Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Trasplante de órganos

Octavi Pereña
Octavi Pereña
jueves, 31 de agosto de 2006, 03:37 h (CET)
El trasplante de órganos se ha convertido en una practica habitual. Muchas personas pueden llevar una vida que hoy se dice de más calidad gracias a los avances que la cirugía ha hecho en esta especialidad. El énfasis que se pone en la “calidad de vida” tiene sus inconvenientes ya que pone exclusivamente el énfasis en la vida biológica en detrimento de la espiritual.

El materialismo actual que sobre valora lo que se puede ver con los ojos, menosprecia lo que no se puede examinar con un microscopio. De ahí viene que se rompa la harmonía que existe entre el cuerpo y el alma que conjuntamente constituyen la personalidad. Revalorizar el uno en detrimento del otro o al revés es la principal causa de daños físicos y espirituales.

Con el afán desmesurado de conservar la salud física se somete al cuerpo a duras disciplinas que consiguen todo lo contrario de lo que se persigue .Las dietas alimenticias con el propósito de conseguir un cuerpo “fitness” terminan en anorexias de efectos irreversibles. Los daños físicos irreparables que producen la práctica de deportes de elite son una evidencia lo suficientemente clara. Cuando el deportista pone su cuerpo en servidumbre para conseguir mejorar las marcas se provoca daños físicos crónicos. Digamos que uno lleva una vida sana, que practica ejercicios físicos moderados y que come una “dieta mediterránea”, a pesar de todo ello llega el momento inevitable en que el cuerpo enferma y uno de sus órganos queda dañado. Hoy este inconveniente ha dejado de ser un problema. Se puede cambiar el órgano afectado con la misma facilidad con que se lleva el coche al taller para repararlo. Las personas que disponen de un poder adquisitivo alto, cuando uno de sus órganos vitales falla lo pueden sustituir al precio que sea. Aquí entra en acción el trasplante de órganos y la calidad ética de la cirugía especializada en este tema.

En principio no estoy en contra de los trasplantes de órganos siempre que el donante haya dado su consentimiento antes de su muerte. Como la necesidad de órganos excede a la oferta, en este campo entra la práctica no ética. ¿Quién se beneficia de las donaciones? ¿Se hacen los trasplantes siguiendo un estricto orden de solicitud, o de una exigente prioridad de la que depende la vida de quien se beneficia, o según el bolsillo de la persona que recibe el trasplante?

Otra cuestión ética que plantea el trasplante es el origen de órganos que se utilizan. Parece ser que en muchos casos los órganos de personas desaparecidas pasan a engrosar los bancos de órganos destinados a los trasplantes. En estos casos, mafias bien organizadas están en colaboración con una clase médica sin escrúpulos. La cosa se hace más grave cuando son los gobiernos que haciendo un mal uso del poder que tienen participan activamente en el negocio de los trasplantes. Esta práctica podrá ser legal, pero del todo inmoral.

La Sociedad Británica de Trasplantes denuncia que China extrae y trafica con los órganos de personas ejecutadas, práctica que la Sociedad considera “inaceptable e inmoral. En un comunicado afirma que hay “pruebas de mucho peso” de que los órganos con los que trafica China se extraen sin el consentimiento de las personas ejecutadas ni de sus familiares. La perversidad con que se hacen las extracciones se agrava aún más cuando los presos condenados a muerte se los selecciona como posibles “donantes” días antes de la ejecución, cosa que la Sociedad denuncia como una “violación de los derechos humanos”. Según la Sociedad Británica de Trasplantes, esta práctica que afecta a miles de presos chinos ha sido denunciada reiteradamente por asociaciones humanitarias. Genera un lucrativo turismo de trasplantes que lleva a China a los magnates que quieren comprar órganos.

La Sociedad Británica de Trasplantes considera que tanto hospitales, jueces y políticos están involucrados en este tráfico de órganos. Ante las acusaciones presentadas, China ha reconocido públicamente que en algunos casos se utilizan los órganos de ejecutados para trasplantes, pero que en ningún caso sin su consentimiento previo.

El tráfico ilegal de órganos es una evidencia más de la verdad de las enseñanzas de la Biblia que dicen que el ser humano cuando pierde de vista al Creador y adora a la criatura presume ser sabio pero se pone a merced de unos criterios reprobables que le llevan a hacer aquello que no está bien.

Noticias relacionadas

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España

Ministra de Justicia, Garzón, un comisario, Sánchez e Iglesias

¿Pero qué pasa aquí?

¿Son útiles las religiones?

El sincretismo religioso conduce a no creer en nada

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris