Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La tronera   -   Sección:   Opinión

Rendición de Zapatero

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
lunes, 11 de septiembre de 2006, 21:54 h (CET)
Circula anónimamente por Internet. Es la “Rendición de Zapatero” en versión “Rendición de Breda”. Pero no hay que rasgarse las vestiduras. Si de algo podemos presumir en nuestra democracia es de poder agitar la bandera de la libertad de expresión cuando y donde nos parezca oportuno. Una bandera que es reiteradamente pisoteada y despreciada por el entorno represivo, socialista y dictador de ETA y batasuna.

La “Rendición de Breda” tenía como destino el salón de Reinos del recinto del Buen Retiro de Madrid. Representa un episodio de la Guerra de Flandes y conmemora la rendición de la plaza fortificada de Breda. Es el instante en que Justino Nassau entrega las llaves de la ciudad al general victorioso. La ciudad holandesa de Breda cayó rendida tras un año de asedio por parte de las tropas españolas. Velázquez no representa una rendición normal, sino que Spínola levanta al vencido para evitar una humillación del derrotado. El centro de la composición son la llave y los dos generales.

Los retoques del cuadro para representar la “Rendición de Zapatero” son una muestra del sentir de un importante sector de la sociedad española. Unos calificarán la escena de dantesca, otros de cutre, hortera e inmoral y otros de ingeniosa. Pero no hay que verlo más allá de la libertad de expresión y del acertado dominio de las técnicas informáticas. Solía repetir Adolfo Marsillach que “en el fondo, la inmoralidad es una cuestión de estética, porque los desnudos hermosos son decentísimos y los feos inmorales”.

El plagio retocado del cuadro velazqueño representa a Justino de Nassau (Rodríguez Zapatero), entregando las llaves de la ciudad a Ambrosio de Spínola (Arnaldo Otegi), general vencedor, en un acto de humillación que Otegi intenta suavizar ante sus huestes y ante el espectador. Las “tropas españolas” aparecen al lado derecho del cuadro, tras el caballo, representadas como hombres experimentados, con sus picas ascendentes que, consideradas lanzas por error, dan título al cuadro. Detrás del caricaturizado Otegi aparecen el lehendakari vasco, Juan José Ibarretxe MarKuartu, Joseph-Lluís Carod Rovira y dos encapuchados

A la izquierda del cuadro, Velázquez situó a los holandeses, hombres jóvenes e inexpertos, cuyo grupo cierra el otro caballo. En ese grupo, el autor de la “composición pictórica” por ordenador sitúa la cara de Rodríguez Zapatero en el cuerpo de Nassau. Detrás de él, entre los soldados holandeses, aparecen el rostro de Pérez Rubalcaba y el de otro encapuchado. Con este último se pretende plasmar la existencia de infiltrados que pasan información a la banda terrorista y a su brazo social.

Hoy un importante sector de la población tiene un sentimiento de desconfianza y temor hacia las decisiones de Rodríguez Zapatero y, como apuntó Goethe, el temor es un estado de debilidad, durante el cual todo enemigo puede vencernos fácilmente. De ahí que no se deban olvidar imágenes como las amenazas de Ignacio Bilbao contra Alfonso Guevara y Baltasar Garzón. ETA siempre cumple su palabra cuando se trata de amenazas de muerte, sea en primera o tercera persona. El Estado francés ha vuelto a repetir a Zapatero que va por el camino equivocado, pero la ignorancia y la inexperiencia son muy atrevidas. Esa ignorancia ya se manifestó con la inmigración y así lo ha hecho constar la Unión Europa. Hay personas que tropiezan dos veces en la misma piedra, pero hay otras que van “de tortazo en tortazo”. Y Zapatero sin enterarse.

Noticias relacionadas

¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo!

“Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden” Blas de Lezo y Olavarrieta. Almirante español (1689-1741)

García Albiol, el sheriff de Badaolna

Perfiles

Los políticos catalanes optan por enfrentarse a la Justicia

El todo vale, el no me da la gana o el me rebelo contra la autoridad española, se han convertido en el leitmotiv del separatismo catalán. El anarquismo se impone

Críticas a refranes (I)

El objetivo de este artículo de opinión es efectuar una crítica a determinados refranes

Hedonismo de Epicuro

El epicureísmo es una escuela filosófica helenística
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris