Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Cartas a un ex guerrillero   -   Sección:   Opinión

Sólidamente establecidos en el bien

Sor Clara Tricio
Sor Clara Tricio
domingo, 22 de octubre de 2006, 22:17 h (CET)
Querido Efraín:

Algunas veces oíste hablar en la enfermería del Orfanato, durante la convalecencia de las heridas que habías recibido, de que es justo y santo obedecer a Dios antes que seguir la convocatoria de los agitadores llenos de orgullo… Santo y justo, es aquello que hace estar “sólidamente establecido en el bien”, y sólo el Espíritu Santo es quien tiene el poder para otorgar esa consolidación. Hemos de permanecer cerca de los que con amor ponen en práctica la paz, no de los que alardean de ella y fingen quererla, estando detrás de esas proclamas tan sólo su propio beneficio. En efecto, por la boca del profeta Isaías nos llegó la milenaria exclamación del Todopoderoso: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”. Y, también se afirma en el Salmo 61: “Con la boca, bendicen, pero con el corazón, maldicen”, prosiguiendo: “Con la boca han dicho que le amaban; de corazón no eran sinceros con él y no permanecieron fieles a su alianza”…

Cristo, nuestro buen Jesús, pertenece a los que son humildes de corazón, no a los que se ponen, por el motivo que fuere, aupados encima de su rebaño. El cetro visible de la majestad de Dios hecho hombre es el Señor Jesucristo, que no ha venido lleno de arrogancia y orgullo, ni con lujosos vestidos y ostentosas señales de distinción –y, sin embargo, podía haberlo hecho- sino con humildad de corazón. Así lo había dicho el Espíritu Santo con la profecía del mismo Isaías: “¿Quiénes han creído en nuestra palabra?... el brazo del Señor, ¿a quién se ha revelado? Lo hemos anunciado como un niño, como una raíz en tierra árida. Destrozaron su belleza y lo hemos visto en su aspecto más lastimoso”… De este modo, vemos cuál es el modelo que se nos ha dado. Si el Señor se ha humillado tanto, ¿qué hemos de hacer los que recibimos, de modo gracioso e inmerecido, la realidad de caminar bajo el yugo amable de su gracia?

Os envío los mejores deseos, y con la esperanza de que sigáis todos bien, recibir un cariñoso saludo, CTA.

Noticias relacionadas

La prueba de las banderas, ya innecesaria

J. LLano, Madrid

Nosotros estamos en lo cierto y ellos equivocados

G. Seisdedos, Valladolid

El nacionalcatolicismo, la póliza especializada

A. Alonso, Madrid

Democracia es mucho más que poner urnas

M. Palacios, Lleida

La tribu como autodefensa

V. Rodríguez, Zaragona
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris