Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Copo   -   Sección:   Opinión

Ser “diplomático” en la actualidad

Vamos, mudos y cobardes ante la injusticia que nos aprisiona
José García Pérez
martes, 17 de diciembre de 2013, 08:28 h (CET)
Más o menos el Gran Judío, Jesús de Nazaret, vino a decir a los suyos que en este mundo tenían que ser “cándidos como palomas y astutos como serpientes”, y los dejó.

El otro día una sobrina me preguntaba que, ante las injusticias que se daban en su mundo más próximo -el de usted y el mío- qué se podía hacer; la amé desde la distancia y le respondí: levantarse, o sea, revolucionarse para revolucionar a otros. Medité la respuesta, y retrocedí en mi atrevimiento no sé si por la poca edad que me queda en este mundo o por los consejos de algunos que fueron amigos y me han acusado de no ser “diplomático”; el hecho es que volví a ponerme en contacto con la hija de mi hermana y ya, más suavón, le dije: “tú, tranquila; deja lo que te he dicho para los más jóvenes”.

Ese hecho sin importancia que acabo de relatar consiguió que realizara un ejercicio de introspección en el que quise analizar si durante el tiempo que ya he vivido he sido o no “diplomático”, o sea, sagaz o hábil con los poderosos. Y sin más tribunal que el conformado por mí y mis hechos he llegado a la conclusión de que sido cualquier cosa menos diplomático, o sea, que me han zurrado de lo lindo por todas y en todas las partes, incluidas “mis partes”.

Tal vez este “copo” les interese a ustedes menos que un pimiento, pero la verdad sea dicha, sin ánimo de ofender, me siento feliz y en paz con mi conciencia de haber sido fiel a lo que algunos llaman mi ADN.

Y claro, si he sido feliz no “casándome” nada más que mi “pastora”, para lo poco que me queda prometo, a mí mismo, seguir siendo y actuando como hasta ahora aunque ya en extrema soledad y, tal vez, escuchando a unos y otra esa horrorosa frase de “no le hagáis caso, es que está chocheando”, palabras que me hacen agarrarme la bartola para no partirme de risa.

Y es que la revolución, la verdad, porque la revolución es sencillamente la verdad, no entiende de edades sino de actitudes; y aunque ya no se encuentra uno para realizar demasiados actos, sin embargo este acto de escribir, que no requiere de grandes esfuerzos físicos, puede y deber ser la antesala de pronunciar al injusto e hipócrita mundo que nos rodea y desea que seamos “diplomáticos”.

Vamos, mudos y cobardes ante la injusticia que nos aprisiona. Rectifico sobrina: hay que levantarse.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLI)

Poderoso señor es don Dinero

Cuando ruge la marabunta

Este 18 de julio me ha evocado la película de Byron Haskin (1954)

Límites de la justicia

​Discrepamos del enfoque del abogado Carles Mundó, político adscrito a ERC, respecto a las consecuencias del 155 en el cambio de orientación de las perspectivas

El 155 factor determinante en la recuperación de Cataluña.

“En el mercado libre es natural la victoria del fuerte y legitima la aniquilación del débil. Así se eleva el racismo a la categoría de doctrina económica” Eduardo Galeano

Genios anhelados

Son imprescindibles; pero abundan las tergi versaciones
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris