Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

A Maragall no le gusta Montilla

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
viernes, 22 de septiembre de 2006, 00:24 h (CET)
Maragall tiene el arte de despistar. Tan pronto dice una cosa como otra distinta. ¿Le gusta Montilla a Maragall como candidato a la presidencia de la Generalitat?

Hace poco aseguraba que haría “todo lo posible” para que Pepe Montilla fuera president, pero es sabido que no era su candidato favorito. Su candidato era él mismo, en primer lugar, y después otro que no fuera Montilla. Más aún, varias veces ha hablado de discrepancias entre ambos.

Y, por otro lado, su insistencia en revelar públicamente que “hace un año” Zapatero ya “tenía claro” –y así se lo había dicho- que Montilla debería ser el candidato, no le hace ningún favor a éste, que no es bien visto en los sectores nacionalistas y catalanistas. Y al que mira con reticencia buena parte de la sociedad catalana, por aquello de que “no es de los nuestros”, aunque esto se diga a media voz.

Si, encima, resulta que es el claro candidato de Zapatero, para el cual empujó a Maragall a no presentarse, no es extraño que parte importante del electorado le vea como la sombra de la Moncloa en Cataluña. Quizás por esto, hay encuestas que adelantan como vencedor a Artur Mas, aunque podría no tener mayoría suficiente en el Parlament y así volver a ser desbancado por un nuevo tripartito.

Pese a que domina el arte de despistar, a Maragall, al final, se le entiende todo. No le gusta Montilla aunque asegure -¡qué va a decir!- que hará “todo lo posible” para que gane. Los que sí harán todo lo posible, y más, serán el PSOE-PSC, que piden al Presidente del Gobierno central que se implique a fondo en la campaña, y a Zapatero que ya ha anunciado que hará tres incursiones a Cataluña durante la campaña electoral. Si gana Montilla –que con tales ayudas no es descartable- resultará que no solo Zapatero habría impuesto –con la colaboración necesaria de Artur Mas- “su” Estatut, sino que, además, habría colocado a “su” President en la Generalitat, cuyo balcón principal Maragall –a raíz de su proclamación como President- cedió a Zapatero, quien se le está metiendo hasta la alcoba. Nada, que, un poquito más, y el propio “culé” de la Moncloa, President de Cataluña.

____________________

Wifredo Espina es periodista y ex director del "Centre d’Investigació de la Comunicació" de Cataluña.

Noticias relacionadas

¿Cuántos muertos palestinos puede aceptar el mundo sin inmutarse?

Netanyahu y la manipulación del miedo

Hay que recuperar la perspectiva familiar

El Instituto de Política familiar ha presentado su informe sobre la Evolución de la familia en Europa ante el Parlamento europeo

La “manada” y Bankia

Dos sentencias que muestran la inquietante fragilidad de nuestro Estado de Derecho

En misión de santidad

E. Barrull, Girona

España no merece semejante calvario

J. Cruz, Málaga
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris