Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   Política   comunismo  

Entre abrazos y estrechones de manos dejan España hecha añicos

“Todos los asuntos públicos en el Congreso ahora se tratan con intrigas, y no hay peligro mayor de que todo el gobierno vaya a degenerar en una lucha de camarillas” John Quincy Adams
Miguel Massanet
miércoles, 1 de enero de 2020, 09:44 h (CET)

Ni en los peores momentos de la crisis económica, ni cuando se produjo la moción de censura en contra del señor Rajoy ni en aquellos momentos en los que los independentistas catalanes pusieron en un brete al Gobierno de la nación proclamando, aunque solo fuera por unos momentos, la república catalana; hemos tenido la ominosa sensación de que España estaba a punto de dar al traste con la democracia, de arriar la bandera de la patria para izar la de la rendición, junto al sentimiento descorazonador de que, por vez primera desde que concluyó la Guerra Civil, en abril de 1939, hasta este momento, nuestra nación hubiera estado ante la evidencia de que su unidad corriera peligro, de que los derrotados en aquella contienda fratricida volvieran a estar en condiciones de imponer las doctrinas del comunismo soviético, como lo intentaron hacer en tiempos de Negrín, aunque entonces no lo consiguieron. Y, todo ello, ante la inexplicable, culpable, cobarde, acomodaticia y cómplice impasibilidad del pueblo español, una vez más incapaz de ver lo que tiene ante sus ojos, adormecido, obnubilado, confiado y pasivo, que ha preferido optar por la postura más cómoda y menos comprometida, dejándose guiar por los cantos de sirena de aquellos extremistas que tienen como objetivo cargarse la democracia española, antes que dejarse convencer por aquellas voces sensatas que han intentando hacerles ver que, en este mundo, nada sale gratis y que el adoptar actitudes, muchas de ellas contrarias a la Constitución y a las vigentes leyes por las que nos hemos regido hasta ahora los españoles, sólo sirve para dejarse arrastrar a una suerte de anarquía cuyo único resultado será dar al traste con todos los avances de los que nos hemos ido dotando durante los últimos diez años. Es tanto como atarse una piedra de cien quilos al cuello y lanzarse al mar con ella. Un verdadero suicidio.


La España tradicional, la del orden, la de la división de poderes, el respeto por los derechos de los ciudadanos, el de propiedad, el libre comercio, la libre iniciativa, el trabajo como fuente de riqueza, el esfuerzo personal y conseguir la perfección como la mayor aspiración de todo español a contribuir al avance de la nación, manteniendo el respeto a las instituciones y a la Constitución que entre todos aceptamos y que nos ha venido ayudando a mantener el progreso desde el mismo año 1978 en el que entró en vigencia: Parece ser que la Carta Magna constituye un grave obstáculo para aquellos que se han valido de todas las artimañas, procedimientos, ilegalidades, engaños, injurias, calumnias y cualesquiera otros procedimientos, sin olvidarnos de las prevaricaciones de las que se han venido valiendo para alcanzar a cualquier precio, incluso traicionando a la nación española y recurriendo a procedimientos arteros, lo que nunca, desde que la democracia se implantó de nuevo en España ( ya no hablemos durante la jefatura del Estado español por el general Franco) ningún español hubiera sospechado que podríamos volver a vivir: la ocupación del poder en España por los mismos que fueron los causantes directos por los crímenes que cometieron, por el caos que organizaron, por las torturas que aplicaron y por su venalidad permitiendo que los comunistas rusos entraran en España para luchar contra los otros españoles y culpables de que, una parte de España, se levantara contra tanto oprobio, ilegalidad, inseguridad en las calles y el poder omnímodo que se les otorgó a los sindicatos que fue causante de que nadie que fuera de derechas, los religiosos ( estos que ahora se muestran tan favorables a la independencia de Cataluña o el País Vasco ) o los que, simplemente, eran católicos y asistían a misa, podía permanecer tranquilos en su domicilio o salir a la calle para acudir al trabajo sin exponerse a que, la CNT y la FAI, entre otros, en Barcelona o los Ángeles de la Muerte, en Madrid, les dispararan un tiro o se los llevaran a las checas importadas de la Unión Soviética, donde los torturaban hasta morir.


La España tradicional, la de las personas de orden, del respeto por las instituciones, del cumplimiento de las leyes y la que está siendo humillada por todos estos arribistas de izquierdas que ahora dicen que, el periodo de recuperación de España, la enorme labor de modernización del país, el de la contención del poder sindical (los verdaderos responsables de la destrucción de los empleos, la caída de muchas empresas o de la falta de entendimiento y posibles acuerdos de los trabajadores con sus patronos), la aplicación de una reforma laboral ( impulsada por la UE) gracias a la cual los últimos años, precisamente los que coinciden con el tiempo que el PP ha ostentando el poder, el desempleo haya ido reduciéndose a medida que las empresas salían de su letargo, la productividad aumentaba y la iniciativa privada, junto a la modernización de los sistemas productivos, iba consiguiendo avances espectaculares que contribuyeron a que la competitividad de nuestras industrias fuera capaz de imponerse en el extranjero, juntamente con el incremento de nuestras exportaciones; todo ello en definitiva según su absurdo criterio no ha servido de nada y que ellos son los que con su entrada en el gobierno van a sacar a España de “semejante situación de desastre”. Precisamente, ha sido en el periodo en que los socialistas han recobrado el poder, cuando se ha empezado a frenar la recuperación, ha ido reduciéndose la contratación del personal (un hecho directamente coincidente con el absurdo aumento del salario mínimo, un tema que, al parecer, no ha quedado cerrado ya que se habla de volverlo a incrementar, insensatamente, hasta los 1200 euros) el endeudamiento público ya ha motivado serios avisos de las autoridades europeas; a la vez que han señalado su preocupación para que el enorme incremento del gasto público impida que los objetivos de déficit público y privado se disparen respecto a los límites que estamos obligados a respetar.


Lo que contiene el documento que, con tantos aspavientos, parabienes, abrazos y apretones de manos se ha firmado y celebrado por los dos verdaderos gestores de todo este estoconazo a nuestra democracia; los que han sido los artífices de este desguace larvado de nuestros principios constitucionales, desde el más puro hermetismo y falta de información al resto de los españoles, para que nadie tuviera ocasión de opinar hasta que, sin permitir la asistencia de la prensa, hayan decidido darle publicidad, como el mayor engendro comunistoide que nunca se haya visto desde los tiempos del señor Largo Caballero. El señor Sánchez con su habitual desfachatez, les dijo públicamente a todos los españoles que no hubiera podido dormir bien si, en su gobierno, hubiera un miembro de Podemos. No sabemos cómo va a poder dormir en su colchón de la Moncloa, ahora, apenas unos días después de aquella contundente afirmación, cuando va a tener que intentar dormir, no con uno, sino con cuatro miembros de aquel partido del que no quería saber nada. No le arriendo la ganancia si ahora tiene que convivir con ministros como Garzón, un comunista de la vieja guardia o Montero una feminista de pata negra o con el ahora paciente, señor Pablo Iglesias que, con toda seguridad nos va a dar días de gloria si, como parece ser, se le da voz en este futuro gobierno que nos tienen preparado.


Serían muchos los temas que podríamos comentar si tuviéramos espacio y tiempo, respeto al contenido de este acuerdo que hoy ha salido a la luz. Tendremos tiempo, por desgracia, para ir viendo en lo que acaba toda esta actividad subversiva, sin duda muy favorable a los separatistas, tanto catalanes como vascos que no han tardado en felicitarse por haber conseguido, de un plumazo, todo aquello que tantas vidas ha costado al pueblo español, alguna de las cuales, por cierto, eran miembros del partido socialista aunque, los socialistas de ahora, aquellos que han querido recordar a sus muertos de la Guerra Civil y que tanto se han empeñado en desenterrar al general Franco del Valle de los Caídos, no parecen tener escrúpulos respecto a que el País Vasco intente anexionarse Navarra, se expulse de él a la Guardia Civil y se les otorgue a los vascos hablar en nombre de Navarra. ¿Cuánto tiempo piensan ustedes que va a seguir la Guardia Civil en Cataluña? y ¿cuánto tiempo van a tener que esperar los catalanes para que se les trasfiera todas las competencias en materia de Justicia, de modo que sean los tribunales catalanes los únicos en los que sean juzgados los independentistas?


Lo que es evidente es que, es posible que el tema de la investidura del señor Sánchez sea lo que se podría calificar como un simple hito. Un momento en el que, después de muchos retrasos, complicaciones, cesiones verdaderamente lamentables y acuerdos que, en muchos casos, son de cuestionable legalidad; le van a llevar a presidir un gobierno que, en este caso, se formará después de que el partido socialista haya perdido 700.000 votos y algo parecido podemos decir de Pablo Iglesias, otro perdedor que ha sido quien más ha ganado en todo este maremágnum de confusión, en busca de los apoyos para la investidura, porque es evidente que su posición, dentro de Podemos, después de las últimas elecciones de noviembre pasado, estaba más bien cuestionada y corría serio peligro de que lo expulsaran de la dirección del partido. Pero ahora llegará el momento de tener que gobernar, apoyar leyes, tomar decisiones económicas importantes, enfrentarse a las críticas que vengan de la UE. ¿Va a poder controlar don Pedro a sus socios de gobierno? Como el mismo ha dicho, ahora va a tener que pelear con sus socios cada día y por múltiples cuestiones. ¿Qué le ha prometido a Junqueras para que lo apoyen los de ERC? ¿Está dentro de sus capacidades como presidente del Gobierno presionar a los tribunales, a la Justicia como ha hecho con la abogacía del Estado? ¿Tienen los presos insurrectos de la cárcel de Lledoners, en Cataluña, garantizado su indulto? Muchas cuestiones que los españoles desconocemos y de las que van a tener que darnos cuenta a quienes, como pueblo, no estamos dispuestos a que se nos priven de nuestros derechos constitucionales.


Necesariamente vamos a tener que reservarnos nuevas cuestiones para comentarlas en otras ocasiones pero lo que es indudable es que hemos entrado en una situación que se va a tener que seguir día a día porque el peligro que corremos de que la Constitución se convierta en un mero papel sin importancia, en manos de esta gente, es algo más que probable. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, creemos que hoy ha sido un día negro para España, para los españoles y para la misma Europa, que se va a encontrar su flanco sur en manos de un neocomunismo que en nada la va a favorecer, con el peligro de un naciente populismo de izquierdas que ya se está empezando a notar en países como Francia, con sus chalecos amarillos o Italia donde el nuevo gobierno parece que está empezando a flaquear. Una fecha infausta para la Historia de nuestra nación que habrá que superar.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Mi gran amigo francés

Un poema de Aurora Varela

​Como se va maquinando la gran traición a España

“La nación está dividida, mitad patriotas mitad traidores, y nadie puede diferenciarlos” Mark Twain´

​Pensiones politizadas

Carlos Broseta Real, Valencia

La gran batalla espiritual

Jaime Fomperosa Aparicio, Santander

​Dos palabras clave

Jesús Martínez Madrid
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris