Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   España   Adolfo Suárez  

El arte de prometer

Jamás de los jamases un incumplimiento de promesas políticas ha tenido consecuencias
ZEN
lunes, 24 de marzo de 2014, 08:08 h (CET)
Los mayores de 45 años tal vez recuerden una de las más famosas frases de Adolfo Suarez cuando en los primeros mítines de la democracia decía aquello de: “Puedo prometer y prometo…” y seguía la frase con una idea llena de esperanza, de ilusión, de futuro, que, a muchos de los españolitos necesitados de creer en los nuevos líderes, les hacía reaccionar con simpatía hacia un proyecto político que se construyó en apenas cinco meses desde los escombros del “Movimiento”.

Y desde entonces hasta hoy. El Arte de Prometer ha variado bien poco. Nuestros políticos aprendieron la lección y empezaron a prometer, y prometer y prometer. En la mayoría de los casos con un solo objetivo: conseguir ganar las elecciones. Conseguir el poder.

Hubo candidatos que llegaron a plasmar sus promesas en escritura pública de manifestaciones, ante notario. Y con ello, pretendían remarcar su compromiso en el cumplimiento de sus promesas. Como si ello se convirtiera en un contrato con los ciudadanos por el que, si no se cumplían, se pretendía que ello tuviera algún tipo de consecuencias.

Lo cierto es que, jamás de los jamases un incumplimiento de promesas políticas ha tenido consecuencias. A las promesas incumplidas de Suarez, pasaron los 800.000 puestos de trabajo de Felipe González. Después José María Aznar con la promesa de una España que va bien, fundamentada sobre leyes que provocaron la burbuja inmobiliaria más salvaje que hemos conocido jamás, a la par que se vendieron, a bajo precio y a los amigos, las joyas de la corona. Empresas nacionales rentables que fueron privatizadas por la vía rápida. O un José Luís Rodríguez Zapatero que nos prometió que esto no era una crisis, sino una simple desaceleración. Y, finalmente, un Mariano Rajoy, con el cual se ha llegado a la cumbre del arte de prometer.

Mariano, prometió, prometió y prometió hasta la saciedad todo aquello que queríamos oír. Que si una bajada radical de impuestos, que si no tocaría el IVA, que si las líneas rojas de la sanidad y la educación pública, etcétera, etcétera, etcétera.

En definitiva, el Arte de prometer hasta meter, y una vez metido… nada de lo prometido. Ya lo dice el saber popular.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Políticos sin ética

Ética sin virtud es un cero a la izquierda

Afecciones del alma

La partitocracia se ha revelado como un problema para la democrática convivencia

Bienvenidas las iniciativas globales

Somos hijos del tiempo, pero también de la acción conjunta. ¡Aprendamos a organizarnos!

Cataluña en pie de guerra. Sólo el constitucionalismo salvará España

"Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos." Francisco Largo Caballero. (II República)

40 años de paz

La verdad es que ni tan buenos éramos entonces ni tan malos somos ahora, pienso yo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris