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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

El fin de Blair (II)

Isaac Bigio
Isaac Bigio
domingo, 17 de septiembre de 2006, 22:19 h (CET)
Tony Blair se ufana de ser el hombre que sacó al laborismo de estar 18 años en la oposición y de haber sido elegido por primera vez durante tres mandatos consecutivos. Es premier británico desde mayo de 1997. Su ‘secreto’ es haberse acercado al ‘thatcherismo’ y a Bush, con lo que quitó espacio a los conservadores. Sin embargo, es ese acercamiento a la Casa Blanca —a la política en Irak— lo que a la postre le está costando su cabeza.

La guerra en irak
La guerra en Irak produjo la mayor marcha en la historia británica. Dos millones protestaron en Londres bajo la batuta de disidentes y miembros del laborismo. El hecho de que no se encontraron armas de destrucción masiva y que se mostrara falso el argumento para la guerra, le restó mucha credibilidad.

Muchos de los laboristas que han pedido a Blair que se vaya son quienes por primera vez llegaron al Parlamento gracias a él. Ellos temen que en sus distritos electorales puedan acabar siendo desplazados por los conservadores. Los conservadores han elegido a un joven líder, Cameron, quien ha movido a los ‘tories’ desde la derecha dura y xenofóbica a una centroderecha ‘humanista’ y ‘ecologista’.

Blair vs Brown
La pugna por el poder enfrenta a Blair con su secretario del Tesoro Gordon Brown. Ambos han hecho que el laborismo abandone sus iniciales propuestas pro desarme nuclear unilateral y pro extensión de los beneficios sociales para desarrollar el monetarismo y una política exterior pro Bush. La diferencia ideológica entre ambos es casi nula.

Sin embargo, una fuerte presión de los seguidores de Brown está haciendo que crezca la idea de que a Blair se lo quiere tumbar con un golpe sindical. Una agudeza de la pelea haría que los ‘blairistas’ se animasen a lanzar un candidato interno propio para la sucesión de Blair (como puede ser John Reed). Brown quiere evitar esto para no heredar un partido dividido.

En medio de esa pugna, hay un sector que busca que el laborismo vuelva a sus bases históricas. Se trata del ala ‘socialista’ que quiere salirse de Irak y retornar al proteccionismo social. John McDonald, representando a esa corriente, es el único que se ha proclamado candidato a líder laborista para remplazar a Blair y no dejarle a Brown la posibilidad de recibir el puesto sin un desafío interno.

La conferencia laborista del 24-28 de septiembre puede obligar a Blair a fijar una fecha para su partida o abrir las puertas para una dura guerra interna.

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