Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

¿A qué tienen miedo?

Pedro J. Piqueras Ibáñez (Gerona)
Redacción
viernes, 29 de septiembre de 2006, 12:42 h (CET)
Estamos viendo que últimamente los socialistas, con su jefe al frente, cada vez están más nerviosos. Me pregunto ¿por qué el PSOE ha perdido los nervios? Aunque no me extraña, ya que cada vez les crecen más enanitos, me explico: Unos informes que tenían que ser tres y resulta que ahora sólo se encuentran dos, no obstante, los que se entregaron al juez eran los dos primeros, seguramente ¿El tercero podía decir algo comprometido O, ¿Lo que es peor, alterado, modificado o que sé yo...? Esto si es para ponerse nervioso, para volverse loco, desesperarse, tal vez por eso es necesario investigar aunque algunos lo quieran tapar.

La semana pasada vimos en las portadas de algunos medios una foto de familia de todos los partidos minoritarios con el partido del gobierno, ¿Objetivo? Atenazar al principal partido de la oposición y que no mueva las pestañas en referencia de del 11M. Como en otras ocasiones se han movido los medios afines al gobierno entre los que no falta el Colegio de Periodistas de Cataluña. La junta de dicho Colegio ha manifestado que 'los responsables de estos medios, con referencia a la cadena COPE, diario El Mundo, Libertad Digital etc., vulneran de forma repetida -tal como hicieron en ofensiva contra el Estatuto de Cataluña- los principios éticos de la profesión, en especial los que se recogen en los dos primeros puntos del Código Deontológico'. Y yo me pregunto: ¿Qué puntos son esos que no dejan informar sobre la verdad de aquel fatídico pero muy recodado 11M, considerado el mayor atentado de la historia de esta País?¿De que ética me hablan los que callan el Carmelo, el 3 %, el…? Como ciudadano de a pie entiendo que la misión del periodista es informar aunque algunas veces no guste o moleste. ¿Esto es vulnerar los principios éticos? No hay duda que estos apoyos de amigos, no sé si pedidos a cambio de otros favores u ofertados gratuitamente, nos muestran que hay peligro si se sabe la verdad.

Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris