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Etiquetas:   El crisol   -   Sección:   Opinión

El tren de cercanías

No podemos considerar que trabajar en la Unión Europea es trabajar en el extranjero, porque si lo hacemos así nos estamos equivocando, ya que en la medida que estén (los jóvenes) en la UE están en casa
Pascual Mogica
jueves, 6 de junio de 2013, 07:19 h (CET)
Cuando veo un anuncio publicitario mediante el cual se nos invita a comprar determinada marca de gafas graduadas o de aparatos para mejorar nuestra visión o la función de nuestro pabellón auricular o auditivo, me pregunto si vale la pena, ante lo que hay que ver y oír, gastarse un dinero o mejor quedarnos como estamos ya que si mejoramos nuestra visión y nuestro oído acabaremos gastando nuestro dinero en ansiolíticos y otros fármacos que nos ayuden a controlar nuestro estado anímico y mental seriamente deteriorados por lo que a diario tenemos que aguantar de estos políticos que nos han tocado en suerte, lo de suerte es un decir, que no dicen más que incoherencias y frases absurdas y sin sentido a más de mostrarnos a diario cuán lejos están de los problemas que tenemos los españoles y por ello su incapacidad para solucionarlos.

En lo que respecta a los jóvenes sin trabajo me ha llamado profundamente la atención el gesto del primer ministro italiano que recientemente ha pedido perdón a los jóvenes italianos obligados a emigrar. En relación con ello hay que señalar que el mismo día Esteban González Pons, ese señor a través del cual el Partido Popular quiere justificar lo injustificable de su proceder en el Gobierno de España, tan escasos de credibilidad andan que tienen que echar mano de un personaje totalmente desacreditado como político, el cual refiriéndose a los jóvenes españoles que se van a trabajar al extranjero dijo lo siguiente: “No podemos considerar que trabajar en la Unión Europea es trabajar en el extranjero, porque si lo hacemos así nos estamos equivocando” añadiendo que “en la medida que estén (los jóvenes) en la UE están en casa”. Solo le ha faltado añadir que con el tren de cercanías pueden ir al trabajo por la mañana al país en que lo estén haciendo y por la noche, después de la jornada de trabajo, regresar por el mismo medio a dormir en su domicilio en España. Hubiera sido ya el colmo del “recochineo” por parte de este sujeto.

Por otro lado la secretaria general del PP y presidenta de la Comunidad de Castilla-La Mancha, a la cual dirige desde Madrid, lo ha acabado de arreglar diciendo que los jóvenes deben prepararse bien si “desean” trabajar en el extranjero. ¿Qué si lo desean? ¡No ven la hora de marcharse! ¡De dejar a sus padres, novias/os, esposas/os amigas/os y vivir ellos solos aburriéndose día tras día metidos en un cuartucho realquilado! ¡Eso es maravilloso! ¡Eso es calidad de vida! ¡Eso es para lo que han estudiado o aprendido un oficio para estar más solos que la una! ¡La soledad es la mejor compañera del hombre! Por eso el González Pons y la Cospedal lo ven tan normal, a lo mejor si algún días les toca a sus hijos no lo ven así, pero dudo que sus hijos se tengan que marchar a trabajar a otros países, eso queda para los hijos del populacho.

Por otro lado tenemos a ese “pedazo” de ministra llamada Fátima Báñez, la ministra del Desempleo, que dice que “es verdad”, que hay muchos jóvenes que han salido de España en busca de oportunidades por la crisis y que “eso se llama movilidad exterior” cuando para ser más exacto y realista se debería llamar a esa salida “búscate la vida por donde puedas y que la Divina Providencia te ampare”. Pero no, la ministra de Desempleo, ni mucho menos Rajoy han pedido perdón a estos jóvenes como ha hecho el primero ministro italiano, lo que ha hecho la ministra es firmar un acuerdo con Alemania para que este país de trabajo a 5.000 jóvenes españoles, pacto del que la ministra parece sentir muy orgullosa. ¡Le va a dar trabajo a 5.000 jóvenes, sí, pero…en Alemania! Pero que no se preocupen esos jóvenes ahí tienen el tren de cercanías que les llevará de España a Alemania por la mañana y por la tarde los regresará a España. El futuro para nuestros jóvenes es de cine, pero de cine de terror.
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