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¡Hay vida después de los cuartos!
Antonio Álvarez
Gracias a la Selección Española de baloncesto algunos hemos descubierto algo sorprendente: ¡resulta que hay vida después de los cuartos de final! Las semifinales, esa eliminatoria con la que muchos soñábamos allá por el mes de junio, es una realidad para el equipo de José Vicente Hernández. Con ello, también se ha conseguido un hecho histórico: igualar, como mínimo, el cuarto puesto del Mundial de Colombia´82.
La superioridad demostrada por el conjunto español durante la preparación fue ratificada en el grupo. Pero no solo eso. A Serbia & Montenegro, campeona en Indianápolis, le pasamos como un rodillo en octavos. Y luego a Lituania, que nos quitó el oro en el Eurobasket de Suecia.
Los 12 mágicos de Pepu Hernández destacan por su alegría y su juego de memoria. El mister ha conseguido que todos se sientan importantes, lo cual se nota a la hora de rotar, porque los hombres del banquillo mantienen el alto ritmo y la capacidad anotadora de un quinteto inicial que los niños ya recitan de memoria (Calderón, Navarro, Jiménez, Garbajosa y Gasol).
España es un equipo solidario y compacto que basa su juego en una sólida defensa y un efectivo ataque. Pero lo mejor, lo que yo creo que ha catapultado a esta selección, es su mentalidad: sólo piensan en ganar, pero desde la humildad. Estos chicos no se han dejado invadir por el triunfalismo ni la prepotencia.
Mañana viene esa bendita semifinal (que bien suena) contra Argentina. Por una vez vamos a disfrutarla, porque en España tenemos la maldita manía de idolatrar a los equipos que nos ganan y de desprestigiar a los que ganamos.
Por una vez vamos a ser sinceros y decir que de verdad somos de los mejores del mundo, que las estadísticas lo dicen y que los resultados están ahí.
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