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Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Cállese Sr. Anzar, cállese

Santi Benítez
Santi Benítez
miércoles, 27 de septiembre de 2006, 23:10 h (CET)
La otra noche, viendo el programa de Eva Hache, me encontré con esa frase que, además de otras lindezas de las que este pobre diablo es pródigo, hará famoso a José María Anzar como uno de los paletos más patéticos que ha tenido este país al frente del gobierno, exceptuando a aquel Paquiño, el del Ferrol, intentando hablar en inglés. Para ser exacto lo que dijo fue, textual: “... Es muy interesante ver que mucha gente en el mundo islámico reclama que el Papa pida perdón, pero no oigo a ningún musulmán que me pida perdón por conquistar España y estar allí ocho siglos...” Lo primero que me vino a la cabeza fue a ver porqué demonios tendrían que pedirle perdón precisamente a él, y lo segundo, que este tarado debería leerse algún libro de historia de vez en cuando. Bueno, él y Pío Moa, claro.

Vamos a ubicarnos para poder hacernos una idea de la tamaña barbaridad que soltó este iletrado. Hasta el año 476 D.C. la península ibérica fue romana, bajo el llamado Imperio de Occidente, aunque es cierto que sufrió las oleadas correspondientes de suevos, vándalos, alanos, etc, etc. A partir de ese momento Gallaecia, Lusitania, Cartaginiensis y Bética lo único que conocen es abandono, saqueos y destrucción. Si tenemos en cuenta que los árabes estuvieron en la península ocho siglos (800 años), resulta que durante menos de siglo, y siempre según este ignoto, la península saqueada se convirtió en “España”.

Pero vayamos más lejos. Si resulta que los árabes estuvieron en la península ocho siglos (800 años), pues va a ser que los “españoles”, como tales, llevamos en ella sólo cinco siglos (514 años para ser exactos). Y llegados a este punto, yo me preguntaría seriamente a quien tendrían que pedirle perdón los árabes por la Alambra, por la mezquita de Córdoba y el palacio de Medina Azahra – esta ciudad llegó a ser la mayor ciudad de occidente con 500.000 habitantes –, por que para mi que más que pedir perdón tendríamos nosotros que darles las gracias.

Modestamente yo, fíjese usted Don Pepe Mari, le diría que se cociera una cremallera a la boquita, no vaya a ser que empiecen a mentarle a su adorada Isabel, la muy católica, que hundió la economía del país echando a los judíos que no pudo quemar y fue responsable del comienzo de un genocidio en Sudamérica en nombre de dios que no tiene parangón ni comparándolo con el nazi o el estalinista. Y me da la impresión de que ningún indio guajiro, por ejemplo, ha solicitado que se le pida perdón, por no hablar de los judíos sefardíes. Claro que cualquier componente humano de estos pueblos tiene más dignidad e historia a sus espaldas que esa “España” a la que usted defiende del “moro”, señor.

Lo peor de todo esto es que este cristiano fue presidente de nuestro país, y para ello resulta que muchos españoles le votaron. Es decir, a ver si tenemos un poquitín de cuidado con lo que ponemos en la papeleta, que al final terminamos echándolos a la calle por manipuladores y mentirosos para morirnos de vergüenza ajena al oírlos hablar por esos mundos de dios (Menos mal que por lo menos fue en los USA y allí como que perdieron la vergüenza hace ya mucho).

Suena de fondo “Carmina Potoria”.

Buenas noches, y buena suerte...

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