Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Akelarre   -   Sección:   Opinión

Una de chinos

Rafa García
Rafa García
@rafagarciak
miércoles, 11 de octubre de 2006, 03:01 h (CET)
Como en tantos órdenes de la vida, me parece que en este asunto de la inmigración, los árboles no nos dejan ver el bosque. Contemplar en los telediarios la constante llegada de cayucos a las costas canarias ha distorsionado la realidad. Tenemos la sensación de estar siendo invadidos por subsaharianos de piel azabache, cuando en realidad, los que nos están colonizando son los chinos. Poco a poco, y en silencio, se están haciendo con un pedazo muy importante de la economía de nuestro país; sus bazares, los antiguos “Todo a 100“, tienen de todo, y se encuentran abiertos a cualquier hora del día, o de la noche.

Y ésa sí que es una invasión en toda regla. Desconozco cómo han entrado, si tienen papeles, o si alguien vigila para que cumplan con la legalidad española vigente. Lo que tengo claro es que saben hacer negocio; que han dado con la fórmula para hacerse de oro en una sociedad como la nuestra.

El secreto está en vender de todo, y en tener la tienda abierta a cualquier hora. Si a alguien se le antoja comprar unos calzoncillos a las siete de la tarde de un festivo, o un sábado a las dos de la mañana, puede hacerlo en ocho, en diez, o en veinte tiendas chinas. La calidad de los productos brilla normalmente por su ausencia, lo que no es óbice para que la gente acuda a comprar. En España los sueldos están por los suelos, y el negocio de los chinos por las nubes.

Hace algún tiempo realicé un reportaje sobre la gente que acude a este tipo de establecimientos, y una de las señoras entrevistadas me dijo que si compraba en estas tiendas era porque cada vez que le venía en gana, se daba el gusto de estrenar un sujetador. La señora era consciente de la mala calidad del tejido, pero aseguraba que gracias a los “chinos” podía darse un caprichito de vez en cuando.

Los “chinos” gozan del favor del público por razones económicas, y por el amplísimo horario de apertura que han establecido. Lo que desconozco es si están cumpliendo con la ley; si existe alguna normativa que controle el número de horas y de festivos en los que se puede tener abierto el negocio. De lo que no hay duda es de la existencia de una cierta competencia desleal; da la impresión de que en nuestras ciudades salen chinos hasta de debajo de las piedras. En cada bazar existe un auténtico ejército de vendedores dispuestos a atender al público cuantas horas sean necesarias.

A atender bastante mal, por cierto. Cuando entras a un “chino” nunca sabes si te han entendido al preguntar, o si el que atiende, en vez de el chino, se está haciendo el sueco. Al principio notas una cierta amabilidad en el rostro del anfitrión, pero si sales sin comprar nada, su cara cambia instantáneamente. Es justo el momento en el que se ponen a hablar entre ellos en su lengua, y tienes la impresión de que te están mandando a tomar por donde amargan los pepinos.

Y encima, ¿se han dado cuenta del calor que hace en esos bazares? ¿Y de los desordenado que está todo? ¿Y de la limpieza qué me dicen? Suele haber montañas de polvo, dispuestas a amargar la vida de quienes tienen alergia a los ácaros. Por haber hay hasta un chino o una china persiguiéndote para que no robes objeto alguno. La pena es que sean tan poco profesionales, y que gracias a nuestros míseros sueldos, tengan el negocio asegurado. Lo que me duele no es que ganen dinero, sino que no tengan que preocuparse por dar un buen servicio al cliente.

Noticias relacionadas

La prueba de las banderas, ya innecesaria

J. LLano, Madrid

Nosotros estamos en lo cierto y ellos equivocados

G. Seisdedos, Valladolid

El nacionalcatolicismo, la póliza especializada

A. Alonso, Madrid

Democracia es mucho más que poner urnas

M. Palacios, Lleida

La tribu como autodefensa

V. Rodríguez, Zaragona
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris