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Etiquetas:   El crisol   -   Sección:   Opinión

Basta ya de demagogia

Pascual Mogica
Pascual Mogica
miércoles, 13 de septiembre de 2006, 21:43 h (CET)
Un lector, al que yo agradezco su atención, me mostraba su diferencia de parecer sobre lo que en relación con la inmigración ponía yo de manifiesto en mi artículo titulado “La derecha y la inmigración”.

El lector comenzaba su exposición con la frase “Basta ya de demagogia” y a mi me ha gustado esta frase hasta tal punto que la he elegido como título para este comentario.

Efectivamente: Basta ya de demagogia. Basta ya de que se critique y culpe al Gobierno por la avalancha de inmigrantes que llegan a diario a las costas canarias. Basta ya de reprochar sin aportar la más mínima solución al problema y sobre todo basta ya de usar lo del “efecto llamada” cuando esto no es así. Los subsaharianos eligen España porque es la puerta más cercana para introducirse en Europa, donde millones de seres humanos, al igual que ellos lo son, comen a diario.

La regularización de cientos de miles de inmigrantes era una cuestión que había que solucionar. No se podía permitir que su situación de ilegalidad se prolongase, sobre todo en lo que afecta a aquellos que estaban trabajando, y ello por dos aspectos: el primero porque todo trabajador tiene derecho a gozar de un contrato de trabajo y el segundo que había quien se aprovechaba de estos trabajadores para defraudar, dada su situación de trabajadores clandestinos, a la Seguridad social.

Fueron cientos de miles de inmigrantes los que regularizaron su situación hasta el 7 de mayo de 2005 y cientos de miles los que fueron dados de alta en la Seguridad Social. Se trataba de mostrar una realidad: que había personas trabajando sin contrato y que por ello no cotizaban a la Seguridad Social y que sin embargo estaban disfrutando de sus servicios tanto de tipo social como asistencial. Hoy están cotizando. Antes, esos cientos de miles de personas no cotizantes pero si beneficiarias del sistema social, nos costaban a los españoles, a través del Estado, muchos, muchísimos millones de euros que hoy con aquella regularización no es que ya no gravan al erario público sino que están contribuyendo a engrosarlo.

Eso no fue ningún llamamiento a nada, simplemente se trataba de poner en orden una situación tan ilegal como injusta. Basta ya de demagogia.

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