Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Truco en el debate Montilla-Mas

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
lunes, 9 de octubre de 2006, 03:10 h (CET)
Aquí hay truco. Por los dos lados. El de Montilla y el de Mas. Las cosas no son las que se dicen, ni las que parecen. Los dos candidatos con mayores posibilidades de hacerse con la presidencia de Cataluña, en las elecciones del próximo dia uno de noviembre, no dicen la verdad, toda la verdad, a los ciudadanos al exponer sus razones sobre el debate televisivo, que los dos afirman estar dispuestos. Negarse sería impopular y una señal de debilidad. Y como ninguno de los dos puede decir que no, esgrimen argumentos que tienen truco.

Si José Montilla no logra movilizar la gran masa de electores del cinturón industrial de Barcelona, que normalmente se abstienen en las elecciones autonómicas, perderá las elecciones. Si lo consigue, puede ganarlas o al menos quedar en posición ventajosa para los pactos posteriores.

Lo contrario le ocurre a Artur Mas. Si esta masa de castellano-hablantes y de no catalanes de origen acuden a las urnas, perderá las elecciones o quedará en situación débil para pactar. A Mas le interesa que estos normales abstencionistas sigan quedándose en casa y que sus votos no sobrepasen los de su clientela natural, que és la tradicional catalanista o simplemente catalana de toda la vida.

Este es el fondo de la agria discusión sobre cómo debe ser el esperado y conveniente debate o cara a cara, que aparentemente se centra en la lengua y ámbito del canal televisivo en que debe tener lugar. Apariencia que, más allá de las verdaderas razones, tiene truco por ambas partes.

Montilla ha ofrecido dos debates, uno en una televisión de ámbito estatal y en castellano, y otro en catalán en una TV catalana. Artur Mas argumenta, con sentido común, que lo natural es que, tratándose de unas elecciones autonómicas en Cataluña, sea un debate en catalán y en una emisora de Cataluña, por tanto no le parece bien la propuesta de su rival.

En la maquiavélica oferta de Montilla hay dos circunstancias que le serían claramente favorables. Por una parte, en un debate emitido a toda España Artur Más tendría que contenerse mucho en lo que dijera para que los medios y la opinión de fuera de Cataluña no se le echara encima. Se vería muy frenado en su discurso catalanista o nacionalista reivindicativo. En cambio, Montilla se encontraría más en su salsa de moderación y de buen entendimiento catalano-español. Por otra, una audiencia mayoritariamente castellana, incluso en Cataluña, sería más receptiva al llamado “catalanismo social” que propugna Montilla, que el discurso más “nacionalista identitário” de Mas. Estas dos circunstáncias podrían mobilizar a los electores que tradicionalmente se han desentendido de la política estrictamente catalana. Y José Montilla saldría favorecido.

Artur Mas, con el argumento muy razonable de que lo normal es que se use el catalán y que el ámbito de la audiencia sea Cataluña, ya que se trata de elecciones a la Generalitat, trata de lograr los votos de su clientela normal y natural, y de evitar una avalancha de votos de los que habitualmente se abstienen en las elecciones autonómicas, aunque van a votar en las elecciones generales, en las que suele ganar la izquierda. Pero también es cierto que si unos y otros vienen repitiendo que todos los ciudadanos que viven y trabajan en Cataluña son igualmente catalanes, es lo más lógico que se intente que el mayor número de ellos acudan a votar, pues las instituciones catalanas no les son –no les deben ser- ajenas. Se trata –debería tratarse- del país real y no de uno de ficción.
De aquí la importancia de este debate, o debates, Montilla-Mas, que se está negociando para que pueda ser aceptado por las dos partes. Veremos cómo.acaba, pero es hora de decir las cosas por su nombre, y de sacarle a cada uno las cartas de la manga.

____________________

Wifredo Espina. Periodista y ex director del Centre d’Investigació de la Comunicació.

Noticias relacionadas

Canta y no llores

Tenemos aun latente un tremendo suceso al que no se le está dando la importancia que tiene, perdido entre tanto dolor e incomprensión

Cuando los filósofos caen en el separatismo

Algunas personas venderían su alma al diablo por un minuto de fama

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

Irracionalismo independentista

El ejecutivo ha hecho valer su legítimo poder para parar el incumplimiento del ordenamiento jurídico

El otoño de la vergüenza. España amenazada

La excesiva tolerancia y el desconocimiento de la verdadera amenaza que representa para España el separatismo catalán, atenazan al Gobierno
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris