Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Columna humo   -   Sección:   Opinión

España inmoral

La crisis económica, ésa que se traduce en despidos, desahucios y malnutrición infantil, tiene su origen en la crisis moral
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
viernes, 21 de junio de 2013, 10:00 h (CET)
La crisis económica lo es porque es moral. España siempre ha sido un país de rinconetes y cortadillos, de mentirosos, timadores y engañabobos, aunque alguna gran contribución a la Humanidad también sea culpa nuestra.

Pero por la moral, por la falta de moral, hemos brillado secularmente, los grandes clásicos nos lo han narrado en esa genial Literatura que la Lengua Castellana ha dado a luz a través de siglos y movimientos literarios diversos. La crisis actual, mundial, claro, tiene entre nosotros un especial arraigo debido a la miseria moral de nuestras élites aunque nos afecta a todos, afecta a todas las capas sociales, afecta a todas las ideologías.

No todos somos Bárcenas, nombre que ha pasado a formar parte del pensamiento colectivo español, también somos Blesa, también somos los de los ERES fraudulentos andaluces, también somos los sindicalistas de CC.OO. y de UGT que cobraban una "mordida", déjenme usar la terminología sudamericana, que va muy bien, en nombre de los débiles, de los desheredados y de los parias de la Tierra.

La crisis económica, ésa que se traduce en despidos, desahucios y malnutrición infantil, tiene su origen en la crisis moral, la falta de sentimientos nobles, la falta de altos ideales nobles y el descrédito que virtudes humanas como la bondad, la sinceridad y la humildad tienen entre la sociedad. ¿Acaso decir de alguien que es bueno no tiene un componente de excesiva ingenuidad que ridiculiza al presunto bondadoso? Decimos de los demás que son grandes personas, grandes compañeros, ejemplares profesionales ...pero decir de alguien que es "bueno" es limitarle en todos los demás aspectos, ésos que la sociedad competitiva de hoy estima como propios. ¿Decimos de alguien que nos gusta o que lo valoramos porque es humilde? ¡Señor, qué atraso!.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLI)

Poderoso señor es don Dinero

Cuando ruge la marabunta

Este 18 de julio me ha evocado la película de Byron Haskin (1954)

Límites de la justicia

​Discrepamos del enfoque del abogado Carles Mundó, político adscrito a ERC, respecto a las consecuencias del 155 en el cambio de orientación de las perspectivas

El 155 factor determinante en la recuperación de Cataluña.

“En el mercado libre es natural la victoria del fuerte y legitima la aniquilación del débil. Así se eleva el racismo a la categoría de doctrina económica” Eduardo Galeano

Genios anhelados

Son imprescindibles; pero abundan las tergi versaciones
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris