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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Por culpa de una oreja

Eva María Muñoz
Redacción
martes, 3 de octubre de 2006, 23:46 h (CET)
Tengo un problema: me han puesto una multa por hablar por el móvil mientras conduzco, sólo que NO ESTABA HABLANDO POR EL MÓVIL, me arrascaba la oreja y un municipal interpretó lo que no era. Multa de 160€ y pérdida de 3 puntos. El agente 117 me denuncia y no hay modo de que reconozca su error. Bueno sí, podría demostrar mi inocencia con un extracto de las llamadas enviadas y recibidas a través de mi móvil en el momento del suceso, lo cual solicito a mi compañía telefónica (Movistar). ¿Qué ocurre? Pues nada, que sólo me pueden facilitar las enviadas (que no necesito realmente porque ya me aparecen en la factura que religiosamente pago todos los meses). Pero eso no es suficiente porque ¿cómo demuestro qué tampoco recibía ninguna? No es posible porque la compañía de teléfonos sólo me facilitaría esa información si tuviera el teléfono pinchado, es la única excepción –según me comunican- y, claro, aunque el administrativo de turno está viendo en la pantalla de su ordenador que, efectivamente, en la hora de la denuncia no hay señal alguna de llamadas en mi móvil, no tiene permiso de facilitarme por escrito esa información para poder probar que no hablaba por el móvil.

Ahora, ¿qué puedo hacer? La multa es injusta, no diré que el agente 117 esté mintiendo, pero está equivocado en su percepción y no puedo demostrárselo porque no me cree que me picaba la oreja. Por eso y porque es su palabra contra la mía. Ah! y porque Movistar debe mantener no sé qué confidencialidad a no se quién. Y yo me pregunto si alguien podría solucionar este problema que obviamente no es sólo mío. Hoy me ha pasado a mí, pero mañana te puede pasar esta injusticia a ti. Claro que si eres el responsable de esa absurda restricción de una información que en realidad me pertenece (ya que el móvil es mío y yo hago y recibo las llamadas y, sobre todo, pago las facturas) o si eres el agente 117 de la policía de Bilbao y circulas por sus calles sobre tu galante moto (que también pago yo) con muy poca neutralidad a la hora de juzgar los hechos, no, entonces seguro que no te ocurrirá lo mismo. ¡Por cierto!, ¿dónde estabas cuando la semana anterior a estos hechos un argelino me robó el móvil?. En resumen, no tengo enchufe ni dinero; por tanto, ¿no tengo derechos? Yo pago mis impuestos, ¿sigo sin tener derechos? Considero esta situación un abuso de autoridad y un "compincheo" entre los grandes. Tendré que morirme de asco, pero no lo haré en silencio.

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