Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Desapariciones chocantes

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
domingo, 17 de septiembre de 2006, 22:19 h (CET)
Cuando desaparece una persona, del mismo modo si lo hace un animal o un objeto valioso, se reproducen unas connotaciones de variados lamentos; su intensidad irá en consonancia con la valía del desaparecido. En el supuesto de unos tintes dramáticos o trágicos, parecían encenderse sonoras alarmas. En la actualidad las exclusivas mediáticas suavizan los términos. En el ejemplo austriaco reciente, lo cruel e irreversible se torna espectáculo o anécdota. Por lo tanto, también en esto hay gran variedad. Extremos trágicos y situaciones abigarradas se dan la mano, ofreciendo notas de suspense en la pantalla.

Lo chocante de estos sucesos radica en el carácter imprevisible de la reacción ciudadana, tanto de los afectados, como de los simples observadores. Esa incertidumbre le confiere un morbo urticante, ingrediente genial para eso de los índices de audiencia. Sean personas, árboles, animales, obras de arte o productos derivados; saltan a la palestra con justificaciones impensables. El protagonismo modula las causas hasta volverlas irreconocibles.

La LECHE es uno de esos productos que resulta difícil observarla en directo. No dudo de la existencia de los venturosos que vieron leche auténtica, ordeñada, con sus natas, aroma y textura propias. Ahora bien, para el grueso de la población, esa palabra, "leche", ya tiene otras connotaciones y aspectos.

Primero desapareció la nata, aquella de la leche con cuajarones, más densa o como blandos témpanos flotantes. La grasa comenzó a ser mal vista, aunque la obesidad viniera por otros excesos; como consecuencia rebajaron el índice de lípidos en los productos lácteos. Destrucción de proteinas entre los diferentes procesos de elaboración, el producto se centrifuga, calienta, enfría, etc. Es decir, desapareció la leche; pero consuélense, ahora pueden adquirir todo tipo de aditivos enriquecedores, vitaminas, minerales, grasas omega-3 o hasta colorines. Menos mal que para los bebés se ha recuperado el saludable conocimiento de las bondades de la leche materna. ¿Qué habrá de insustituible en la leche auténtica?.

Si tratamos de alegrar una ensalada con el toque mágico del VINAGRE, también lo vamos a tener crudo, en este caso mejor sería decir insípido. Aquel aroma peculiar, ese matiz del vinagre, acídulo, enérgico y estimulante, se fue dispersando entre quien sabe que maniobras de elaboración. No va a sernos fácil encontrarnos con el tonificante condimento. Dicho esto, sucedáneos muchos, aromas con otros tonos, sabores medicinales, procedencias de ciertas áreas geográficas, famas y propagandas. Del sencillo y simple sabor del vinagre, ni hablar. Ensaladas y salsas vinagretas quedan anhelantes a la espera de aquellos vinagres.

También se pierden aspectos entrañables de otra índole. Ante las hipocresías de toda laya, los falsos profetas y los encumbrandos mandarinos que nos corresponden; uno echa de menos la denuncia serena, con toques de humor y la sorna necesaria. Por eso destaca negativamente otra desaparición, la del MARXISMO. No, no se pongan tensos, me refiero al seguimiento de Groucho Marx.

Necesitamos esos puyazos de pícara protesta, sonrisa y lamento; clamor por una mejor sensatez. "Sea lo que sea estoy en contra", "Ha sido para mí un gran honor recibir la placa, la llevaré eternamente en la espalda", "Si la gente que habla mal de mí supiese lo que pienso de ella, hablaría". Son frases, entre otras muchas, que reflejan esa díscola sonrisa que tan bien nos vendría frente a las parafernalias y seriedades perversas del entorno. Desaparece un humor sabio y reconfortante. En esa línea hay que añorar La Codorniz, Tip y Coll y sabios como estos.

Las desapariciones abarcan también asuntos dramáticos. Otro ejemplo, temido y triste, lo tenemos en Galicia; aquí se esfumó la CLARIDAD. El humo y la escasez informativa se adueñaron del panorama. No se hizo la luz por ningún resquicio público. ¡Esa auténtica avalancha de gente provocando incendios! ¿Dónde quedaron los preocupados gestores del sector público? ¿Qué pasó en definitiva? ¡Nunca más!... se transformó en veremos, junto a otras metamorfosis escondidas en el silencio.

Si días atrás, en estas mismas Disyuntivas, solicitaba más luz informativa barruntando las tapaderas y quietudes que se avecinaban; hoy me temo que sólo nos queda el lamento. Las fuerzas gallegas más vociferantes y los fatuos dirigentes ya no ejercen. ¡Se extendió la oscuridad! Por increíble que parezca en pleno siglo XXI, no debe ser bien vista la transparencia deseable en tan graves asuntos. ¡Ay, el radicalismo de aquellas voces! Han quedado en unos murmullos vergonzantes. Una desaparición más.

Existen figuras municipales tan nefastas, que su permanencia únicamente nos ofrecería goterones impresentables; en su gestión se han hundido barrios, saborean sus trapisondas urbanísticas, pululan entre tramas ¿mafiosas?. Por todo eso, llamados a desaparecer, por fin dejamos de verlos en sus puestos, ¡son los MUNÍCIPES pésimos que se fueron!, Por vía judicial, por mamandurrias políticas de más alto nivel, o como simples desvanecimientos. Pobres, dónde habrán ido a parar. No pierdan cuidado. A pesar de sus penosas actuaciones, no les va a resultar lamentable su huída de los municipios. Desde un ministerio, a retiros dorados, y hasta estrellas de la farándula mediática, les van a facilitar un alarde inmisericorde. Estamos más bien ante unas mágicas transformaciones.

Entre estas y otras peores, sufrimos la volatilización del sentido de las palabras, los SIGNIFICADOS de las mismas ya pasaron a otros limbos. Truhán, ética, tolerancia, profesionalidad, comecocos, sinvergüenza o vergüenza, entre un número interminable deben pertenecer ya a los registros obsoletos.

Los ambientes se tiñen de estos colores y los dibujos se nos ofrecen desvaídos. Las nuevas orientaciones tienen mucho terreno por delante para esa búsqueda de la creatividad ilusionante. Si esto no se reconsidera, hasta las balanzas desaparecerán, también lo tendrán imposible; sin pesas y sin brazos, serán balanzas mancas o invisibles.

Noticias relacionadas

¿Inmigración sin filtros? La criminalidad se instala en España

“La inmigración ilegal es la crisis de nuestro país. Es una puerta abierta para las drogas, criminales y terroristas potenciales para entrar en nuestro país. Se está agotando nuestra economía, añadiendo los costes de nuestra justicia, la salud y los sistemas educativos.” Timothy Murphy

¡Casualidades…des……des………des!, con eco

El Destino no está siendo especialmente amable

Cerdos y tirantes

Decía Pablo Iglesias en algun reunión con sus amiguetes de la kale borroka que había que “cazar fachas”

Carles Riera, sin foto en el cartel

Perfiles

¿Será Erdogan el nuevo Saladino de Jerusalén?

¿Peligra la vida de Erdogan?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris