Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

No agitar, señor President

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
sábado, 7 de octubre de 2006, 03:25 h (CET)
No parecen coincidir los dos Presidents catalanes. El de la Generalitat y el del Parlament. Mientras Pasqual Maragall opina que el paso del Estatut por el Tribunal Constitucional, a raíz de los recursos presentados, puede hacer que dicho Estatut “salga reforzado” pues despejará –o quizás subsanará- cualquier duda de inconstitucionalidad, Ernest Benach “espera” que el Constitucional “no pase de la admisión a trámite” y “no vaya más allá, porque “lo contrario abriría una crisis de Estado (...) de consecuencias incalculables”.

La loable serenidad de Maragall, seguramente fruto de su legítima convicción de la constitucionalidad de la nueva norma estatutaria, contrasta con la “rasgadura de vestiduras” y puesta del “grito en el cielo” de Benach, quizás a causa de alguna posible duda, también legítima, sobre su rigurosa constitucionalidad. Dudas que parece que igualmente albergan cuantos, con reacciones de todo tipo, se han escandalizado por esos recursos, olvidando que quien debe dictaminar es nuestro más alto Tribunal de garantías constituicionales y no los que interponen recursos en uso de un derecho establecido en la ley.

Es cierto que no parece muy lógico que los recursos puedan interponerse precisamente después de que una ley de la importancia de un estatuto de autonomía haya sido ya sometida y aprobada en referéndum popular y no antes. Pero así está establecido en la Constitución, aunque no nos guste y pueda parecer una desconsideración al veredicto de las urnas de una autonomía. Questión que quizás algún dia el legislador debería reconsiderar. Mientras, legalmente las cosas son así.

Y esto, que no ignora el president Maragall, da la impresión de que sí que es ignorado por el president Benach cuando se lanza a augurar públicamente tremendos males al país si el Tribunal Constitucional , en uso de sus funciones, emite una sentencia de disconformidad con el nuevo Estatut. Se crearía una situación política muy comprometida si llegara a declarar inconstitucional todo el Estatut, cosa totalmente improbable e indeseable, pero alguna modificación o aclaración interpretativa puntual de su texto, aunque fuera importante, además de enojosa para no pocos, no legitima a un president del Parlament a crear alarma, a precalentar el ambiente o a empezar a agitar las masas.

Es más razonable, y democráticamente saludable, la serenidad y congénito optimismo de Maragall, que la crispación y rebelión preventivas de Benach.

____________________

Wifredo Espina es periodista y ex director del Centre d’Investigació de la Comunicació de Cataluña.

Noticias relacionadas

Cuatro palabras que cambiaron el curso de la historia

¿También bebés?

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVII)

¿Dónde está la responsabilidad personal de quienes controlan empresas, fundaciones y sociedades mediante testaferros?

Libertad de la Manada: ¿Juicio o venganza?

La venganza no busca reparación, es una mala respuesta a la emoción

Por un transporte ferroviario para todos, ¡ya!

La falta de accesibilidad impide a las personas con la movilidad reducida desarrollar su vida con autonomía

El fútbol en la historia de la guerra del Chaco

Las casacas más populares en los países que se enfrentaron en la guerra paraguayo-boliviana, también quedaron en la memoria de aquel episodio entre soldados descalzos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris