguir eso que llaman la salsa del fútbol, el gol, Lendoiro recurrió a dos hombres más experimentados: Riki, que fue la sensación del Getafe del año pasado, y Bodipo, con muchos kilómetros en primera división. De momento, todo está cuajando gracias al talento de Caparrós. El único ‘pero’, la lesión de Bodipo, que prácticamente se pierde la temporada.
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