Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Punto crítico   -   Sección:   Opinión

Suárez Trashorras: ¿Novelista de ciencia ficción o el nuevo Garbo?

Raúl Tristán

martes, 5 de septiembre de 2006, 19:56 h (CET)
De minero ladrón y terrorista, de cómplice de la más sangrienta trama criminal que ha asolado jamás los corazones de los españoles y helado sus almas, haciendo temblar de pavor, de pánico, de incomprendida e increible realidad macabra a sus espíritus, a algo similar a un agente doble del espionaje más novelístico, a un Garbo, a un traicionado confidente policial, sacrificado como cabeza de turco por una oscura red de personajes misteriosos y terribles, ocultos tras los flamantes uniformes de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y que se habría implicado hasta alcanzar la locura asesina en pos de unos logros políticos a todas luces alcanzados por exceso...

Inspectores de la policía que, tras su brillante placa, esconderían el carnet del PSOE, pactos a la manera y modo de los programas de protección de testigos, pero avalados por el mismísimo diablo suicida, jueces comprados por el partido o temerosos de abrir la caja de los truenos, Manolones españoles, como Torrentes del día a día, y Gitanillos de lengua suelta. Y te pongo un piso, y te pongo en la gloria,... Y más que un best-seller de la más pura tradición del género, más que las aventurillas literarias a las que nos tiene acostumbrado el luminoso y onírico editor, esto comienza a parecerse a "El Libro de la Selva", de Rudyard Kipling, con un "Mowgli" que lee el Corán, un Rodríguez rey Loui (inexistente en la obra literaria) con su pandilla de Bandar-logs, un Shere Kan aún por descubrir, una serpiente viperina Kaa de apellido Trashorras (en la obra Kaa salva a Mowgli, pero Disney la convierte en mala...) Doble papel, doble moral, doble farsa...

Si las elucubraciones imaginativas del minero no son sino un bien elaborado plan para eludir la culpa, cargar las tintas del venerable sobre un fabuloso golpe de estado orquestado por el PSOE en connivencia con la seguridad del Estado, una argucia para reflotar al PP en aguas tranquilas, tras el paso por el dique seco en el que se encuentra varado este barco que tantos quieren capitanear (Aznar, Rajoy, Aguirre, Gallardón, ...) pero en el que ninguno desea ser grumete, digo que, si toda esta historieta no lo es, y acaba por tomar visos de realidad, y termina por demostrarse aunque sea la mínima de las acusaciones que el topo dinamitero lanza a los cuatro vientos desde su tribuna mediática, entonces deberemos temblar, entonces habremos de replantearnos el Estado de Derecho que hemos levantado en este país tras tantos años de ausencia de democracia.

El caso es que las dos posibilidades son, desde mi punto de vista, terribles, si bien no igual de plausibles.

Si las palabras del confidente, alentadas desde las filas del PP son reales, el PSOE debería extinguirse, diluirse, desaparecer como fuerza política, y todos sus responsables, empezando por el Sr. Rodríguez, deberían pasar por la picota tal y como sus madres les trajeron al mundo, y no en sentido figurado sino de lectura directa, para después asumir los cargos por los que fueran procesados, inculpados, y cumplir penas de las que jamás se recuperaran para la vida pública.
Y debería llevarse a cabo una depuración en toda regla dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seg. del Estado. Política e intervencionismo en cuestiones del país están de modo absoluto reñidas con el desempeño de una tarea tan elevada como lo es la defensa de la Nación y de los ciudadanos.

Pero lo mismo cabe decir de la opción opuesta. Si se demuestra que toda esta parafernalia mediática, organizada alrededor de Trashorras, la mochila y el 11-M no es sino una maniobra del PP para recuperar posiciones y deslegitimizar al gobierno, entonces el PP debería ser hecho pedazos, y esos pedazos arrojados a las llamas, y sus responsables tomar su lugar en la picota, o ser embreados y emplumados en pelota picada. Si la historia de Trashorras es falsa, unas cuantas cabezas del PP deberían rodar hasta Alcalá-Meco.

Es lamentable que con un asunto que nos conmocionó a todos y que destruyó a cientos de familias, se esté desde entonces jugando sin compasión, que no se haya cerrado todavía, que no se haya permitido que sanen las heridas, que se obligue a las víctimas a removerse, aun hoy, en sus tumbas y a los familiares en sus mutilados hogares.

¡Basta ya de basura, de deyecciones políticas de unos y de otros!

Desde esta tribuna exijo a los jueces la resolución objetiva del caso. Sin intereses políticos de unos o de otros.

La política jamás debe escribir, sus ya de por sí dudosos renglones, con la indeleble sangre de las víctimas.

Noticias relacionadas

Miquel Iceta, el Travolta de la rosa

Perfiles

¿Hasta dónde llega el cáncer separatista dentro de España?

No nos creamos que el proyecto del separatismo catalán se reduce a Cataluña

La difusión de Norberto Gil es bienvenida

Ya lo decía el famoso arquitecto La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad

Palestina y la "banalización de la maldad" por parte de Israel

¿Hacia un régimen teocrático-militar en Israel?

España se romperá... o no

El pueblo se ha despertado. Los españoles no están dominados
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris