Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Columna de opinión  

Gallardonadas

Antonio Jiménez
Redacción
martes, 1 de agosto de 2006, 13:02 h (CET)
En todos los partidos han existido y cohabitan, con más o menos incidencia y notoriedad, los llamados "versos sueltos", esos francotiradores de la política, que a veces van por libre y suelen pasarse por el arco del triunfo la disciplina y la coherencia de las siglas que representan con alevosía e inoportunidad.

El PSOE ha tenido y tiene dignos representantes del tomarse la política por su mano sin encomendarse a Zapateros y Blancos. Bono actuó en numerosas ocasiones como un "verso suelto" igual que el extremeño Rodríguez Ybarra, hasta sufrir el jamacuco cardíaco que le moderó sus ímpetus dialécticos, o Paco Vázquez, la conciencia crítica del socialismo zapaterista hasta que perdió una y otra cosa camino del Vaticano y qué decir de Pascual Maragall. Todos han sido protagonistas de gestos y salidas de tono oficiales con sonadas declaraciones a destiempo, pero siempre encontraron el "calorcito" y el apoyo de la casa común del partido por más chirriantes que resultaran. En el PSOE se ha tenido desde siempre muy clarito que antes que discrepantes oficiales, los "versos sueltos" son socialistas. Cosa que no se puede decir lo mismo del PP.

La última patada contra la línea argumental y programática del partido propinada por Alberto Ruiz Gallardón al oficiar de casamentero de dos homosexuales "peperos" ha generado un nuevo enfado colectivo contra la forma de actuar del alcalde de Madrid. La última "gallardonada" se la podía haber ahorrado pero Alberto es así, antes digno que sencillo, y en el PP deberían haberse acostumbrado ya a sus habituales heterodoxias que lo mismo derivan hacia la financiación, desde la concejalía de Alicia Moreno, de un cursillo porno que a la bendición del matrimonio de dos señores aunque eso vaya en contra de los postulados mayoritarios del PP.

El PP está condenado a hacer de la necesidad virtud y soportar sus "gallardonadas", por más que se las pueda criticar, y Esperanza Aguirre a seguir con una resignada cohabitación que es mucho menos mala, sin duda, para los intereses del partido que una crisis seguida de una ruptura o una escisión que podría costarle las elecciones. Las discrepancias de los llamados "versos sueltos" si no derivan en peleas de gallos y enfrentamientos abiertos, no tienen penalización en términos electorales. Todo lo contrario de lo que ocurriría si en Génova a alguien se le pasara por la cabeza cortar drásticamente con Alberto y sus "gallardonadas". En Ferraz es lo que esperan pacientemente para ganar Madrid cada vez que el alcalde se sube al trampolín y hace "pipí" ante los suyos.

Noticias relacionadas

Monumento al abuelo desconocido

Hemos visto abuelos que han sido el fiel guardián de sus nietos, horas y horas del día dedicadas a ellos, sin descanso ni pausa

120 años del arriado de la bandera española en La Habana

La ceremonia que simbolizó la renuncia de España sobre Cuba

Bersuit Vergarabat y el museo de grandes decepciones

Proyectos artísticos como Bersuit Vergarabat ayudan a transitar por este mundo aciago

Los taxistas, Ávalos (Fomento) y el control de los alquileres

“En el mejor de los casos, la consecuencia de fijar un precio máximo a un artículo determinado será provocar su escasez.” Henry Hazlitt

Foro de Davos y globalización

Es positivo que se reúnan muchos jefes de gobierno de todo el mundo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris