Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

También compro matacucarachas, ¿Seré de ETA?...

Santi Benítez
Santi Benítez
lunes, 25 de septiembre de 2006, 02:20 h (CET)
Es difícil no sentir vergüenza ajena cuando, a raíz de un tremendo atentado que segó la vida de ciento noventa y una personas y dejó secuelas físicas en más de mil quinientas, he ido viendo como, desde el mismo día 11 de marzo de 2004, un libelo ha estado explotando el sufrimiento de las víctimas y sus familiares hasta límites que sobrepasan con creces incluso la frontera del más puro amarillismo periodístico.

Ha llegado un punto en el que no sólo es que se haya elucubrado por escrito y con alevosía lo más ridículo, imbécil y descabellado con respecto al atentado, es que desde las páginas de ese libelo se ha puesto en duda el Estado de Derecho de forma directa. Primero inventando una relación inexistente a través de la persona que había vendido el explosivo para realizar el atentado. Después inventando una mochila al más puro estilo Pocholo. Más tarde sobornando a un confidente policial para que dijera lo que ellos querían que dijera, para ser descubiertos por unas grabaciones carcelarias. Y ahora se han permitido decir, sin ningún tipo de miramientos, que el Ministerio del Interior se dedica a “falsificar” documentos policiales para encubrir los lazos inexistentes entre el 11-M y ETA.

No voy a dedicarme a rebatir esta última pifia “periodística”, eso ya lo han hecho desde los autores de ese supuesto informe “falsificado”, hasta el ABC (¡Manda carayo!). Quisiera más bien bucear en las razones que animan tanta gilipuertés y que es lo que gana este libelo, aparte de aumentar sus ventas, que falta le hace, con todo esto.

No digo nada nuevo, y a nadie se le esconde, que el cambio de gobierno que se produjo en el 2004 fue un verdadero varapalo para el grupo empresarial responsable del libelo en cuestión, con Pedro J. Ramírez a su cabeza. Bastante claro quedó cuando se hizo el reparto del espectro audiovisual de nuestro país. Tiene su lógica ya que seguramente la anterior administración debió de prometer mucho más trozo de tarta en vista de cómo la Comunidad de Madrid intentó suavizar el golpe económico.

Y volvemos otra vez a lo mismo, ¿Qué busca este libelo con todo esto? Es evidente que no un cambio de gobierno, ya que la credibilidad, cada vez más socavada, de sus periodistas y reportajes no lo permiten – Hay quien dice que el día que suelten alguna verdad, nadie les creerá –, pero si consiguen sembrar la duda entre aquellos que los leen. Para colmo arrastran una serie de medios digitales con gran cantidad de bloggers a sueldo que se encargan de secundar sus pifias. Al fin y al cabo, un juego político auspiciado por aquellos que antes vivían de ETA y hoy de soltar en el Parlamento cualquier cosa que salga publicada en el libelo, sobre todo cuando no tenga ni pies ni cabeza.

Habrá que ver a donde les lleva el haber acusado de falsificación de documentos al Ministerio del Interior, poniendo en duda el arduo trabajo policial, la instrucción, la integridad del poder judicial y acusando directamente a personas determinadas de dicho acto.

Si por un lado España entera se asquea de Jiménez LoSantos y sus desvaríos de pobre diablo que se las da de iluminado, lo este libelo ha ido mucho más allá de la calumnia o el ataque al honor de muchas personas. Y digo que han ido más lejos porque la noticia ha sido publicada a sabiendas de que era falsa, ya que la persona de quien obtuvieron el borrador es seguro que les explicó lo que era.

Esperemos que este libelo pague en la medida de lo que merece su escasa capacidad para la veracidad y el periodismo de investigación. Ah, y a propósito, también espero que el libelo no diga que pertenezco a una célula de Alcaeda y que ETA me vendió el ácido bórico, que el matacucarachas lo compré en el supermercado.

No te jode...

Suena de fondo “Liar”, de Queen.

Buenas noches, y buena suerte...

Noticias relacionadas

Catalunya, el árbol que no deja ver el bosque

El PP, con la Constitución tapa su corrupción

El valor y la valía

Se requieren gentes de valor que perseveren, dispuestos a plantarle corazón a esta escalada de contrariedades que nos dejan sin aliento

De la Constitución de 1812 a la de 1978

Hay que releer las constituciones derogadas antes de reformar la vigente

Turull y Rull

La viñeta de Carla

¡Aprovecha el instante! ¡Aprovecha el día!

Cada ser humano y cada alma es un microcosmos en el macrocosmos universal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris