Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

La pregunta es: ¿Economía sumergida o estallido social?

“Se establece como principio supremo la razón de estado: el objetivo del Estado es su propia supervivencia, y ésta puede llegar a legitimar un mal menor a costa de evitar un mal mayor”, Maquiavelismo
Miguel Massanet
viernes, 31 de enero de 2014, 09:19 h (CET)
Estos días se habla mucho del tema de la economía sumergida. Los grandes prebostes de la economía y los sesudos políticos se llevan las manos a la cabeza lamentándose de que, la economía sumergida en España, haya alcanzado la cifra del 24’6% del PIB; lo que equivale a la cifra de 253.000 millones de euros. En efecto, al que contemplara este hecho, desde la ignorancia de lo que está sucediendo en nuestra nación, es posible que le fuera imposible comprender cómo se ha llegado a una situación semejante y, seguramente, llegaría a la conclusión de que, la labor de la Agencia Tributaria española, debería ser urgentemente revisada. Sin embargo, contemplado por el españolito de a pie, aquel que no dispone ni de la preparación ni de la información de las que gozan los grandes dirigentes de la nación española; pero que, por su cercanía al común de los mortales tiene una perspectiva más próxima a los problemas habituales del ciudadanos; la explicación aparece bastante clara y, sin duda, cargada de sentido común.

Según datos de un estudio realizado por el profesor Sardá de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, desde la iniciación de la crisis (año 2008), cuando su tasa se situaba en el 17’8%, la economía “en negro” ha aumentado a razón de 15.000 millones de euros al año. Para el investigador, economía sumergida y paro están íntimamente relacionados, de modo que: a más paro más economía sumergida. Otro dato evidentemente significativo: entre las autonomías (excluidas las forales) en las que se produce más economía sumergida se encuentra Extremadura (31’1% del PIB), Andalucía (29’2%) y Castilla La Mancha (29’1%). No es preciso haber estudiado en la Sorbona para relacionar estos datos con la enorme carga impositiva que estamos sufriendo los ciudadanos españoles y la desorbitada tasa de paro que, en lugar de haber ido disminuyendo durante los últimos años, ha seguido en su carrera ascendente; de modo que, la última EPA, nos ha sorprendido con 5.880.000 personas sin trabajo; muchas de ellas que ya han agotado todas sus prestaciones y otras que forman parte de los casi dos millones de familias en las que todos sus miembros se encuentran en el paro.

Pero no nos quedemos, únicamente, en aquellos que sufren en sus carnes la mayor carga de la crisis y contemplemos a los otros que, también, han dejado de mantener sus posibilidades de disfrutar de su nivel de vida, ya sean trabajadores que han tenido que renunciar a parte de sus salarios o se trate de jubilados a los que, en la práctica, ya hace varios años que se les mantiene congelada su pensión, aunque lo cierto es que tanto los combustibles, los transportes, los impuestos, los recibos de las suministradoras de gas, electricidad, agua etc. no han dejado de aumentar, algunos con incrementos cercanos, en un par de años, al 80%. Y viene la señora Báñez y se atreve a presumir de que, este año, se han aumentado las pensiones, cuando hay pensionistas que el aumento no llega a los 50 céntimos de euro al mes.

Y en esta situación, sin duda la peor de toda Europa en cuanto a nuestro índice de desocupados; con un gobierno del PP que está aplicando políticas fiscales que seguramente ni el PSOE se hubiera atrevido a implantar, con millones de españoles que han de hacer ímprobos equilibrios para poder atender a sus necesidades más perentorias o que no tienen otro medio de vida que ofrecerse para hacer trabajos esporádicos; con miles de antiguos propietarios de negocios fracasado o autónomos que no han podido conservar sus trabajos, ¿puede haber alguien que, de verdad, se crea que, si les ofrecen una ocupación y, a cambio, les piden que no les carguen el IVA, van a renunciar a ella?.

O ¿es que todavía queda alguien en esta nación que piense que se puede soportar un 26% de parados sin que no se produzca una reacción social? Si no se ha producido es porque, una gran parte de esa masa de desocupados o vive con ayuda de familiares o se dedica a hacer trabajos ocasionales o han conseguido que un partido político los haya enchufado en alguna empresa pública, de estas que todavía existen a miles a pesar de, que la mayoría de ellas, no tienen ningún sentido en continuar funcionando.

Un país donde una de las mayores preocupaciones está en la corrupción de la clase política, donde las ofertas electorales de los partidos, sistemáticamente, se vienen incumpliendo y donde los sueldos de políticos y altos cargos, tanto de las Cortes Generales como de los gobiernos autonómicos, resultan desproporcionados, no solo en comparación con los del resto de trabajadores, sino con los escasos o ningún emolumentos de los que no tienen trabajo. ¿Están estos señores en condición de ponerse el disfraz de cumplidores de la Justicia, para exigir que, aquellos que mal viven con lo que sacan de sus pequeñas chapuzas y sin cotizar a la Seguridad Social, empiecen a pagar impuestos y coticen, como el resto? Es evidente que, esta economía sumergida, perjudica a fabricantes, comerciantes y al resto de personas que pagan religiosamente sus impuestos y tienen que sufrir esta competencia ilícita. Sin embargo, quizá antes de lamentarse demasiado, deberían preguntarse ¿qué es lo que ocurriría si se tensase la cuerda, si Hacienda extremase los controles y se cortase por lo sano esto que es la válvula de escape para muchos que no tienen alternativa alguna?.

Los que, en nuestra vida laboral, hemos intervenido profesionalmente en grandes conflictos laborales; los que conocemos las consecuencias de una huelga salvaje y los que hemos negociado para solucionar situaciones de extrema dificultad laboral; conocemos de primera mano lo que es enfrentarse a grupos indignados en manos de profesionales de la agitación y el desorden. Imagínense ustedes lo que podría llegar a ser una insurrección de unos millones de personas a las que se las ha colocado en una situación insostenible; a las que no se les ha ofrecido otra alternativa y que no tienen nada a perder al levantarse contra el orden establecido.

Sí, señores ministros, de acuerdo en que la economía sumergido es mala para la nación; que mejor fuera que hubiera más puestos de trabajo legales etc. Pero hay algo que deberemos tener en cuenta: las empresas que han disminuido la plantilla por la crisis, incluidas pymes y autónomos, no quiere decir que, si mejora la situación económica o haya más créditos para mejorar sus instalaciones, vuelvan a contratar a los despedidos o a parte de ellos; porque, durante el tiempo que viene durando esta situación, tanto la informática, ofimática, telemática, robótica o el resto de nuevas tecnologías, han avanzado enormemente y, es muy probable que, muchos de los puestos de trabajo destruidos ya no se vuelvan a cubrir jamás con nuevos trabajadores, sustituidos por las modernas técnicas: más económicas, más rentables, menos conflictivas y más precisas y seguras. Este será el gran problema con el que se tendrá que enfrentar el Mundo de las próximas generaciones.

En ocasiones, la teoría del mal menor, sustentada por Maquiavelo, puede ser más prudente y aconsejable que la toma de grandes decisiones drásticas, pero que entrañan peligro de causar importantes desaguisados, debería tenerse en cuenta. O así es como, desde las barricadas del sentido común, señores, algunos contemplamos el devenir de esta difícil época de grandes cambios sociales.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Para las gentes de voluntad no hay ocasos

Necesitamos voluntad de cambio ante la infinidad de desafíos graves que nos circundan por doquier

Helenismo

Una época de incertidumbre y de búsqueda de sentido

Contubernio de Podemos y separatistas. Sánchez va por libre

“No hay ninguna absurdez tan obvia que no pueda ser firmemente plantada en la cabeza de un hombre si simplemente comienza a imponérsela antes de los cinco años de edad, repitiéndola constantemente con un aire de gran solemnidad” A. Schopenhauer

Corte de Magas. Corta de miras

La diputada del PdeCat, Lourdes Ciuró, “obsequió” en el último Pleno con un efusivo corte de mangas al también diputado por Ciudadanos, Toni Cantó

Amigos para siempre

¡A saber cómo vamos a salir de esta!
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris