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Vete, por favor
Daniel Lázaro
Hoy ha ocurrido algo que muchos esperábamos y que casi queríamos, por primera vez, que ocurriese. La derrota de España. Y todo porque Luis no se fue cuando lo prometió ni lo hizo tras la humillación de Belfast. Y se está repitiendo el último traspiés en una fase de clasificación, tras la de la Eurocopa de hace catorce años. Luis Suárez continuó al mando tras el Mundial de Italia y en la fase de clasificación tuvo que abandonar la selección tras varias derrotas. Esperemos que Luis sea lo sabio de su mote y diga adiós antes de que esto sea peor para nuestros intereses.
Para Luis la solución ha estado en quitar a Raúl ahora, cuando no lo hizo en su peor momento. Pero esté Raúl o no, lo que falta es actitud y algunos jugadores. La ‘furia roja’ se ha convertido en las monjitas de la caridad del fútbol, sin ganas, sin juego... ¿acaso estos jugadores juegan mal en sus equipos? Supongo que si fuera así no estarían en la selección. ¿Por qué aquí no le echan lo que hay que echar? Si además observas las posturas de Luis en el banquillo, con una poca ilusión que desborda al aficionado... ¿cómo se va a animar el equipo? Luis, considera tu decisión y vete, por favor.
Todos tenemos nuestro pequeño seleccionador dentro y cada uno pondría a unos jugadores distintos. En mi caso, en esta selección faltan al menos Joaquín, Guti y Morientes y sobran varios jugadores, aunque por la falta de actitud deberían salir la gran mayoría. Hay que renovar por un entrenador que sea capaz de motivar a los jugadores, que deben comprometerse con sus ‘colores’. Joaquín tiene razón, por mucho que duela en el seno de la selección, ahora mismo es un total despelote.
Y no voy a acabar sin dar el toque a la federación, que una vez más ha demostrado su incompetencia. Si Luis no dimite y el equipo está en decadencia, hay que hacer algo sin esperar a que la situación sea peor. La situación es peor y tenemos cuatro equipos por delante en la lucha por jugar en Austria y Suiza. Al final España estará en la Eurocopa, sin Luis, con más o menos merecimiento, pero no me cabe ninguna duda de que se siguen haciendo las cosas muy mal.
Y por último... ¡a por Argentina!
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