Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   España   Fiestas  

La leyenda de los Reyes Magos

La adoración de los Reyes Magos encarna el hecho más singular acaecido en la vida privada de Jesús
Manuel Senra
sábado, 4 de enero de 2014, 15:10 h (CET)
La adoración de los Reyes Magos encarna el hecho más singular acaecido en la vida privada de Jesús. No solo por su grandiosidad, sino por el impacto que entraña en los pequeños.

Diríase que es un hecho insólito para nuestra inteligencia que en un rinconcito tan pequeño como Belén de Judá, flotara ya en la memoria de santos y sabios mucho antes de que naciera Jesús. ¿Significaba eso que estaba ya presente que el nacimiento de Jesucristo flotaba en los corazones de aquellos hombres?.

Pues bien: del legendario Egipto, de la vieja y monumental Grecia, de la semisalvaje India procedían los predestinados. Europa, Asía y África, es decir, del mundo conocido hasta entonces estaba representado por tres extraordinarios embajadores llamados Gaspar, Melchor y Baltasar. Es verdad que Dios hubiera podido elegir a muchos más emisarios, pero eso hubiese hecho del todo imposible la presencia de tanta gente en un pueblecito tan pequeño como Belén.

Gaspar había nacido en Grecia. Hijo de Cleantes, el ateniense, donde gozaba de gran prestigio. Inició su viaje embarcando en las costas griegas y, tras mucho navegar llegó finalmente a Antioquía. Y tras cruzar Emesa y Bostra, llegó a Damasco; haciendo el resto del viaje a través del desierto.

Melchor era hindú. Había nacido en las entrañas de la misteriosa y exótica India. No se pude decir que el camino que recorriera fuera de rosas, ni más fácil que el de sus compañeros. Pues hasta encontrarse con estos, pasó por Kabul, Yezh, Labul, Ispahan y Bagdad.

El tercer rey, Baltasar, procedía de Alejandría. Era príncipe y sacerdote egipcio. Este último rey completaba la hermosa trilogía de los Reyes Magos. Y aunque seguramente fuese el que más cerca estaba de Belén, tuvo no obstante que atravesar Suez, Kufilewh, Ammón, Moab, etcétera.

Tras largos días de difícil caminar, se encontraron al fin en un punto del desierto, donde instalaron tiendas de campaña, comieron y conversaron. Y pese a que hablaban lenguas distintas, el milagro de Dios quiso que se entendieran como si dialogasen con sus propios hermanos. Cada uno de ellos hizo un poco de historia, a modo de presentación. Melchor versó sobre el Ramayana y el Mhabarata, libros que, como todos sabemos, simbolizan la literatura antigua de la India. Recordó también los Grandes Snastras, que eran los libros de órdenes sagradas, y recitó pasajes del Up-Amgas.

Gaspar habló de temas relacionados con la antigüedad de su pueblo, de los grandes forjadores de su historia.

Baltasar enumeró algunos de los dioses que adoraban en su país: Ras, Isis, Phat…

Los temas de política internacional que aquellos hombres trataron eran puramente de paz: Paz y amor; amor y poesía. Del más rico manjar que se puede comer.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

120 años del arriado de la bandera española en La Habana

La ceremonia que simbolizó la renuncia de España sobre Cuba

Bersuit Vergarabat y el museo de grandes decepciones

Proyectos artísticos como Bersuit Vergarabat ayudan a transitar por este mundo aciago

Los taxistas, Ávalos (Fomento) y el control de los alquileres

“En el mejor de los casos, la consecuencia de fijar un precio máximo a un artículo determinado será provocar su escasez.” Henry Hazlitt

Foro de Davos y globalización

Es positivo que se reúnan muchos jefes de gobierno de todo el mundo

Es una lástima

J. Catalán, Girona
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris