Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Moscú-Jerusalén: 15 años de cooperación

Evgueni Satanovski
Redacción
jueves, 19 de octubre de 2006, 01:43 h (CET)
Rusia e Israel celebran este año el décimo quinto aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas. La historia de la cooperación entre estos dos países no ha sido sencilla. Casi dos décadas duró el período de la lucha para poder crear un Estado hebreo y que éste fuera reconocido por la ONU, cosa que no se hubiera producido si no fuera por la postura de la Unión Soviética. Casi un cuarto de siglo fue un período de enfrentamiento durante el que la URSS apoyó a los enemigos de Israel y en que se sostuvieron contactos no oficiales con sus dirigentes. Los últimos tres lustros ha sido un período de relaciones normales, relaciones diplomáticas, económicas e informales, basadas en contactos meramente humanos.

Los presidentes y primeros ministros israelíes, sin hablar ya de políticos y funcionarios de rango inferior, se han hecho visitantes consuetudinarios de Rusia. Los presidentes rusos viajaron a Israel en visitas oficiales. En lo que se refiere a la élite rusa, entre ellos son pocos los que no hayan visitado Israel.

Más de un millón de “nuevos israelíes”, cuya lengua materna es el ruso, formaron la primera ola masiva que no ha perdido sus vínculos con el país de su procedencia. No se sabe exactamente cuántos israelíes entre hombres de negocios, profesionales liberales y ejecutivos residen en la Rusia de hoy. Los estimados oscilan entre decenas de miles y cien mil personas.
Miles de niños van todos los años a las escuelas israelíes que funcionan en Rusia. Los programas conjuntos de la Universidad Hebrea en Jerusalén con el Instituto de los Países del Asia y África (IPAA), la Universidad de Moscú y la Universidad de San Petersburgo permitieron que cientos de estudiantes se formaran profesionalmente en el campo de la formación judaica e israelología. Los egresados del Centro de Formación Judaica y Civilización Hebrea del IPAA, que en 2006 fue transformado en la cátedra de estudios judaicos, la primera en la historia de Rusia, conforman una nueva generación de diplomáticos rusos especializados en Oriente Próximo, instruidos no peor que sus colegas norteamericanos y británicos. Moscú y Jerusalén son ahora centros intelectuales del mundo hebreo.

Las relaciones diplomáticas de Israel con Moscú quedaron restablecidas en la fase final del período soviético de la historia del país. Pero los cambios históricos que Rusia ha sufrido en estos tres lustros las han afectado en grado mínimo. Estas relaciones han sido estables, independientemente de cuáles fueran los altibajos coyunturales en política interna y exterior. La adhesión de los dirigentes de Rusia a los principios de la libertad de empresa y emigración, de la actividad religiosa y social les han liberado de muchos problemas del pasado.

Por supuesto que ha habido y hay ciertas asperezas y puntos de fricción en las relaciones entre Israel y Rusia, igual que los hay en las relaciones entre cualesquiera países, pero ese nivel de contradicciones no puede ni compararse con lo que había dividido nuestros países en épocas anteriores. En lo que se refiere a la lucha contra el islamismo político y el terrorismo internacional, que constituye la principal fuerza de choque de aquél, Rusia e Israel no son sólo simples aliados sino aliados estratégicos.

Han devenido esfera específica del diálogo entre Moscú y Jerusalén las relaciones interconfesionales. Los intereses de la Iglesia Ortodoxa Rusa hasta en los períodos en que nuestros países no mantuvieron relaciones diplomáticas, estaban respetados por los dirigentes israelíes. Esta experiencia resultó ser valiosa cuando los máximos jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Rusa pasaron a formar parte de la élite rusa, máxime que la nueva política del Estado permitió dejar en el pasado las contradicciones entre las comunidades ortodoxas dentro y fuera de Rusia. A su vez, la vida sinagogal en Rusia, los contactos de rabinos locales con los dirigentes del Rabinato Supremo de Israel han permitido establecer vínculos recíprocos entre los líderes religiosos de los dos países.

Un papel importante en el mantenimiento y mejoramiento de las relaciones ruso-israelíes lo ha desempeñado la revisión de la historia de la Segunda Guerra Mundial y el hecho de que la historiografía rusa incluyera el concepto de Holocausto que no estaba presente en la historia soviética. Por algo en Moscú, en el monte Poklonnaia donde se construyó el complejo memorial dedicado a la Gran Guerra Patria, el Congreso Judío de Rusia construyó una sinagoga memorial que incluye un museo dedicado a la memoria de las víctimas del Holocausto y al patrimonio cultural hebreo. El hecho de que sea justamente Rusia la que guarda la memoria de millones de víctimas del Holocausto, la mitad de las cuales fueron aniquiladas en el territorio de la URSS, el hecho de que Boris Yeltsin asistiera al acto de inauguración del memorial, y Vladimir Putin visitara el memorial israelí Yad va-Shem ha marcado un jalón histórico en las relaciones entre los dos Estados.

La esfera económica es, quizás, la única vertiente de la cooperación bilateral que queda irrealizada. Si bien los aspectos económicos de las relaciones ruso-israelíes son importantes, no son fundamentales en comparación con los lazos humanos. Y eso a pesar de que el potencia económico irrealizado de la cooperación ruso-israelí es enorme. Ello se refiere tanto a la esfera de la cooperación técnico-militar como al ámbito de altas tecnologías y a los suministros energéticos. Muchos de los elementos de las relaciones entre Moscú y Jerusalén en lo concerniente a estos asuntos se ven frenados debido a las presiones directas por parte de EE.UU., que es el aliado estratégico de Israel, que mantiene una actitud celosa hacia la cooperación de éste con los países que para Washington son rivales potenciales, entre los que se encuentra también Rusia.

____________________

Evgueni Satanovski es presidente del Instituto de Oriente Próximo, para RIA Novosti.

Noticias relacionadas

Cataluña sigue en la cuerda floja. El separatismo sigue vivo

Seguimos pensando que la situación catalana está muy lejos de solucionarse

En un mundo de fugitivos

Es asombroso observar que esta humanidad globalizada todavía no sepa vivir armónicamente

La campaña contra la violencia de género

No parece que esté teniendo mucho éxito: siguen muriendo mujeres

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris