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Etiquetas:   Disyuntiva   -   Sección:   Opinión

Pueblos resumidos

Nunca conviene perder la noción de las limitaciones
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 24 de enero de 2014, 07:47 h (CET)
Bien está la ambición sana en busca de mejoras y la superación de las dificultades. Ahora bien, nunca conviene perder la noción de las limitaciones; por la sensatez de alguien que debe razonar y por que el caballo desbocado sólo ocasiona desperfectos. Del Rey abajo, o viceversa, nadie está libre de haber desbarrado en algún momento. ¿Con qué consecuencias? Eso depende del poderío de cada cual. Lo peor, sin embargo, sucede cuando las extralimitaciones repercuten sobre otras personas y sin su consentimiento. Por abuso descarado, engañifas, malversaciones o propagandas fraudulentas. Las TRETAS aportan métodos sofisticados.

Quizá recuerden aquel relato borgiano en el cual, el rey quería disponer de un mapa con todos los detalles de su territorio, a escala natural. Claro está, que ese MAPA ocuparía toda la extensión de su reino. Ello lo convertía en una tarea imposible, si bien el rey no paraba mientes en esa cuestión de tamaños. La obsesión real radicaba en la posesión de un artilugio que le permitiera tener todo el reino controlado; sin el esfuerzo requerido para recorrerlo, conocerlo y asimilar sus necesidades. Todas sus posesiones reducidas a una maqueta; como traducción nítida de las intenciones del monarca.

Viene a ser una anécdota muy ajustada a los tiempos actuales, con muchas referencias al trato global de ese conjunto imposible y ninguna mención a los pocos personajes que manipulan el cotarro. En la sombra actúan los sujetos o grupos AGLUTINADORES, ensoberbecidos y distantes, a quienes no preocupan en absoluto los demás componentes humanos. Es un esquema de funcionamiento afin a los núcleos de poder, en diferentes localizaciones e intensidades variadas. Insisto en la idea anterior, para ellos, los individuos sólo forman parte de la maqueta comentada; meros cachivaches utilizables o desechables, según les convenga.

Qué curioso es el desarrollo de los comportamientos, el de estas pretendidas globalidades en concreto. Por que cada adelanto apunta a la ratificación de la complejidad de cada persona; desde la genética a la neurociencias, reacciones moleculares e influencias extrañas, nadie es capaz de la comprensión exhaustiva de cada sujeto. Es evidente que somos CONTRADICTORIOS. A mayor número de variables, abundan los intentos de dominios uniformistas, lo cuales hacen caso omiso de aquellas variantes. El error no parece la causa, ni la ignorancia su justificación; son cosas muy sabidas, de difusión cada vez mayor. Por lo tanto, la mala intención subyace en las tendencias referidas. ¿A favor de quién?.

El victimismo canta una canción simplista, no asume culpas ni ejerce autocríticas. Es extraño, que la gran potencia vital reunida por las gentes de un determinado pueblo, quede plegada en una masa adptada a los confines marcados por ciertos personajillos no pocas veces escondidos en el anonimato. Existe una suerte de VIRUS de la pasividad conformista con gran capacidad de contagio. Además de la comodidad de no pensar por sí mismos, cabe atribuírselo a una cierta complicidad con los intereses promotores. Seguramente, también actuarán otras motivaciones, siempre tendentes al ocultamiento; por que, lo confiesen o no, eso de manifestar que se quiere manipular a los demás, todavía suena a malas artes.

Esther Vivas clama en un artículo reciente (¿Qué Cataluña necesitamos?) sobre lo que necesitan con apremio los catalanes. Va en la línea de lo que vengo comentando, la conveniencia del DESPLIEGUE ciudadano frente a los mesiánicos gestores de los recortes sectarios, trapisondas bancarias, corrupción, pobreza e imposiciones culturales amañadas a su conveniencia.

Que los cleptómanos que arramblan con las gruesas partidas presupuestarias disimulen sus banderías en la confrontación generalizada, constituye el ESCÁNDALO subyacente. ¿Será verdad que no hay matices en esa ciudadanía? De ser así, este pueblo en concreto quedaría resumido en 4 dirigentes con todo su historial a cuestas, aunque se esfuercen en mantenerlo silenciado, con la colaboración de unos medios periodísticos sometidos.

El socorrido pueblo de Dios está muy expuesto a utilizaciones como las mentadas. Parece lógico que si hay un Dios, todos formamos parte de su pueblo, buenos, malos y desafortunados. También parece claro que no hay dioses en esta tierra. Si hubo uno, nos dejó aquí con su mensaje. Los jueces y policías de este mundo no parecen apropiados para reinados divinos. La humildad del servicio y la colaboración ciudadana no encajan con estructuras de pretensiones dirigistas hasta la intimidación. Una cosa es la aportación de sentimientos o razones. Bien distinto es el intento de control e imposiciones. ¿Efectuadas por quién? ¿Tenían línea directo con la divinidad?.

También los no creyentes, ateos o simplemente, los inflados por el ORGULLO racionalista, suelen inclinarase por las prácticas absolutistas; los discrepantes no cuentan en sus dialécticas. Son frecuentes los articulistas concluyentes, que abundan en la idea de que los pueblos con muchas creencias están más atrasados, la razón pasa a ser el nuevo dios. Otra vez, como si fuera tarea factible la calificación global de todo ese pueblo. Tampoco lo del atraso o adelanto parece bien perfilado visto la que cae y las mentalidades en funcionamiento. Quizá la razón no de para sobrepasar estas interpretaciones simplistas. Parecemos abocados a dicho sino.

La confusión de los términos está tan extendida que parece la idea conveniente. El grupo de gente considerado como PUEBLO se redujo a la mínima expresión de un concepto, de un archivo comprimido diríamos ahora. La expansión natural repartida por cada integrante, dejó de ser considerada como pueblo activo. Alguien tomará las riendas de la situación efectiva. Así entenderemos la transformación de la democracia emergente en una entidad asfixiante.

“El liderazgo es una falsedad”, dijo John Lennon, con gran acierto; al menos tal y como se practica. Él se rebeló contra esa jerarquía; tampoco asumía ningún papel como líder, rechazaba cualquier responsabilidad sobre conductas ajenas. Y es que no se trata de seguir a nadie, cada uno es insustituíble; ningún líder puede suplantar la experiencia vital de otros individuos, ni reducirlos a un simple número o voto, desprovistos de las características personales. El RIESGO es evidente, la privación de los rasgos de la integridad para gran parte de la población.

Digo con rotundidad, que cuando al grupo humano lo tienen resumido, el líder actuante es de mala clase, por inepto, corrupto o degenerado. El impulso de las motivaciones surge de los mensajes, datos, razones o maneras de comportarse; siempre confluyentes en el CONVENCIMIENTO. Aún no inventaron el método para comprimir a todo un pueblo; la riqueza le viene dada por el grado de participación libre de gente exigente con la información recibida. Si todo va concentrado en un Putin, Más, Camps, Maduro, Griñán…chirrían las estructuras.
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