Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Ley contra el olvido histórico

Santi Benítez
Santi Benítez
lunes, 16 de octubre de 2006, 00:44 h (CET)
Siempre se me hace difícil escribir sobre este tema. Creo que es porque mi abuelo, como el de muchos, lucho en la guerra civil, y es difícil abstraerse de ello para escribir sobre cualquier cosa relacionada con la contienda. La cuestión es que en el año 2008 hará 30 años que los españoles conseguimos dejar atrás un régimen dictatorial que nuestro país sufrió durante 40 años. Para ello fue necesario permitir que aquellos que participaron en torturas y asesinatos, vestidos de militares y uniformes de Falange, no fueran juzgados por sus crímenes. Con ello conseguimos una transición pacífica a la democracia que hoy día disfrutamos, dando la espalda a las leyes del oprobio y obteniendo, por fin, que se restaurara el Estado de Derecho que nos fue arrebatado y que ahora respalda y ampara, de nuevo, la soberanía que, como todos saben y si no lo saben yo se lo digo que no me cuesta nada, reside en el pueblo. Ese mismo pueblo que murió bajo los bombardeos de la aviación nazi y fascista, ese mismo pueblo al que se le prohibió leer lo que quería e incluso pensar lo que deseara para poder arrebatarle dicha soberanía.

Este artículo, quiero dejarlo claro, no intenta poner en duda el trabajo de próceres que consiguieron convertirnos en una democracia, los mal llamados padres de la Constitución, y digo mal llamados porque los padres de la Constitución fueron la inmensa mayoría de los españoles la refrendó en las urnas – por mucho que le pese a tanto batatasuno y a sus primos hermanos de la extrema derecha -. Nada más lejos de mi imaginación. Este artículo es, primero, para reivindicar la memoria de aquellos que murieron defendiendo o por defender la soberanía del pueblo, ya fuera en el frente o, posteriormente, siendo asesinados de un tiro en la nuca y tirados en cualquier cuneta. Y segundo, para mostrar mi más absoluto desprecio por aquellos que, aún hoy día, sabiendo que el régimen asesinó de forma sumaria o por el método del paseillo a 300.000 personas, siguen ensuciando su recuerdo al decir que el golpe de estado del 36 fue necesario justificando el ruido de sables contra la voluntad soberana del pueblo. Y quiero recordar especialmente aquí a Pío Moa, Federico Jiménez LoSantos e Isabel San Sebastián, por nombrar algunos que entran en la descripción anterior.

Precisamente por estos intentos asquerosos y descarados de rescribir la historia, de convertir en cierta tanta mentira, de ningunear a los asesinados, de intentar hacernos creer que la figura del dictador era otra que la de un militar con afán de poder como Pinochet y tantos otros deleznables personajes, se hace cada vez más necesaria una ley de la Memoria Histórica que proteja, entre otras cosas, el recuerdo y las razones que llevaron a la muerte a esas 300.000 personas. Que impida que esas muertes se convierta en algo anecdótico e incluso discutible como realidad, porque, aunque dije en otro artículo sobre el tema, han tenido que pasar 40 años de dictadura para que aquellos que perdieron la guerra finalmente ganaran la democracia, si la ley de Memoria Histórica no reivindica el recuerdo de esas personas sería una claudicación, ahora sí, innecesaria y onerosa, por mucho que la derecha apele a la transición para que eso pase, cosa que los deshonra y define como herederos de quien son.

Sigue existiendo gente que no sabe, o pone en duda, que tantos y tantos fueran ejecutados lanzándolos por la cima de Jinamar, en Gran Canaria, o que tantos y tantos estén enterrados en las faldas de la Caldera de Taburiente, en la Palma. Hay quien pone en duda el asesinato del personal masculino de un hospital de Navarra, y lo separo del personal femenino porque a las chicas las violaron durante toda la noche antes de asesinarlas y enterrarlas en la misma fosa común. Y esa duda, ese no saber, es una falta de respeto a su memoria, y se produce porque esa memoria no está protegida por ley, porque todavía no existe en nuestro ordenamiento jurídico ningún mecanismo que obligue a enseñar en los colegios que cuando Franco atacó la democracia dando un golpe de estado muchos españoles resistieron perdiendo la vida en el intento, y que después de que Franco ganara 300.000 personas pagaron con su vida esa victoria, por no hablar de los que tuvieron que abandonar el país y morir lejos de su patria por ser intelectuales, homosexuales, libre pensadores o, simplemente, demócratas.

No quiero terminar este artículo sin sacar a colación las palabras de Isabel San Sebastián cuando dice que la ley de Memoria Histórica es revanchista y aviva de nuevo el encono de esas “dos españas”, y claro, eso es peligroso. Sólo quiero recordarle a este personaje que, después de 40 años de dictadura y 30 años de democracia, quien único niega la verdad y se inventa realidades alternativas sobre lo que pasó - que hablando de todo un poco el medio en el que suele escribir sabe bastante sobre inventar realidades alternativas - son aquellos a quien no interesa que se les mente la verdad. Y la cuestión es que después de 70 años siguen existiendo personas asesinadas enterradas en los montes de nuestro país sin que el Estado, por ley, regule la necesidad de encontrarlas, entregarlos a sus familiares y recibir el agradecimiento de nuestro país por su sacrificio. Cosa que, por supuesto, tanto salvapatrias no entenderá, entre ellos usted, señora. Pero eso es su problema, no el de este país ni el de la mayoría de los ciudadanos, el suyo, señora, 70 años después.

Que ya está bien.

Suena de fondo “Himno de riego”, de España.

Buenas noches, y buena suerte...

Noticias relacionadas

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977

Cataluña a la deriva (II)

La enajenación colectiva

Propia imagen

El derecho al honor y a la propia imagen es un derecho protegido por la Constitución

Salvar Cataluña ¿Voto útil para Ciudadanos?

Errores de apreciación del PP pueden acabar con un retorno a la situación previa a la aplicación del Artº 155
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris