Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Cine

Etiquetas:   Crítica de cine   -   Sección:   Cine

'Alatriste': Malos tiempos para Érice

Andrés Carballo-Conde
Redacción
jueves, 2 de noviembre de 2006, 06:50 h (CET)
Que el cine español lleva tiempo buscando formulas mágicas que lo saquen de su estancamiento comercial no es ningún secreto. El cine español ha perdido la batalla con la industria americana en las salas de nuestro país.

A excepción de unas pocas cintas que no son más que una versión moderna y vulgarizada de las películas Pajares-Esteso (si es que es posible vulgarizar semejante despropósito cinematográfico) destinadas a complacer a un público idiotizado con sed de comedias extra-groseras y de las joyas que con cuentagotas nos regalan nuestros más ilustres realizadores el panorama es francamente desolador.

Y es que el discurso del apoyo incondicional al cine español se diluye rápidamente en la taquilla.

Las viejas plantillas no funcionan y los productores no es que sean muy listos, pero saben leer el saldo de las cuenta corrientes. Películas bélicas, (Guerreros; Daniel Calparsoro; 2002) thrillers, (La caja 507; Enrique Urbizu;2002) o películas de acción (El lobo; Miguel Courtois;2004) son ejemplos del sinfín de intentos por abrir nuevos filones que han resultado ser películas generalmente poco rentables y nada interesantes.

Alatriste es una nueva intentona. Una superproducción con una estrella internacional como protagonista, basada en una popular obra de un popular escritor español que atraviesa una de las épocas gloriosas de la historia de España, con un reparto repleto de estrellas de nuestro cine y con un diseño de producción al estilo Hollywoodiense (si no puedes con el enemigo únete a él).

Un producto comercial del mismo calibre que el que arrebata los beneficios de taquilla al cine español. Pero incluso las cosas malas hay que saber hacerlas.

Alatriste el ejemplo perfecto de como no gastar el dinero si lo que quieres es hacer cine. El guión está mal estructurado y resulta arrítmico, en una historia que posee las características clásicas de un relato de aventuras (exposición, nudo y desenlace) los bloques se subdividen en pequeñas subtramas que enturbian el foco dramático en vez de enfatizarlo. Además dispersan el hilo narrativo hasta el punto que no queda claro el nudo de la historia, por lo que las motivaciones del protagonista sencillamente no se entienden excepto si se conoce el relato de antemano, síntoma inequívoco de que estamos ante una pésima adaptación de un texto literario.

Pero no es el libreto el único pilar de la película que se tambalea. La narrativa visual del director Agustín Díaz Yanes es deficiente y resulta confusa, además, sus dotes para imprimir ritmo a las secuencias de duelos y batallas (el abecé del cine de aventuras) es nula.

Con las carencias hasta ahora analizadas, la película podría sin dificultades convertirse en una especie de serie B de la escuela Bruckheimer, pero la lista de despropósitos no acaba ahí. El reparto no está nunca a la altura, empezando por un Viggo Mortensen con un acento que deja al descubierto su falta de profesionalidad (hace 25 años Robert de Niro engordó 40 kilos para interpretar a Jake La Motta y hace 40 que Peter Sellers habló con un perfecto acento Americano y Mortensen es incapaz de pronunciar bien una jota). En medio de un mar de interpretaciones irrisorias Ariadna Gil sorprende con una interpretación que junto a las escenas de Elena Anaya y la cuidada iluminación de algunas escenas es lo único destacable del film.

Por momentos la acción se centra en los personajes y parece que la narración va a despegar pero al igual que sus protagonistas, la película de Agustín Díaz Yanes muere sin haber creido nunca en sí misma.

Y es por todo esto que Alatriste es un fracaso por partida doble,primero porque con estos divertimentos de feria el cine español le da la espalda definitivamente al cine como forma de arte y con ello a la tradición de Buñuel, Berlanga y Érice; y segundo porque nos pasamos la vida criticando los bodrios de Tony Scott y Michael Bay en convenciones, promociones, festivales, eventos, entregas de premios, conferencias, ferias, bautizos, comuniones, entierros y demás ocasiones para abrir la boca y al final, ni bodrios sabemos hacer.

Noticias relacionadas

Netflix España prepara nueva película con Daniel Sánchez Arévalo

Se estrenará en todo el mundo en 2019

El cine fantástico monopoliza los Premios en la IV Muestra de cine y creatividad del Centro Botín

El premio del público fue para “El escarabajo al final de la calle”

Disney celebra los 90 años de Mickey Mouse con una exposición

Un artista español participa en la muestra de Nueva York

Silvia Abril y Andreu Buenafuente presentarán los 33 Premios Goya

La actriz y cómica debutará como conductora

Javier Gutierrez, galardonado en el Festival Internacional de Cortometrajes de Valencia

'Zero' se lleva dos galardones
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris