Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Ni éstos ni aquéllos  

No sin mi millón de hijos

Juan Pablo Mañueco
Juan Pablo Mañueco
domingo, 13 de agosto de 2006, 21:37 h (CET)
COMENTAN estos días los medios nacionales la sentencia de una Audiencia Provincial por la que se concede la custodia de un adolescente y el uso de la vivienda familiar al padre del muchacho, en detrimento de la madre en este caso.

No analizaré el caso concreto. Ni siquiera subrayaré el hecho objetivamente lamentable: la pérdida por un ser humano (no me importa su sexo) del contacto diario con su hijo y, adicionalmente, del domicilio en el que residía. Se trata de una indudable tragedia personal.
Pero todas estas tragedias cotidianas son igualmente lamentables en el caso antecitado, noticiable por su excepcionalidad, y en el de los 150.000 varones españoles que se enfrentan cada año con un acontecimiento semejante. Lo cual nunca o casi nunca es noticiable, aunque también sea trágico, masivo, constante y afecte a seres humanos, si bien por la indiferencia que reciben casi siempre por parte de los medios de comunicación pudieran no parecerlo.

No. No me referiré a estos asuntos de muy difícil solución puesto que afecta a bienes únicos, como la vivienda, o a decisiones cotidianas acerca de los hijos.

Quiero referirme al verdadero problema. Porque este sí podría solucionarse fácilmente, pese a la comisión cotidiana de DELITOS en nuestro país, que los Tribunales de Justicia no impiden.

Cerca de un millón de niños españoles NO pueden cumplir con su derecho y necesidad de tener las relaciones legalmente establecidas con el progenitor que haya perdido su custodia, porque el progenitor que la reciba podrá obstaculizar después cuanto quiera, impunemente, los horarios, días y periodos de visita del otro cónyuge. Hasta impedirlos unilateralmente, si quiere, para dar salida así a sus deseos de venganza o a sus frustraciones sentimentales...

Y los Tribunales de “Justicia” o los “Defensores” del Menor que cobran por callar lo que ocurre con la Infancia Española, aunque lo saben, no hacen nada por impedirlo: ni siquiera divulgan estos datos, para que se conozcan.

¿Lo saben los medios de comunicación...? ¿Conocen que un millón de niños españoles, huérfanos de vivos, han de vivir contra su voluntad y sus derechos diciendo: “Sí, sin alguno de mis progenitores”...? Ésta es la pregunta que yo lanzo.

Noticias relacionadas

Tan solo unas horas antes (II)

​En materia cultural, ¿promoveremos una cultura a favor del arte del teatro, el cine, el circo y los espectáculos musicales de todos los estilos y géneros?

Vértigos limítrofes

Por la muerte, por las desventuras, por las innumerables ignorancias, circulamos en las mismas fronteras del abismo. La retórica o la dialéctica no logran despegarnos de dichos horizontes

Aprender inglés pero amar el español

Aplaudo que se quiera aprender inglés pero me apena que no se ame de corazón el español, su lengua, su vocabulario, su literatura

Nunca antes la izquierda tan unida

Elecciones Generales

Segundo round

“Pero sin duda, el gran perdedor fue el hiperbólico Sánchez”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris