Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Cesta de Dulcinea  

Caro poeta

Nieves Fernández
Nieves Fernández
domingo, 24 de septiembre de 2006, 04:28 h (CET)
No es por el precio elevado de su trabajo por el que traemos hoy al poeta a estos renglones, que muy pocos son los poetas que se cotizan a golpe de alto talonario y muchos los poetas pobres que en el mundo han sido. Vean si no, en una encuesta hecha por “Pobres poetas pobres“ donde se arroja un resultado de un 53% de los que opinan que los premios literarios muy importantes y bien dotados ya están dados de antemano. No deseo entrar en esos menesteres, primero porque no es éste el tema del escrito ni nada tiene que ver con mi “caro” poeta, y porque siempre para mí fue muy respetable y respetada la decisión de todos los jurados, tanto de certámenes grandes o de pequeños, además pienso que a la hora de decidirse por una obra sólo deben ser fieles a su propia razón, gusto y conciencia.

Tampoco hablamos aquí de Tito Lucrecio Caro, el poeta romano, aunque podríamos hacerlo, porque dice cosas muy hermosas que hablan de la poesía y del hombre como por ejemplo: “Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre” o “Todas las cosas con el cielo, la tierra y el mar, no son absolutamente nada comparadas con la suma total de universo”. Ni de Julio Caro Baroja del que dicen que apenas leía poesía pero sí que nos dejó su Ensayo sobre la literatura de cordel, mira por donde también literatura para pobres. Ni siquiera hablamos de Rodrigo Caro, poeta barroco de Utrera (Sevilla) quien dedicara una Oda a las ruinas de Itálica y escribiera un tratado sobre la antigüedad del antiguo apellido que hoy tratamos, del apellido Caro, apellido común de todos estos escritores.

Sí que hablamos del poeta Francisco Caro Sierra, poeta de Piedrabuena, poeta este sí contemporáneo que ha conseguido la primera edición del Premio de Poesía de Escritores de Castilla-La Mancha y así ha sido publicado por Ediciones Vitruvio, dentro de la Colección Baños del Carmen, con la cuidada presentación que su director Pablo Méndez nos tiene acostumbrados.

Salvo de ti, que así se titula el poemario, nos intenta salvar del tiempo y de lo cotidiano por medio de la poesía en un gran ejercicio de imaginación, una ensoñación amorosa y real que tan pronto se hace íntima como se encuadra en el escenario universal del hombre, del hombre-poeta que expone de una manera fresca pero también profunda su primer, aunque no inmaduro, trabajo.

Salvo de ti antes de nada es también el primer verso de ese corto pero precioso poema “Así quisiera”, donde nos muestra al fondo una bella estampa marina, con un primer plano celoso de la amada, desnudamente natural y cercana, casi prohibitiva.

Salvo de ti, el poemario, es un conjunto de 34 poemas de verso libre divididos en cuatro partes: Los cuerpos, las heridas, los días y noviembre. Se acompañan del poema introductorio titulado “Morella” que ya anuncia bastante del romántico y poético paisaje. Cada bloque se antecede de una cita poética, bien de Gil de Biedma o de Ángel González, de Pedro Salinas o de Gabriel Ferrater. Los poemas se acercan a nosotros como el viento o la brisa, suavemente y así entran por nuestros ojos y oídos. En ellos toda la naturaleza está representada, junto a los amados aparece la nieve, el mar, los jardines, el cielo, la hierba, las flores, la luz, la nube o el agua. Nos habla del paisaje y de la amada, pero el paisaje es la amada y la amada es el paisaje que se mezclan en una multitud de juegos eróticos y sensoriales, luego está el tiempo que pinta ese paisaje frío de invierno o soleado de primavera, o el calor de soles otoñales, “la tibieza del sol os procuraba/ como nunca un encanto nebuloso/ y yo me arrepentí de haber leído /la primavera nórdica como el amor es falsa”. Nosotros, sin embargo, no nos arrepentimos de haber leído “Salvo de ti”, caro amigo.

Noticias relacionadas

Dignidad y valores

La dignidad es el respeto y estima que toda persona por el hecho de estar viva se merece

Rivera apela al transfuguismo político. Quien no corre vuela

Quizá esta ha sido la más rocambolesca época de distrofia política, donde el futuro de España se está jugando al “estraperlo”

En el último minuto

​Si no fueran politicos adolescentes sino hombres de Estado, con visión del bien común del país y no de partido o personal, se agarrarían 'in extremis' a un gobierno de gran coalición con pactos de mínimos ante los grandes eventos que nos anuncia el futuro

Ver, juzgar y actuar

​Voy colgando mis modestos artículo en un blog al que he titulado “ver, juzgar y actuar”, los tres pasos que aprendimos en el libro de Maréchal, La Revisión de Vida, en mis años juveniles en la Acción Católica y seguramente el paso más difícil es el de juzgar, pues si cada hecho sobre el que me fijo a la hora de escribir no lleva a un juicio sobre mi mismo queda reducido, en el mejor de los casos, a un simple comentario bastante inútil.

Párrafos que no irán a ninguna parte. Parte II

No a los malos tratos, a la maldad. No al dolor inaugurado ni la terquedad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris