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Etiquetas:   La tercera puerta   -   Sección:   Opinión

Tengamos miedo

Jabier López de Armentia
Opinión
martes, 3 de octubre de 2006, 00:38 h (CET)
Lo que para muchos puede ser una ley más, un capítulo meramente legislativo, es un antes y un después en las relaciones internacionales. Tengamos miedo señores porque ahora ya no sabemos lo que nos avecina.

La Cámara de Representantes y el Senado de EE.UU. aprobaron el miércoles y jueves respectivamente, una ley que establece los parámetros para el trato de presuntos terroristas y la potestad exclusiva de los tribunales militares para juzgarlos.

Tiemblan los cimientos de la democracia, tiemblan bajo nuestros pies. Estamos en una sociedad dominada por intereses económicos y por cuatro personajes de corte fascista. Corte fascista desde los pies hasta la cabeza porque no entra por ninguna puerta democrática un saco de folios llamado ley tan aberrante y totalitario como lo es este. Parece que las leyes de Bush son los mandamientos de Moisés, piezas intocables de la civilización occidental.

Aberración tras aberración en una carrera de fondo que tiene por objetivo pisotear los derechos humanos, pisotear las dignidades de pueblos enteros, de países enteros solamente por el capricho de un maniaco y avaricioso líder político que no busca sino su reconocimiento personal por su causa, salvapatrias de poca monta escondido bajo las siglas de un arbusto.

El recurso de habeas corpus, consagrado dentro de la Constitución de EE UU, es el instrumento legal que permite a cualquier acusado cuestionar la legalidad de su detención y que el caso se resuelva ante un juez. En la práctica, ese instrumento prohíbe las detenciones indefinidas sin la presentación de cargos o un juicio formal. El recurso de habeas corpus ya no es aplicable a los presuntos terroristas, se permiten las torturas temporales, solamente “prohibidas” si crean secuelas de por vida, al traste con la Convención de Ginebra y sus acuerdos, prevaleciendo lo militar por encima de lo civil.

La medida también aprueba una amplia definición de crímenes de guera como torturas, violaciones y experimentos biológicos, pero le da al presidente un amplio poder para decidir qué otras técnicas de interrogatorio pueden ser empleadas legalmente. Guantánamo dejará de ser el caso atípico para convertirse en la tónica general de la política exterior de EE.UU.

Estados Unidos se está convirtiendo en un Estado totalitario y neofascista como así lo demuestran sus acciones. Acciones como la construcción de una valla de 1.200 kilómetros en la frontera con México para frenar la inmigración ilegal. En pleno siglo XXI y seguimos colocando muros entre las personas, trampas los unos a los otros, guerras para alcanzar el poder.

Decían no hace mucho tiempo que debíamos tener miedo al mundo musulmán por su fanatismo incontrolado y por su odio hacia occidente. Pues bien, créanme cuando les digo que tengo más miedo a la política estadounidense que a cualquier otra política gubernamental. Podrá parecer una aberración pero cuando hablamos de fanaticos, Bush y compañia están entre los primeros de la lista, y el que más miedo me da es el que más poder tiene. Tengamos miedo a partir de ahora.

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